domingo 25 de agosto, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Editorial

Aprobación presidencial en su mínima expresión

Pareciera que la organización electoral que se conformó para derrotar a la derecha, en el ámbito administrativo no está logrando resultados satisfactorios.


 Por Cristian Delgadillo Rosales

06-07-2015_20-20-191-editorial.gif

Veintisiete por ciento de respaldo y sin un timón claro que conduzca la administración de la Nueva Mayoría, tal es el escenario que vive el actual Gobierno. Un momento que la oposición aprovecha para posicionarse -sin éxito- y donde la ciudadanía ha perdido total confianza en que los políticos trabajen por la gente.

Así quedó reflejado en la última medición de la encuesta Adimark del mes de junio. Prácticamente, el 70% del país desaprueba a la Mandataria, quien no ha logrado reencantar de ninguna manera a un pueblo que exige ser integrado en las diversas reformas y que ha visto cómo las medidas tributarias que -supuestamente- no afectarían a la población hoy lo están haciendo en todo ámbito de cosas. No existe confianza y, en el espectro donde los votantes se pueden mover, tampoco la Alianza ha sido capaz de ofrecer algún rescate, puesto que sus más importantes personeros están involucrados en escandalosos escenarios de corrupción y financiamiento ilícito de campañas, entre otras irregularidades.

Aferrada a que la Copa América podría otorgarle alguna ventaja, Michelle Bachelet, en un montado operativo en que asistió a todos los partidos de La Roja, sin ser identificada por el público del estadio, buscó los mecanismos para presentarse nuevamente como una mujer cercana, amigable y divertida, como para poder entrar desde la empatía al corazón de la gente, sin embargo, no ha obtenido los objetivos buscados.

Hoy, la Mandataria no ha logrado llegar a acuerdos con los profesores, tampoco ha conseguido ordenar su gabinete ni abuenar a su equipo de trabajo, por lo que, además de los escándalos en los que se vio envuelto su hijo, es muy poco probable que las cifras de desaprobación repunten.

Michelle Bachelet no puede permitir que los números continúen a la baja, esto llegó a un tope y, si decidió continuar hasta el final de su mandato, pese a los rumores de renuncia, entonces debe elaborar una estrategia no improvisada que permita presentarle al país un programa de trabajo en que al menos su propia coalición esté alineada.

Pareciera que la organización electoral que se conformó para derrotar a la derecha, en el ámbito administrativo no está logrando resultados satisfactorios.

Actualmente, sólo es digno de destacar la evaluación del área de relaciones internacionales, que obtuvo un 66% de respaldo, ya que todas, sí, estimado lector, todas las áreas de gestión evaluadas tienen una desaprobación igual o superior al 60%.

En definitiva, las selfies con los seleccionados nacionales o las apariciones por simpatía en la prensa no le devolverán la confianza a la gente, sino un trabajo donde se proyecte unidad política de la coalición, justicia para quienes aprovecharon la política en beneficio propio, un gabinete estable (de una vez por todas) y una presidenta que deje de evadir los conflictos y asuma con liderazgo las buenas y las malas.


  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes