lunes 09 de diciembre, 2019

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Crónica

De Mi Tierra Pizzas: un emprendimiento que se consolida en base a la inclusión y el cuidado del medio ambiente

Los motores que hoy mueven este negocio familiar que partió hace 6 años son el respeto por los pueblos originarios, la inclusión social y laboral; y el cuidado del medioambiente. Valores que se traducen en su modelo de negocios y en su vida.


 Por Claudia Fuentes

De Mi Tierra
Familia Sáez Hernández.

Con tres locales ya consolidados (Bulnes, Balmaceda y villa España) y más de 45 personas trabajando con ellos, mantienen firme su propósito primario, ser un aporte al rescate y valor de los públicos originarios, a través de la comercialización de un producto de gusto masivo.

Por Claudia Fuentes R.

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Hace seis años y con el objetivo de doblarle la mano al destino Marianela Sáez, fundadora de DE MI TIERRA PIZZAS, junto a su madre, Marianela Hernández comienzan con este emprendimiento que buscaba ser una alternativa de sustento familiar, pero cuyo foco primordial era acuñar un concepto diferenciador: un negocio que fuera más allá de la venta de un producto.

Fue así como conjugaron una alternativa de producto masivo, como son las pizzas; incorporando un concepto que a su juicio era menos masivo pero que era parte de la esencia de la familia: el rescate de los orígenes, de los productos de la tierra y la valorización de los pueblos originarios.

Así fue relatado por Lilian Sáez, hermana de Marianela, y encargada de marketing, relaciones públicas y calidad de un  especial modelo de negocios, que crece y se consolida gracias también, a la unión familiar.

Lilian cuenta que De Mi Tierra es liderado por la familia Sáez Hernández, un grupo familiar, de esencia cuatro mujeres que perdieron al padre, muy pequeñas, y que emprendieron bajo el ejemplo de una mujer de empeño y perseverancia: su madre Marianela. Hoy esta familia se ha extendido y es liderada en conjunto por las hermanas y sus respectivos compañeros de vida.

LOS INICIOS

“De Mi Tierra nace por una necesidad de hacer algo que represente nuestro propio deseo de volver a nuestras raíces.  Nosotros estábamos en Santiago junto con mi hermana, y mi pareja en ese momento, y una de nuestras motivaciones era volver a Los Ángeles. Pero pensamos que a Los Ángeles le faltaba un poco de identidad y valor por nuestros pueblos originarios. Entonces pensamos de qué manera poder hacer un local donde se les rindiera culto y la gente pudiera conectarse y que dijera aquí algo pasa, esto es nuestro y hay que valorarlo.  De esa manera, con un producto sencillo como las pizzas, de un valor al alcance de cualquier bolsillo, de consumo masivo y de gusto de todo el mundo podíamos llegar con una idea así, que no era masiva”, contó Lilian.

De Mi Tierra Pizza hoy cuenta con 45 colaboradores y buscan aumentar este número de oportunidad de empleo.

PRIMER LOCAL

Fue así como comenzaron el año 2013, con un pequeño local en calle Freire, con la misión de brindar una experiencia distinta a los visitantes, con un espacio acogedor cargado de identidad, un servicio amable y productos diferenciadores propios de la tierra. La expectativa de venta no era masiva, pero se llevaron una gran sorpresa.

“No pensamos que nos iba a ir bien, partió mi hermana con mi mamá, yo estaba en ese entonces en Santiago. Ellas partieron solitas, mi hermana con mi mamá en la cocina, haciéndolo todo. Pero fue tan explosiva la bienvenida que fue necesario después empezar a incorporar más gente que trabajara con nosotros porque no esperamos en realidad que fuera como tan bien recibido”.

“Fue una sorpresa para nosotros, mi hermana en esos tiempos tenía pensado vender 10 pizzas, eso era su proyección, decía: con diez pizzas vendidas estamos al otro lado. Pero el primer día se vendieron 25 pizzas y actualmente, diariamente vendemos más de 300 pizzas”, reveló.

UN MODELO DISTINTO

Lilian, explica que el comienzo fue fructífero e inesperado, por lo que se vieron en la necesidad de contratar más personas y crecer. Pero no querían hacerlo sólo como un negocio o un modelo empresarial, sino incorporando un modelo laboral que permitirá también, ver beneficiados a sus colaboradores, hoy todos compañeros de trabajo. Pensando en esto, el año 2014 abrieron su segundo local, remozado y más amplio, en calle Bulnes 321. “Las personas que trabajan con nosotros se sienten muy cómodas, siempre quieren incluir más personas de sus círculos cercanos o familia. Por eso es necesario contar con más puestos de trabajo. Ellos son nuestros compañeros de trabajo, tenemos una relación súper horizontal, nos llevamos súper bien, y esa es la idea, porque para qué acuñar una idea que funciona bien tanto para clientes como para nuestros compañeros de trabajo, sin seguir expandiendo de manera positiva, no hay que estigmatizar los negocios como algo malo porque si uno lo logra hacer bien, lo hace circular, es bueno.  Si uno está bien, que chorree para todos”, dijo Lilian.

INCLUSIÓN Y RECICLAJE

Hoy, ya bastante más consolidados con un local en el sector de villa España, y desde hace seis meses, otra alternativa en Balmaceda #793 (delivery y retiro) siguen reforzando conceptos claves como motor de este emprendimiento; entre ellos la Inclusión y el Reciclaje. “Con el tiempo hemos ido también, arreglando mejor nuestro concepto, que sea aún más inclusivo, tenemos entre nuestros compañeros de trabajo chicos con Síndrome de Down que son nuestros anfitriones, tenemos nuestra carta en braille para visibilizar, para que la gente tenga en cuenta que no todos somos iguales, pero que aquí hay cabida para todos. Nos vamos a capacitar también, en lengua de señas, para que todos manejemos este idioma y así también las personas que nos visitan vean esta realidad”, resumió.

Otro eje diferenciador, que se suma a la idea inicial de rescate de los orígenes y cuidado del medioambiente, es el reciclaje. Cada detalle, cada espacio y cada adorno que encuentran en los espacios de De Mi Tierra son realizados a mano por la familia Sáez, en base a material de desecho.

“De Mi tierra es la conexión más grande con nuestros ancestros, nuestros pueblos mapuches que tienen una conexión medioambiental tremenda por eso también todo es reciclado, todo tiene que ver con el cuidado de la tierra. Hasta nuestros centros de mesa hablan, porque son araucarias en un vaso cortado por nosotros mismos, todo es artesanal. Las pizzas, los ingredientes que ocupamos, la ropa que usamos es creada por nosotros, todo tiene una vibración y un color distinto, porque esta cargadísimo de amor y emoción, aquí no está sólo nuestra idea, sino que esta nuestra alma entera”.

Pero no únicamente la hermosa y vibrante decoración es en base a la tierra, también los productos de sus pizzas, como son por ejemplo, el piñón, la harina tostada, o la miel en los bebestibles. “Tenemos ingredientes representativos de la zona y que nos conectan con los pueblos originarios como es piñón, avellanas, zapallos italianos, maqui, harina tostada, miel que está en todos los tragos, sin costo adicional; entre otros”.

MÁS QUE CLIENTES, AMIGOS

Con la vista puesta en seguir consolidándose y creciendo con un local (a futuro) en Concepción; Lilian remarca que su éxito no fue planeado, sino que más bien por instinto.  Aseguró que visitar De mi Tierra más allá de ser un lugar de para comer algo rico, es una experiencia positiva, entre amigos. “La gente se identifica con nosotros, somos amigos, vienen acá porque pensamos parecido, valoramos las mismas cosas, nos interesa la naturaleza, el cuidado ambiental, los pueblos originarios. Hay mucha gente que tal vez no comparte la misma idea, y viene porque las pizzas son ricas.  Pero de seguro que más de un 70% de nuestros clientes son porque estamos unidos internamente sin que nos conozcamos personalmente”, señaló Lilian.

“Aunque la gente no lo crea, nosotros vibramos distinto, cuando aplicamos amor a una cosa eso vibra distinto, se tiñe de otro color.  No es lo mismo que yo pague a otra persona que no tiene nada que ver con nosotros, a que pinte la pared, a que nosotros lo vengamos a pintar, no es sólo pintura, es trabajo, cariño, dedicación, tiempo que dejamos de estar con nuestros hijos para estar en esto por eso algo pasa, no es sólo qué lindo, la gente no sabe qué es, pero por algo les gusta”, cerró.

Aconsejando a quienes tengan una idea de emprender, lo hagan no solamente desde la razón, sino del instinto y la pasión.  “El mensaje es a ser consecuente, todo está unido, si propones una idea, un nombre, todo tiene que tener una unión y perseguir ese concepto, no es lo mismo comprar algo que hacerlo. Tiene que haber un concepto y por supuesto entregar lo mejor de ti pero no sólo para ti, sino para otros”.

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