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Editorial

La obligación de prepararse para el invierno

*** Dar calor a una vivienda es un paso que no debe darse apresuradamente. El cuidado y la seguridad resaltan por sobre cualquier cosa, ya que de lo contrario tendremos muchos más incidentes como el de la población El Polígono.


 Por La Tribuna

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Comenzó el frío en gran parte de la provincia de Bío Bío. Atrás quedaron las jornadas donde los termómetros se empinaron incluso hasta los 38 grados. Hoy el clima está cambiando y el otoño ha causado más de un resfrío a aquellos que se resisten a sacar y desempolvar los chalecos del armario.

Con el clima actual, comienza la temporada de estufas. Usted, estimado lector, puede apreciar por las calles de su ciudad una gran cantidad de camionetas y camiones ofreciendo astillas para  calefaccionar los meses fríos que se vienen y ahí es donde nace una gran responsabilidad.

El martes, siete casas se quemaron en la ciudad de Los Ángeles, aparentemente, por estufas de combustión lenta. El encendido sin mantención de los cañones es un riesgo que puede ocasionar grandes tragedias si no se les da un cuidado responsable.

Como comunidad, debemos evitar, prevenir y trabajar para que Bomberos no tenga que acudir como el 2014 a una cantidad alarmante de inflamaciones de estufas.

Las lluvias aún no llegan, razón por la cual, es necesario comenzar a preparar las viviendas para cada una de las eventualidades que ofrecen los días invernales.

Lo primero es mantener una limpieza constante de canaletas. Esto también ha sido motor para el inicio del fuego o para la propagación. En este sentido, el otoño permite el desprendimiento de las hojas de los árboles y los habitantes deben velar por mantener limpios los espacios de estos elementos altamente combustibles.

En segundo lugar, respecto a las estufas, como se menciona anteriormente, se debe realizar cada una de las mantenciones y para quienes están instalando los equipos por primera vez, tienen que tener en cuenta la ubicación, la ventilación y la respectiva aislación, pues el sobrecalentamiento de los tubos, también puede generar incendios.

De la misma manera, al secar ropa cerca de los dispositivos, esa debe estar a una distancia prudente. Durante el invierno de 2014, en una vivienda del sector céntrico de Los Ángeles, que resultó con serios daños, el incendio se generó porque las telas se encontraban muy cerca y pese a que las estufas son cerradas, la radiación térmica permitió aquel desenlace lamentable.

Dar calor a una vivienda  es un paso que no debe darse apresuradamente. El cuidado y la seguridad resaltan por sobre cualquier cosa, ya que de lo contrario tendremos muchos más incidentes como el de la población El Polígono.

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