jueves 12 de diciembre, 2019

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Crónica

Conozca los pro y contra al comprar con tarjetas de crédito y débito por internet

Un uso incorrecto de las tarjetas puede acarrear en el consumidor desagradables consecuencias.


 Por ALEJANDRA SANCHEZ OCAMPO

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Cada vez está más amplio el comercio por internet, ofreciendo evidentes ventajas para sus clientes, como su rapidez y comodidad a la hora de hacer los trámites para elegir y comprar el producto, así como páginas web pertenecientes a todo tipo de tiendas ofrecen sus productos con un cobro adicional, el que en muchos casos no tiene un valor tan elevado.

Productos que, quizás, no se encuentran fácilmente en las tiendas físicas, ya sea por su poco stock o su precio más elevado que en internet. Pero, aunque la compra online se esté transformando en una práctica, muchos internautas no terminan de confiar en los métodos de pago online, por miedo a que alguien tenga acceso a sus claves, extraiga dinero de la cuenta bancaria o cobre más de lo acordado.

A pesar de estos, el hacer los pagos de forma rápida y segura es sencillo, mediante una tarjeta de crédito o de débito.

A la hora de formalizar un pago online, y –únicamente- si se elige realizar la operación directamente con tarjeta, se puede optar entre pagar el producto con una tarjeta de crédito o débito, pero es importante tener en cuenta las diferencias de ambas opciones antes de realizar el trámite.

 

TARJETA DE CRÉDITO

Una tarjeta de crédito es la que permite realizar compras que se pagan a futuro, ya sea en cuotas o dejarlas para fin de mes, por lo que sirve para que las persones adquieran algún producto o servicio sin la necesidad de tener dinero en su cuenta.

Al hacer un pago, el consumidor adquiere una deuda con su entidad financiera, por lo que esta se asegurará que la persona tiene ingresos o capacidad de devolverla antes de otorgarle una tarjeta de crédito.

 

TARJETA DE DÉBITO

Una tarjeta de débito es en la que las compras realizadas se cargan directamente y de manera instantánea en  su cuenta, ya sea una libreta de ahorros, una cuenta corriente o incluso una póliza de crédito.

Por lo que es necesario tener un saldo para poder realizar el pago con esa tarjeta.

Por otro lado y situadas dentro de esta segunda modalidad, también existen las denominadas tarjetas virtuales, creadas –específicamente- para realizar pagos de forma rápida y segura por Internet. Estas tarjetas se recargan del mismo modo que las antiguas tarjetas de prepago usadas en los teléfonos móviles.

Esta nueva modalidad resulta un medio muy cómodo -no tiene soporte físico- y seguro para pagar por internet o desde el móvil, sin necesidad de utilizar tarjeta física.

Además, permite la consulta de movimientos y es fácil de cancelar.

Para acceder a una tarjeta virtual, únicamente deberá consultar en su banco si cuentan con este beneficio, y realizar los trámites correspondientes.

 

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