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Crónica

Seremi de Salud fortalece vigilancia en productos del mar

El año 2016 la provincia de Biobío finalizó con 129 fiscalizaciones, que dieron origen a 8 sumarios sanitarios.


 Por La Tribuna

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Con la finalidad de prevenir enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), en el período de calor, la Seremi de Salud reforzó la vigilancia y control del transporte y expendio de los productos del mar, en toda la región.

Como cada año, la Seremi de Salud fortalece la vigilancia con el objetivo de evitar gastroenteritis por Vibrio parahae-molyticus, así como brotes de ETA, razón por la cual ya inició el proceso de fiscalización 2017.

En la provincia del Biobío, el proceso de control se realiza a través de la Unidad de Seguridad Alimentaria, poniéndose la atención en los puntos de comercialización, controlando los vehículos de transportes de alimentos y los puestos de venta minoristas.

“En materia de control de vehículos se verifica la temperatura, procedencia, eviscerado, caracteres organolépticos y autorizaciones, mientras que en los puestos de venta nuestro trabajo se orienta a verificar las condiciones sanitarias, controlar la manipulación, mantención del sistema de frío, la venta sin descorchar, las características organolépticas de los productos, y el eviscerado de pescados”, declaró el seremi de Salud del Biobío, Mauricio Careaga.

“En los locales de elaboración los establecimientos deben contar con todas las condiciones mínimas sanitarias establecidas en el reglamento sanitario de los alimentos (D.S. 977/96), los platos elaborados deben estar debidamente cocidos y las materias primas acreditar procedencia; y en las zonas de elaboración deben tener controlados estructura, maquinarias, mobiliario y utensilios que entran en contacto directo con los alimentos, a objeto de prevenir todo tipo de contaminación”, agregó la autoridad sanitaria.

La Seremi de Salud también controla que los alimentos elaborados y las materias primas estén almacenadas conservando la cadena de frío, previniendo el riesgo de contaminación cruzada; y además, evalúa un sistema de control de calidad denominado Buenas Prácticas de Manufactura, donde los fiscalizadores aplican una lista de chequeo, aplicando un porcentaje de cumplimiento, donde se verifican los procedimientos de limpieza y sanitización.

“En el expendio, se controla que los productos del mar se vendan conservando la temperatura y estén almacenados a menos de 5º C; que los productos no permanezcan bajo el sol directamente, que los mariscos presenten buenas condiciones de color, olor y sabor, y que los pescados no se expendan fileteados, sino que sólo al momento de la venta y a solicitud del usuario”, indicó el encargado regional de la Unidad de Seguridad Alimentaria, Lino Alarcón.

 

EVALUACIÓN 2016

En estas materias el año 2016 finalizó a nivel regional con 129 vehículos inspeccionados, que dieron origen a 11 sumarios sanitarios por incumplimiento a la normativa; y 1055 fiscalizaciones a locales y puestos de ventas minoristas, que dieron origen a 30 sumarios por no dar cumplimiento a lo indicado en el D.S. 977/96.

En relación a los decomisos, a nivel regional se decomisaron 2.126,8 kgs. de productos del mar, entre pescados (207 kgs.) y mariscos (1.919,8 kgs.) siendo las principales causales la pérdida de cadena de frío, características organolépticas alteradas y por no demostrar procedencia conocida.

“En la Provincia de Biobío, el proceso finalizó el año pasado con 129 fiscalizaciones totales, que dieron origen a 8 sumarios sanitarios; y se contabilizó un total de 1.651,8 kilogramos de productos del mar decomisados, distribuidos en 1.476,8 kgs. de mariscos y 175 kgs. de pescados”, señaló el Seremi de Salud, Mauricio Careaga.

La provincia presentó la mayor cantidad de decomiso de la región, superando a Ñuble (428 kgs.), Concepción (45 kgs.) y Arauco (2 kgs.)

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