sábado 20 de julio, 2019

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Crónica

Los testimonios tras el tornado de Los Ángeles: “Con mi familia nos miramos y dijimos 'hasta acá llegamos'"

Fueron escenas de terror que no tan solo dejaron a personas afectadas con daños materiales, sino que también emocionales.


 Por Alejandra Sánchez

NUBI SANZAN

Alejandra Sánchez Ocampo

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Una cruda postal fue la que se dejó ver al aparecer los primeros rayos de luz de este viernes en el sector norte de Los Ángeles, donde sus habitantes fueron víctimas de derrumbes parciales o totales de viviendas, caídas de árboles y volcamientos de autos. También algunos vecinos sufrieron diferentes lesiones.

Escenas de terror que no tan solo dejaron a personas afectadas con daños materiales, sino que también emocionales.

Durante la mañana de este viernes, La Tribuna captó algunos testimonios de los vecinos.

Paula Zúñiga, vecina del sector El Avellano, a quien le explotaron los vidrios de su casa.

“Fue una sensación horrible; el miedo que sentí me recordó lo vivido el terremoto del 27/11. Se reventaron las ventanas de mi casa; cuando ya sentí que esto era cada vez más fuerte, lo único que atiné fue a tomar a mi hijo; afuera los árboles y techumbres volaban, era un ruido ensordecedor. Esta experiencia no se la doy a nadie”.

Antonio Peña, dueño de Maderas Monse, perdió prácticamente el 60% de su empresa.

“Estaba con mi gente trabajando y de un segundo a otro se sintió un ruido indescriptible, de un rato a otro quedé de brazos cruzados; ahora no tengo nada, para parar esto de nuevo es mucha plata y no la tengo; además, me preocupan mis trabajadores que se quedan sin su ingreso familiar. Me salvé porque estaba dentro de la oficina, ahí tengo unos pilares gigantes y esos me salvaron, porque instalaron un letrero publicitario gigante y fue ese que se cayó y casi me mata”.

Olivia Castillo, iba en un colectivo en dirección a su casa ubicada en Villa Francia, donde el paso del tornado estuvo a punto de llevarse el auto.

“Yo venía en un colectivo y gracias a Dios el chofer atinó a retroceder, porque si no, volamos; fue espantoso, veíamos volar los techos y todas las cosas frente a nosotros. Si no hubiera retrocedido sería otra la historia; gracias al conductor estamos vivos, éramos dos personas que veníamos en el colectivo”.

Ignacio Hernández, vecino afectado de Villa Francia, cuya casa quedó inhabilitada.

“Gracias a Dios no había nadie en la casa. Como nunca a esa hora deberíamos haber estado ahí, pero mi familia andaba en el centro, yo estaba trabajando, así es que cuando nos enteramos por el vecino y que poco menos que teníamos un poste ensartado en el living, fue superchocante, y a esa hora había una congestión en Los Ángeles, por lo que nos fuimos caminando a la casa, observando en el camino los daños que había dejado el tornado, y nos dimos cuenta de que la más afectada fue la casa de nosotros; quedó inhabitable”.

Nubi Sanzana, vecina de Villa Francia, cuya casa quedó sin techo y perdió prácticamente los muebles del segundo piso.

“Sentimos como una licuadora; nos miramos con mi familia y dijimos ‘hasta acá llegamos, otra vez en las mismas’. Perdimos todo el techo, se mojó completo el segundo piso de la casa, ya no hay nada; ahí bajó algo como un pequeño huracán con hojas, papeles y ahí explotó una ventana”.

Joselyn Acuña, cuyo hijo se quedó encerrado en una pieza, se reventó una ventana y un pedazo de vidrio le generó un corte en su mano.

“Se voló el techo de la parte de la pieza de mi hijo, los vidrios frontales se reventaron todos y el segundo piso quedó completamente inundado, se filtró el agua, se mojaron las cosas dentro de mi pieza. Mi hijo estaba en la casa y se le reventó el vidrio en su pieza, entonces eso le generó un corte, lo curaron, y amigos lo llevaron a curaciones. Mi hijo quedó encerrado dentro de su pieza, gracias a Dios me ayudaron a sacarlo”.

Walter Aránguiz, dueño del Hotel Montserrat, lo perdió todo.

“Estamos viendo lo que haremos. El hotel no va a funcionar como hotel, y si lo hace, nos demoraremos más de un año en reconstruirlo. La pérdida es millonaria. Lo que más nos preocupa son nuestros colaboradores, gente que hoy quedó sin trabajo y que estamos viendo dónde podemos establecerlos. Hemos recibido de algunos amigos ayuda, personas que pueden recibir a algunos de nuestros trabajadores. La meta es insertar a nuestros trabajadores en otros lugares”.

Alfonso Zavala, trabajador de la empresa Coagra, que sobrevivió al derrumbe de la estructura.

“Fue todo tan rápido, que solo me encontré en el suelo con una viga en la espalda y nada más. Se reventaron los vidrios, el techo voló. No perdí el conocimiento, pero fue tan rápido que tratar de caminar y sentirme en el suelo fue en un dos por tres. Gracias a Dios no pasó nada para la magnitud de lo que ocurrió… Se destrozó la oficina, está todo en el suelo. Fue todo material. Vidas humanas no hay nada que lamentar”.

Luis Castillo, subsecretario de Redes Asistenciales, se refirió al estado de salud de los lesionados, especialmente del pequeño de 10 años, el más grave, que tuvo que ser intervenido de urgencia, y al cierre de esta edición se encontraba estable dentro de su gravedad. “Un niño de 10 años fue operado anoche (jueves) y hoy (viernes) está siendo reintervenido por fenómeno de seguridad, luego de un escáner en el cerebro que se le hizo; también hemos hablado con su madre. Es el más delicado este niño, y esperamos que todo salga bien. Se encuentra en condición grave, tiene una lesión, un coágulo que se llama hematoma estructural, que es producto de un golpe por algún objeto contundente, que luego de los exámenes y escáner que se le hacen de rutina, se determinó intervenirlo. Está bastante bien cuidado, los esfuerzos están concentrados en él, especialmente apoyando a su familia, a su madre, los equipos de psicólogos clínicos que tiene el hospital, para tratar de mitigar un poco el sufrimiento que han tenido todos sus familiares”.


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