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Emprendedores convierten pasatiempo apícola en un negocio familiar exportable

Así nace Apícola Isla Quinchao, negocio ubicado en la localidad de Curaco de Vélez (Chiloé), dedicado a la producción y comercialización de productos derivados de diferentes colmenas establecidas entre praderas y bosques de la isla.


 Por Camila Celis

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“Hace 19 años comenzó este negocio como un pasatiempo que tenían mis padres. Él es profesor y junto a mi mamá, en los veranos se dedicaban a la apicultura en sus tiempos libres. Comenzaron con tan sólo 3 colmenas y con el tiempo fueron abarcando más, por lo que en el 2019 decidimos formalizarnos y crear un emprendimiento familiar”, recuerda el profesor de educación física y ahora emprendedor, Ramón Soto.

Así nace Apícola Isla Quinchao, negocio ubicado en la localidad de Curaco de Vélez (Chiloé), dedicado a la producción y comercialización de productos derivados de diferentes colmenas establecidas entre praderas y bosques de la isla, donde existe gran cantidad de árboles nativos como arrayanes, tiaca, ulmos y avellanos, alejadas de grandes plantaciones industriales y cuyo néctar recolectado por las abejas, se encuentra libre de químicos, pesticidas o cualquier residuo que pueda alterar la calidad de las mieles que ofrecen.

Junto a Ramón, su padre; Gladys Villarroel, su madre; y su hermano y constructor civil de profesión, Felipe; desarrollan este legado generacional buscando innovar y crear mieles saborizadas con súper alimentos, con productos endémicos de la zona, tales como la murta, maqui y jengibre, dándole valor a lo natural, artesanal y sobre todo, a la apicultura. “Actualmente nuestro negocio está conformado por nosotros 4, pero en temporada alta que es la cosecha de miel en los apiarios y en la sala de envasado, contamos con 2 o 3 colaboradores externos, quienes nos ayudan a llevar a cabo nuestra tarea”, sostuvo Soto.

“En plena pandemia junto a mi hermano decidimos ingresar al 100% en este negocio con nuestros padres. En este momento trabajamos entre 8.000 y 9.000 kilos, equivalente a 300 colmenas y hemos logrado posicionar nuestro producto en muchas tiendas de Chile. Actualmente estamos en Punta Arenas, Dalcahue, Castro, Quellón, Curaco de Vélez, Achao, Puerto Montt, Concepción, Santiago, Antofagasta y además nuestras mieles se encuentran en 19 salas de la cadena de supermercados Unimarc, entre la Región de Los Ríos y Los Lagos”, apuntó el emprendedor.

Pero este crecimiento no llegó de la noche a la mañana, ya que el 2021, el emprendedor decidió buscar financiamiento para generar un plan de crecimiento y aumentar la cantidad de colmenas que ayudasen a tener mayor producción de miel. Con este proceso de expansión, se pretendía llegar a clientes más grandes con un alcance nacional, junto a un mejoramiento de sus salas de procesos. Y en esta búsqueda de recursos fue que conoció el trabajo de la Fundación Antonio Hitschfeld y del programa Escala Los Lagos, a través de redes sociales.

“Aquí adquirimos conocimientos y recursos necesarios para continuar con la escalabilidad del negocio. Nuestro proceso abarcó 3 etapas, capacitaciones, mentorías y un fondo concursable. La primera de ellas me permitió reforzar y adquirir conocimientos necesarios para poder seguir desarrollándome en el mundo del emprendimiento”, explicó Soto.

“Por su parte, gracias a las asesorías personalizadas junto a mi mentor, Rodrigo Lazarraga, logramos identificar las principales fortalezas y debilidades que tenía nuestra empresa, llegando a desarrollar un plan de crecimiento con proyecciones de aquí al 2025. Por último gracias al financiamiento ganado a través de los fondos concursables, logramos obtener maquinarias para tener una mejor implementación en nuestra sala de procesos y así eliminar dos cuellos de botella importantes que se nos estaban presentando, en todo el proceso del envasado de la miel”, recalcó el emprendedor, quien valoró la importancia de participar de esta instancia.

Finalmente Soto y su familia, vislumbran un futuro positivo para este oficio que comenzó como un pasatiempo y se ha convertido en un negocio rentable, ya que proyectan trabajar la próxima temporada 2023 con 500 colmenas, para luego el año 2025 lograr tener 1.000, aumentando la producción de miel. “Con esto buscamos mantener a nuestros clientes, potenciar el trabajo en nuestras redes sociales, llegar a más cadenas de supermercados, como a tiendas gourmet y especialmente, llevar nuestro producto a tierras extranjeras, exportando nuestro formato de miel y marca”.


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