sábado 19 de octubre, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Destacados

Gerardo Godoy Labrín: músico nato, profesor de corazón y constructor por elección

Con una vasta trayectoria en el ámbito de la educación, reconocido por su música y como piloto local, el profesor y también, constructor civil Gerardo Godoy, asumió la presidencia regional de la Cámara Chilena de la Construcción por el período 2019-2021. Su gran propósito: lograr el desarrollo de una ciudad con mayor Calidad de Vida.


 Por Claudia Fuentes

3

En una solemne ceremonia realizada recientemente en el Club de la Unión, Gerardo Godoy Labrín asumió la presidencia regional de la Cámara Chilena de la Construcción de Los Ángeles, gremio que trabaja arduamente no sólo en el rubro de la construcción, sino que también como un organismo activo en las propuestas para el desarrollo de la provincia de Biobío.  

Esta tarea es hoy liderada por Godoy, rostro emblemático dentro del gremio, parte de su esencia, formación y consolidación en nuestra zona. Sin lugar a dudas, un líder innato, con una trayectoria profesional variada, forjada con esfuerzo y dedicación. Un grande que partió desde abajo y que ahora dedica su tiempo, ad honorem, a liderar proyectos en los que cree y busca aportar. 

Sentado en su nueva oficina, con total disposición para conversar y contento por este nuevo desafío don Gerardo relata a La Tribuna los inicios en Los Ángeles de la Cámara Chilena de la Construcción y su proyección, un gremio que partió –confidenció- en dependencias arrendadas, sin personal y con alrededor de una treintena de socios, siendo una subdelegación dependiente de Concepción. Hoy, claramente esto ha cambiado, como gremio se han consolidado en términos de estructura, personal, tareas y visión, haciéndose fuerte como institución e incidente en los temas ciudad. Pero el anhelo de contribuir es siempre creciente, y es la meta que se ha autoimpuesto su presidente. “La Cámara se ha consolidado, y se ha tenido que poner a la altura del desarrollo país, las carencias de antes no son las mismas. Por tanto, ahora no sólo tenemos que ocuparnos de hacer las cosas bien internamente, sino que debemos ver el andar y acontecer de la gente que nos rodea, con quienes estamos involucrados.  Una de las tareas importantes para nosotros es pensar en el desarrollo de una ciudad con calidad de vida”.

Cambio de mando en la Cámara Chilena de la Construcción.

Para lograr este objetivo, Godoy indicó que como organización son incidentes pero no imponentes en sus ideas y llamó a una participación ciudadana más activa, personas que se involucren positivamente en los temas ciudad, en el entendido que el desarrollo de la provincia depende de cada uno de sus habitantes, no de autoridades, los empresarios o una persona en particular.  Sino en un conjunto de voluntades unidas, puntualizó. “Nosotros no tenemos una varita mágica, no tenemos nada imperativo para nadie, pero nos interesa conversar, analizar, ver puntos de encuentros, consensos y buscar que la gente se involucre más, que no sea apática, que se sienta parte y responsable de su vida, no es bueno esperar que todo se nos sirva. Una opinión o una voluntad de hacer ya es un aporte”.

Respecto a sus sueños para nuestra ciudad, y la provincia de Bío Bío Gerardo Godoy es visionario e integrador, señalando que el objetivo que es que “nuestros congéneres y ciudadanos de la provincia de Biobío a la cual representamos tengan condiciones de vida mejor. Y eso no sólo se traduce a que tengan su casa, o que tengan su casa bien confortable, sino que también en su ambiente.  Nos gustaría soñar una ciudad que fuera un referente dentro del país, como una ciudad limpia, amable, acogedora con los visitantes, con muchos espacios cívicos para la expresión de la gente, una ciudad verde, ecológica”.

Gerardo Godoy sueña con una ciudad que propenda a una mejor calidad de vida.

En esta misión, a un rol activo de la ciudadanía y de quienes hoy lo acompañan en tu tarea como presidente de la Cámara Chilena de la Construcción. “Invito a toda la ciudad, a toda la provincia a que nos sumemos. Hagamos que esta provincia que es tan rica en Energía, en el área Forestal y en las personas, sea un referente nacional de crecimiento y desarrollo integral. Acá hay muchas personas capacitadas, no sólo quienes cuentan con educación formal superior sino también, mucha gente humilde que a través de su oficio es capaz de resolver muchos problemas que se le presentan.  Aprovechemos la instancia, para vivir bien ahora y permitamos que los que vienen también lo hagan, porque ellos tendrán que aportar lo suyo en su minuto”.

Pero, ¿quién es este quimérico que hoy es parte de Nuestra Gente? 

PROFESOR NORMALISTA

Gerardo Godoy no es oriundo de nuestra provincia, nació en Lonquimay y llegó en 1975 a la localidad de Santa Fe como profesor. Estudió en la Escuela Normal de Victoria: su especialidad las matemáticas, su pasión la música. Con un carácter ameno y siempre participativo destacó entre sus pares siendo trasladado el año 1978, más por obligación que por voluntad, según reconoció, al sector Tinajón, en la comuna de Quilleco, como director de una escuela. Un nuevo desafío en su carrera que no asumió solo, sino que con su compañera de vida Rosa Lagos, una joven parvularia que conoció en Santa Fe y con quien contrajo matrimonio tras nueve meses de pololeo. Ya en Quilleco, su carrera tuvo un impulso significativo, convirtiéndose en septiembre del año 1981, en director comunal de Educación de dicha comuna.  “Hicimos muchas cosas, tengo amigos de esos tiempos que todavía me visitan, construimos algo bueno y se hicieron grandes eventos regionales en Quilleco, también con la música estuvimos con un grupo folclórico, un equipo excelente de gente muy buena”, recuerda.

Sus inicios en nuestra zzona fueron como profesor en la escuela de Santa Fe.

Sus hijos nacieron en la comuna cordillerana pero un revés profesional lo alejó de las aulas, impulsando sus dotes de constructor. “Llegó el momento que esos cargos eran de confianza y el tema político comenzó a ser más fuerte.  Yo no milito en ningún partido, y no lo voy hacer, eso me da libertad. De Quilleco me dijeron hasta luego, y salí a la calle”, confidenció.

Pero lejos de ser un problema, este hecho se convirtió en una oportunidad. Con indemnización en mano, Gerardo Godoy, se aprontaba a trabajar en un nuevo desafío: Formar una empresa constructora. 

De su pasión, la docencia se despediría momentáneamente, y sin rencores. “Yo no soy un profesor frustrado, fueron mis mejores años y de eso estoy orgulloso”, dijo.

LA CONSTRUCCIÓN

De joven, y mientras estudiaba, Gerardo Godoy siempre trabajó. Lo hacía en el área de la construcción donde obtuvo grandes conocimientos que lo llevaron a emprender su empresa.  “Lo que más sabía en ese momento por condiciones de vida era el área de la construcción, cuando estudiaba y tenía tiempo libre trabajaba en una constructora ahí aprendí mucho de amigos constructores”.

El inicio no fue fácil, su empresa no era conocida y costaba encontrar trabajos. Partió, haciendo pequeños proyectos: entradas de autos, cercos, techos.  Luego la gente comenzó a pasarse el dato y logró concretar algunas ampliaciones de casas y otros trabajos; pero no era suficiente para vivir.

Instalado en su nueva oficina relató a La Tribuna su vida personal y profesional.

Fue ahí, que con la empresa en marcha, volvió a las aulas.  Esta vez en Los Ángeles, en el Colegio Teresiano. Un reemplazo de seis meses, como Inspector General. Finalmente, estuvo dos años y renunció para asumir un cargo similar en la Escuela Isla del Laja, perteneciente al sistema municipal.  Tres años después, fue trasladado a la escuela 2, en la ciudad, frente al hospital. Su empresa ya estaba consolidándose y los tiempos escaseaban. Por tanto, renunció para dedicarse 100% a su negocio. “Ya teníamos varios proyectos, obras, propuestas, pero me faltaba algo”.

Alejado nuevamente de las aulas, decidió especializarse en su actual rubro: la construcción. 

El año 1996 se abre la carrera Construcción Civil, en el Instituto Virginio Gómez de nuestra ciudad, oportunidad precisa para que Gerardo Godoy, cumpliera este nuevo anhelo.  Con casi 40 años, y doblando el promedio de edad de sus compañeros volvió a una sala de clases, pero esta vez como estudiante. Cinco años después se graduó con honores, siendo el primer alumno titulado de la carrera en esta institución.  Finalmente, fue docente de la carrera, y profesor de sus propios compañeros en el proyecto de tesis. Otro objetivo cumplido.

Su empresa ya estaba consolidada con más de cien personas a cargo e importantes licitaciones, se posicionaba como un líder gremial y un reconocido ciudadano. Su trayectoria incluso fue galardonada en el aniversario 275 de Los Ángeles, recibiendo la medalla Orden al Mérito Santa María de Los Ángeles, por su aporte al desarrollo local. 

Sin duda, una persona plena en lo profesional y reconocida por la ciudadanía. Pero en su interna, un hombre feliz.  Según compartió con La Tribuna, su mayor orgullo es su familia: su compañera de vida, sus tres hijos, sus nietas Sofía, Violeta, Josefa, Isabel, y su nieto Santiago, con todos ellos comparte su talento: la música.

TALENTO MUSICAL

Desde muy pequeño, don Gerardo destacó participando en coros y de joven siendo reconocido músico en la ciudad de Traiguén.  Durante su práctica profesional en la Escuela de Curacautín compuso el himno del establecimiento, que hoy es himno oficial. Lo propio hizo en Santa Fe, haciendo los arreglos musicales que dieron vida a los versos del poeta Víctor Mellado Coloma. Hoy himno también de esa Escuela.

Más tarde, y ligado a la Cámara de la Construcción, fue el artífice del himno nacional de dicha institución; que se toca cada día en los eventos de la gremial.

Su casa, contó, está repleta de instrumentos y la música es un punto de encuentro.  Junto a sus hijos da vida a la Banda Retromanía, proyecto familiar que tiene por objetivo rescatar la memoria musical de los años 60’s y 70’s, versionando canciones y homenajeando los éxitos musicales de la “Nueva Ola” tanto de Chile como de Latinoamérica.

La banda se forma originalmente por Gerardo Godoy en voz y guitarra principal junto a sus hijos Fernando Godoy en bajo, Pablo Godoy en la batería y Gerardo Godoy (Jr) en la voz principal y guitarra. En el año 2012, ingresa Patricio Ortega como tecladista estable y definitivo en la formación, así Retromanía comienza a moldear su sonido propio y característico. En octubre del año 2016, en el contexto de su segundo concierto en el Teatro Municipal de Los Ángeles, presentan “La Nueva Ola” Volumen I, su primera producción musical. Hoy ya son dos producciones, siendo una banda reconocida y que realiza numerosas presentaciones en diversos escenarios, eventos y festivales en la Región del Bío Bío, Santiago y otras regiones del país.

La fan principal, su esposa Rosa, quien los acompaña, apoya con las fotografías e impulsa la difusión.

SU HOBBY: VOLAR

Pero como todo visionario sus facetas no quedan ahí. Gerardo Godoy también es piloto y es una entretención que comparte con su familia y sus amigos.  “Yo vivo cerca del sector de María Dolores, y un día dije: si estas personas son tan normales como yo, porque ellos vuelan y yo no puedo volar.  Entonces, hice el curso de piloto”.

De esto hace ya 15 años, y es un hobby que desarrolla en su tiempo libre.  Aunque también, como líder ya que es actualmente el presidente del Club Aéreo de Los Ángeles.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes