lee nuestra edición impresa

Deportes

Gabriel "Panzer" Roa logró conquistar el volcán Antuco caminando

El ex paciente de la Teletón, de 42 años, finalmente logró llegar a la cima de uno de los macizos de la provincia de Biobío.


 Por Patricio Gallegos

Foto 6,1

El Proyecto Panzer inició la mañana del jueves 7 de octubre con el ascenso al volcán Antuco, después de meses de preparación. El plan lleva por nombre “Panzer” debido al apodo que recibe Gabriel Roa, uno de los miembros del grupo, de quien surgió la idea de subir el macizo, quien en una primera ocasión ascendió en silla de ruedas la cumbre, y una década más tarde repitió la hazaña, pero está vez caminando.

El ex paciente de la Teletón, de 42 años, finalmente logró llegar a la cumbre del volcán Antuco en una travesía de tres días de ascenso, junto a un equipo de 17 montañistas.

Tras más de 70 horas de trayecto del Proyecto Panzer, en la cumbre hablaron Gabriel Roa y Claudio Brito, jefe de la expedición, a través de un walkie talkie.

El primero en comentar fue Roa: “Fue largo, creo que sorprendí a varios porque tenía harta energía, fue harta preparación. Fue una preparación a conciencia, un trabajo de planificación bien duro y que involucró a varias personas, así que feliz de poder ver la laguna, ver este paisaje precioso. El clima nos acompañó, el reporte del clima fue exacto. También agradecer a la gente de la Universidad de Concepción que nos ayudó con esa información, y también al Ejército porque nos dio la confianza y la energía para seguir avanzando, así como a cada uno de los montañistas y profesionales que hicieron esto posible”.

Además, el jefe de expedición manifestó: “invito a la gente a que se sume al montañismo, que vivan la experiencia, que se acerquen a los que saben y disfruten de la montaña. Chile tiene un cordón de montaña exquisito, y una vez que estemos en el refugio, comenzaremos a trabajar en el próximo proyecto para el otro año que se viene, Panzer 2022”.

¿CÓMO COMENZÓ ESTE PROYECTO?

Uno de los portales más importantes de noticias del mundo, BBC News, publicó que la promesa se selló hace 10 años en un bar en la ciudad de Concepción, en el sur de Chile.

Después de varias copas, Gabriel Roa, un joven que llevaba cinco años en una silla de ruedas, miró a sus amigos y les dijo: “Mi sueño es ver el amanecer desde una montaña”.

En ese momento, el resto de los comensales supo que no les quedaba otra alternativa: costase lo que costase, tendrían que conquistar una cumbre junto a Gabriel. Así comenzó esta aventura que implicó una compleja logística, que incluía la construcción de un trineo especial para transportar a Gabriel y prepararse para cualquier eventualidad climática.

A pesar de todos los que les advirtieron sobre los peligros, se aventuraron en un viaje sin precedentes y lo lograron: el 2 de octubre de 2011 alcanzaron la cumbre del volcán Antuco, ubicado a unos 600 kilómetros al sur de Santiago de Chile, indica el medio internacional.

Entre la emoción y los abrazos de los montañistas, Gabriel lanzó una frase: “Que se repita”. Diez años después, el chileno decidió cobrar su palabra. Y así es como reunió al mismo grupo, que en la madrugada de este 7 de octubre inició nuevamente el ascenso al volcán Antuco.

Esta vez, sin embargo, el viaje fue diferente: gracias a diversos tratamientos, Gabriel hoy puede caminar, y aunque lo hace a cortas distancias y a una velocidad menor, quiere hacerlo a pie.

“En 2011, un equipo de personas transportaba a Gabriel. Ahora es al revés: es Gabriel quien nos transportará a nosotros. Iremos a su ritmo, pues en la montaña, el ritmo lo dicta el más lento, no el más rápido”, dice Claudio Brito, amigo de Gabriel y jefe de la expedición llamada Proyecto Panzer. “Él quiere transmitir un mensaje: que nunca hay que bajar los brazos porque la lucha diaria hace que las personas logren lo que realmente quieren”, agregó.

En BBC Mundo conversaron con Gabriel acerca de su enfermedad, de sus motivaciones para subir una montaña tan compleja como esta, de sus sueños y de sus miedos. Este es su testimonio en primera persona.

“Soy usuario de una silla de ruedas por una enfermedad que me diagnosticaron a los 10 años. Nací sin ningún problema, fui un niño sano, activo, me gustaba mucho el fútbol. Hasta que empezaron algunas molestias en los tobillos y en las rodillas. Al principio pensaron que era una lesión, pero después me empezaron a doler las manos y las caderas. Me llevaron a un especialista y él me dijo que padecía artritis reumatoide juvenil. En 2011, cuando ya llevaba al menos cinco años en silla de ruedas, trabajaba en una compañía donde mis colegas eran todos montañistas. Todos los lunes compartían las fotos de sus salidas a la montaña el fin de semana, y yo pensaba: ‘cuánto me gustaría ir’. Hasta que un día, entre copas, les dije que me llevaran. Lo que más deseaba era ver el amanecer en una montaña. La idea se fue volviendo cada vez más real, y nos pusimos como desafío subir un volcán, el Antuco. Tuvimos que planear durante meses cómo podrían llevarme en silla de ruedas a una cumbre porque nunca se había hecho. No había experiencias similares en el mundo, hasta que lo logramos”.

lee nuestra edición impresa

  • Compartir:
etiquetas
AntucoGabriel RoaPanzer

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes