domingo 18 de agosto, 2019

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Leonel Sánchez: recuerdos de un crack del ¿62 lleno de vitalidad

*** Tras su cumpleaños el pasado jueves, el inolvidable artillero supremo de la selección nacional y del Ballet Azul abrió las puertas de su hogar a Diario La Tribuna para plasmar en una entrevista su extensa trayectoria.


 Por Benjamín Ahumada

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Por Juan Emilio Herrera

El legendario Leonel Sánchez se mantiene muy activo y vital. Recibió cordialmente a La Tribuna en el living de su casa para conversar sobre lo que significó ser el número "11" de Chile y del Ballet Azul. Sus triunfos deportivos se reflejan en las fotografías, posters y recuerdos que decoran su hogar.

Con toda la disposición de realizar una entrevista de categoría, comenzó mostrando una de esas fotos enmarcadas que le rodean, donde aparece abrazado con el "Rey" Pelé, y dijo: "A éste le enseñé a jugar yo," dejando asomar su sentido del humor. Comentó que lo une una gran amistad con el astro brasileño, asegurando que "somos muy amigos".

Enseguida abrió una caja de metal donde guarda sus medallas y recuerdos de múltiples triunfos, como líder de la selección chilena de fútbol del ‘62 y máximo goleador de la "U" durante décadas. Allí también yace la credencial que lo autoriza para entrar al estadio a ver los partidos del cuadro azul en platea preferencial.

ALMA AZUL

El futbolista comentó que viste la camiseta del “Chuncho” desde los 11 años "y de ahí no salí más."

"Soy el más antiguo de la U. Fui seis veces campeón con la Chile," agregó orgulloso.

Pese a que su larga trayectoria incluyó un breve paso por Colo Colo, el año 70 (como refuerzo), aclaró que toda su vida ha estado dedicado a la Universidad de Chile. También, recalcó que en los años 60, arribó a jugar en Los Ángeles varias ocasiones.

En cuanto a su vida en la capital metropolitana, precisó que lleva más de 40 años viviendo en el barrio Einstein de Recoleta, comuna que le ha homenajeado como hijo ilustre y decidió bautizar con su nombre el estadio municipal. Allí lleva una vida tranquila compartiendo con sus vecinos, donde sus cinco nietos lo visitan constantemente, y él los recibe siempre con el mejor de los ánimos, ya que aseguró sonriendo "a mí no me entran balas".

EL ARTILLERO NACIONAL

Leonel recordó que fue llamado a la selección en 1954, bajo la dirección del entrenador Luis Tirado. De él y de "don Lucho Álamos" tiene el mejor concepto. "Tengo que sacarme el sombrero ante ellos," afirmó.

Fueron ambos quienes le inculcaron el sentido de la disciplina, lo cual fue reforzado por las enseñanzas de su padre, quien "era muy estricto" y le acompañaba siempre a los entrenamientos.

Anteriormente, en cuanto a su trayectoria, ya a los 16 años era seleccionado juvenil, debutando internacionalmente dentro de un campeonato sudamericano en Venezuela. "Esa fue mi primera salida como futbolista," recordó.

Dentro de otras memorias, el futbolista puntualizó que cuando estudiaba en el colegio Federico Errázuriz de avenida Vicuña Mackenna fue uno de 10 alumnos seleccionados para ir todos los sábados a jugar al Estadio Nacional, donde comentó que entrenaban en unas canchas de tierra ubicadas detrás del tablero marcador. Allí recibía órdenes de Luis Tirado, quien un día se fijó en él y dijo al pequeño de 12 años "este chico tiene una zurda que pega fuerte y juega bien."

Posteriormente sería llevado a la división de cadetes de la "U" y así comenzó a ascender en su carrera. A los 18 años llegó a la selección y debutó en Brasil, jugando un partido amistoso contra el cuadro local en el Estadio Maracaná.

"Empatamos a 1, con gol de Jaime Ramírez", afirmó Leonel.

HERMANDAD EN LA CANCHA

Pese a que ya es un hombre de edad, los partidos de antaño han permanecido grabados en su memoria, ya que al mostrar una fotografía de la selección del ‘62, la ex figura del balompié nacional nombró a cada uno de sus integrantes con afecto, deslizando algún recuerdo sobre cada uno, asegurando que de los 24 jugadores de ese elenco histórico quedan 11. “Con ellos estoy en contacto y me reúno cada cierto tiempo”, dijo.

Con jactancia acotó que él siempre jugó y formó parte de esa alineación. "Nunca hice banca, como se dice. Y nunca me sacaban tampoco. Me siento orgulloso de todas esas cosas”, aseveró.

RECUERDO MUNDIALISTA FRENTE A RUSIA

Le preguntamos al artillero por algún recuerdo futbolístico del Mundial que atesore en forma especial. Inmediatamente mencionó el gol de tiro libre que le marcó a Rusia y que dio lugar a la célebre exclamación de Julio Martínez: ¡Justicia divina!

Leonel explicó que la situación ocurrió en un momento muy tenso del encuentro, donde no se cobró un penal a favor de Chile, lo cual dio lugar a muchos reclamos y finalmente el árbitro sentenció que la falta había ocurrido fuera del área. Por eso pidió a sus compañeros ser el autor de servir el tiro libre, porque “yo sabía cómo le quería pegar a la pelota". Si bien fue muy difícil hacerle un gol a Yashin -el temido arquero ruso-, el goleador chileno inmortalizó ese disparo certero, metiendo el balón en un rincón inalcanzable para el meta, y fue el gol del triunfo.

Finalmente, consultado por su trayectoria, aseguró que “me siento feliz. Nadie puede decir que fallé, llegué a la selección y no salí nunca más de ahí. Siempre fui titular”.


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