martes 18 de junio, 2019

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Maratonista Johanna Rivas pide apoyo para los atletas federados

La angelina, que el domingo fue la primera chilena en cruzar la meta en el Maratón de Santiago, repasó los detalles de su triunfo con diario La Tribuna y se quejó del poco soporte que tienen los deportistas.


 Por Sebastián Carrizo

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Gonzalo Meller

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La deportista angelina y preparadora física de 34 años, Johanna Pérez, comenzó a correr competitivamente maratones en 2015, destacando a nivel nacional en la disciplina. Con habilidades innatas para el deporte, no entrenaba para correr pero de todas formas le iba bien desenvolviéndose en el circuito y ahora se subió por primera vez al máximo podio en el Maratón de Santiago, gracias a las instrucciones de Raúl Guarda, kinesiólogo de profesión y entrenador del Club Atlético Los Ángeles –CALA-.

Esta proeza la consiguió esquivando a la farándula, deportistas aficionados y, especialmente, a los destacados atletas que arribaron desde distintas partes del globo a la convocatoria capitalina. Un difícil triunfo que le llevó a ser la primera chilena en llegar a la meta y cuarta a nivel general, con un tiempo de 2:51’42’’ en los 42 kilómetros de la exigente prueba.

Con una experiencia que sigue sumando, la angelina destacó frente a los podios que obtuvieron deportistas de élite representando a Kenia, Perú, y Marruecos entre otros, ya que fue la única del país en medirse con éxito ante las corredoras de categoría internacional.

Para la atleta el triunfo tuvo un poco de sabor amargo, debido a que sucedieron situaciones inusuales dentro de la competencia que, si bien no empañaron la gloria de obtener la máxima distinción, dejaron entrever el abandono que sufre el deporte nacional, especialmente para buenas competidoras como Johanna.

UN RESULTADO INESPERADO

La angelina, que comenzó a desenvolverse competitivamente en maratones a los 30 años aproximadamente, se refirió a este emblemático triunfo, que había intentado con anterioridad.

“Tuve varios logros nacionales en maratón, pero nunca había ganado como la primera chilena en el Maratón de Santiago. Competí el 2017, pero ahí salí segunda”, dijo.

También, aseveró que “estoy feliz porque estuvo muy dura la prueba, fue increíble porque yo igual iba por otros tiempos y sólo pensaba hacerlo mejor que el año pasado”.

Asimismo, aseguró que sorteó un despiadado sol, ya que “hacía demasiado calor, muchos se demoraron 5 o 10 minutos más de lo que se demoraban antes, porque era demasiado, así que estoy muy contenta y satisfecha con el resultado”.

De todas formas, el triunfo fue una sorpresa para ella porque se estaba preparando para otra prueba, el maratón de Temuco, para lograr una marca que exige la convocatoria panamericana que se realizará este año.

“Para mí fue una sorpresa porque igual iba Natalia Romero (tres veces ganadora de la prueba), que ella es seca, entonces yo dije lo que salga no más y me fue bien, logré ganar, llegar primero a la meta”, recuerda.

<Para cerrar, la atleta destacó una situación particular en el kilómetro 41, donde, pese a ser humildemente auspiciada por su familia, logró alcanzar a una marroquí. “Las atletas internacionales las traen con todo pagado, para mí alcanzarla fue una sorpresa”, explicó.

 

NO PUDO DEDICAR EL TRIUNFO

Llegó primero y nadie se percató. Pese a ser la primera chilena que cruzó la meta, la organización del evento, no le puso banda nacional para destacarla como a cualquier campeón en la alta categoría. De hecho, la organización no se enteró que había llegado una representante nacional a la meta hasta tiempo transcurrida la competencia en la capital.

“Eso fue muy triste para mí, porque yo soñaba llegar como lo hacen las primeras chilenas todos los años y dedicarle esta carrera a mi papá, que siempre se emociona cuando escucha que ganó una”, aseguró.

A lo que agregó: “él no ve, se quedó ciego por una enfermedad que lo afectó y hoy atraviesa un cáncer que nos tiene muy tristes y preocupados como familia. Ese domingo corrí por él y por mi novio que estaba de cumpleaños”.

Orgullosa de ser la primera, pero sentida con el trato hacia los deportistas nacionales, Johanna cerró aseverando “es ingrato ser atleta acá en Chile”.

 

AUSPICIO PARA ROSTROS, NO DEPORTISTAS

Posterior a la competencia, la atleta se refirió a la gran cantidad de figuras mediáticas que se hicieron parte por distintos motivos en la competencia, los cuales representaron un peligro para quienes arribaron por motivos estrictamente deportivos.

“Adelante se ubicó gente de la farándula encajonada con los de élite y yo me tuve que ubicar atrás. Todo eso fue súper peligroso, porque tú vas a salir más rápido, puedes pasar por encima, te vas a caer o tropezar, entonces te das cuenta que esto a veces es sólo publicidad”.

En cuanto a las marcas deportivas que auspician a rostros televisivos, la atleta angelina puntualizó que hay otros a quienes les beneficiaría mucho más.

“Nosotros necesitamos auspicio, porque unas zapatillas nos duran un mes o dos máximo, porque si la sigues usando te lesionas y ellos -la farándula- lo tienen todo, ni siquiera hacen una gota de deporte algunos”, aseveró.

Asimismo, puntualizó que “siempre hemos buscado la marca para ir a los Juegos Olímpicos. Yo el año 2016 estuve a dos minutos de ir, por lo que el auspicio es necesario para conseguirlo. En la actualidad me ayuda mi novio junto a su familia, con zapatillas y esas cosas, pero igual es complicado, porque es muy caro”.

Para cerrar, Johanna se refirió a una situación comunicacional que mal informa a la comunidad y podría llegar a ser peligrosa. “Los medios a veces les piden tips a la gente de la televisión para correr maratón y ellos no tienen idea, no es que los desmerezca, pero es muy peligroso porque alguien se puede hacer daño”, comentó.


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