Economía

ChilePan: "Los panaderos somos los huesos de la economía y no se nos toma en cuenta", advierte su presidente Marcelo Alonso

El líder gremial analiza el complejo escenario del sector panadero ante el alza de costos globales, la alta dependencia del trigo importado y un paquete de reformas laborales que ignoran la realidad de las MiPyMEs.

Las panaderías enfrentan un uso intensivo de combustibles y una compleja logística de turnos, ante las nuevas normativas de jornada laboral.
Las panaderías enfrentan un uso intensivo de combustibles y una compleja logística de turnos, ante las nuevas normativas de jornada laboral. / FUENTE: Diario Emprende

Marcelo Alonso, presidente de la Asociación de Panaderías y Pastelerías de Chile (ChilePan), detalló la crisis multifactorial que atraviesa el sector. Alonso expuso cómo el rubro ha tenido que resistir embates relacionados al encarecimiento de los combustibles, las materias primas importadas y la implementación de normativas como la ley de 40 horas y el proyecto de sala cuna universal. El dirigente gremial advirtió sobre el cierre de cientos de panaderías en el país y criticó fuertemente que el Estado legisle bajo la lógica de las grandes empresas, asfixiando a las MiPyMEs, que representan el motor del empleo nacional pero perciben una fracción mínima de las ventas totales.

IMPACTO DE LOS COSTOS INTERNACIONALES Y LAS MATERIAS PRIMAS

Marcelo Alonso abordó las presiones económicas en varios frentes, comenzando por los combustibles. Su incremento incide en la operación diaria, pues se utilizan para calentar los hornos. En ciudades grandes como Santiago, donde por normativas ambientales no es posible utilizar leña, las empresas dependen totalmente del gas o del petróleo, lo que provoca un impacto en sus costos. Se suma el encarecimiento de los fletes para traslado de materias primas, alza que los proveedores traspasan al costo final del producto entregado a las panaderías. Un tercer golpe es el combustible empleado en los vehículos de reparto que distribuyen el pan.

Por otra parte, la producción se ve fuertemente afectada por las condiciones internacionales debido a la importación de insumos. Alonso puntualizó que elementos como la levadura y ciertos reactivos químicos utilizados en la industria son importados. Pero el factor más crítico es el trigo, ya que Chile no es autosuficiente e importa prácticamente el 60% de este cereal. Aunque en el último tiempo se ha observado una leve estabilidad en los precios del petróleo internacional, Alonso aclaró que existe un rezago. Los productores locales compran a valores fijos previos elevados y los barcos u oleoductos en camino contienen producto caro, por lo que el alivio tardará en llegar.

REGULACIONES LABORALES Y EL DESEQUILIBRIO DE LAS 40 HORAS

El panorama interno preocupa a ChilePan. Su presidente calificó la ley de 40 horas como "un golpe duro" para el sector. Sostiene que el Estado diseña y promulga leyes pensando exclusivamente en la realidad de las grandes industrias del país, como las navieras o las corporaciones exportadoras de fruta, desconociendo el funcionamiento cotidiano de una pequeña empresa. Las panaderías operan en jornadas extensas, comenzando sus labores de producción a las 5:00 o 6:00 de la mañana y extendiendo la atención hasta las 21:00 horas. El dirigente aclaró que esto no responde a un deseo de explotación laboral, sino a que existía un equilibrio histórico óptimo entre turnos, pagos de sueldos y descansos que la nueva legislación vino a romper.

REFORMAS, SALA CUNA Y LA FALTA DE CERTEZAS PARA LAS MIPYMES

A las presiones se suman las discusiones sobre la reforma previsional y el proyecto de sala cuna universal, que representan nuevos costos fijos. La obligación de financiar la sala cuna universal se basa, a su juicio, en una mirada macroeconómica sesgada. Prevé que el proyecto irá al Tribunal Constitucional o requerirá otro diseño por parte del Ejecutivo, pero constituye una amenaza directa a los costos de las MiPyMEs.

LA OBSOLESCENCIA DEL PAN Y LA NATURALEZA ÚNICA DEL TRABAJO

Alonso urge cambiar la forma en que el Estado categoriza a las empresas. El sistema se basa en ventas anuales, enfoque que ignora la naturaleza del trabajo. Al revés de una fábrica de sillas, el pan posee un ciclo comercial efímero que se repite tres veces al día.

El pan elaborado durante la noche queda obsoleto al mediodía, y el del almuerzo no sirve para la tarde, pues el cliente exige pan caliente. Esto obliga a estructurar hasta tres turnos diarios distintos de producción y enfrentar pérdidas constantes. Alonso concluye que para resolver de raíz el sueldo mínimo se debe apoyar a las MiPyMEs productivas y quintuplicar recursos de organismos de soporte como Sercotec, las cuales son indispensables para el 90% de los empresarios que carecen de recursos propios para formar a sus trabajadores ante desafíos inminentes como la revolución de la inteligencia artificial.

FRASE DESTACADA

"Nos estrujan por todos lados con leyes focalizadas en la gran empresa que afectan a toda la cadena empresarial. Los pequeños y los panaderos en especial somos los huesos de la economía y no se nos toma en cuenta"

Marcelo Alonso, presidente de ChilePan.  




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