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Viento Puelche destruyó refugio animal en Alto Biobío: piden apoyo para volver a levantarlo

por Jeremy Valenzuela Quiroz

Mientras gran parte de la provincia de Biobío enfrentaba cortes de luz y caída de árboles por el intenso viento puelche, Fabiola vivía una de las noches más difíciles desde que decidió dedicar su vida al rescate animal.

Viento Puelche destruyó refugio animal: piden apoyo para volver a levantarlo / La Tribuna

Las violentas ráfagas del viento Puelche que afectaron la precordillera durante este miércoles dejaron severos daños en un refugio de perros ubicado en la precordillera de Alto Biobío.

Aunque la infraestructura quedó prácticamente destruida, ninguno de los animales resultó herido gracias a la rápida reacción de su cuidadora, quien hoy lidera, en solitario, una campaña para levantar su refugio y construir casitas para que sus perros vuelvan a tener un lugar donde dormir.

LAS HORAS MÁS INTENSAS

Cuando el viento comenzó a soplar con fuerza, Fabiola, dueña del refugio y administradora de la comunidad "Mascotas perdidas Los Ángeles", pensó que sería un episodio más de los que suelen registrarse cada invierno en la precordillera de Biobío. Sin embargo, las ráfagas aumentaron de intensidad en cuestión de minutos y terminaron derribando gran parte de la infraestructura que había levantado durante años para proteger a los cerca de 50 perros que mantiene bajo su cuidado.

"Sabíamos que venía un puelche y agrupé las casas en distintas estructuras para protegerlas. Pero de repente vino un viento tan fuerte que voló la estructura y salieron volando las casitas que estaban adentro", relató.

El panorama que encontró apenas disminuyó la intensidad del viento era desolador. Techumbres desprendidas, estructuras destruidas y casitas dispersas por distintos sectores del predio.

"Trece casitas se volaron y se rompieron completamente. Había una estructura que era la más firme, según yo, y también salió volando", explica.

Incluso parte de los materiales terminaron a gran distancia del refugio: "Las latas de zinc aparecieron al otro lado del río. Es imposible recuperarlas de lo lejos que llegaron", comentó al describir la magnitud del temporal.

LA PRIORIDAD DE RESGUARDAR A LAS MASCOTAS

Mientras el viento seguía golpeando con fuerza, Fabiola dejó de preocuparse por las construcciones y concentró todos sus esfuerzos en proteger a los animales.

Después de salir unos minutos para evaluar los daños, una nueva ráfaga la obligó a cambiar sus planes.

"Estaba recogiendo las casitas cuando vino otra oleada de viento. Ahí apagué la grabación, corrí con los perros y nos encerramos. Después no nos movimos más", recordó.

Los canes permanecieron resguardados en una antigua cabaña de madera que logró resistir el temporal.

"Tengo perros de 11 y 13 años, un viejito que tiene tres patitas y otros con distintos problemas. Todos quedaron en una cabaña antigua que resistió bastante bien", explicó. Gracias a esa decisión, ninguno de los animales sufrió lesiones.

"Los perros no están heridos, están súper bien. Gracias a Dios no pasó nada con ellos. Lo que más me preocupó fue protegerlos a ellos. Más que las casitas, lo primordial era que estuvieran seguros", afirmó.

La tranquilidad, sin embargo, tardó en llegar. Durante toda la noche debió permanecer alerta mientras las ráfagas aparecían por intervalos.

"No dormí nada. Cada vez que el viento paraba los sacaba al baño y después volvían a entrar. Así estuvimos toda la noche hasta que finalmente en la mañana el puelche se calmó", relató.

UN REFUGIO QUE NACIÓ DEL RESCATE

El lugar afectado no es un refugio cualquiera. Es el resultado de más de una década dedicada al rescate animal.

Fabiola cuenta que comenzó trabajando junto a distintas agrupaciones animalistas de Los Ángeles y participó en numerosos operativos de esterilización y rescate.

"Soy rescatista animal hace más de diez años. Ayudé durante mucho tiempo en Los Ángeles y participaron más de 1.500 perros en distintos operativos. Muchos de los que nunca encontraron una familia terminaron llegando hasta este refugio", explicó.

Con el paso de los años, la cantidad de animales sin hogar fue aumentando hasta que tomó una decisión que cambiaría su vida.

"Había tantos perros en hogares temporales que no lograban ser adoptados que decidí venirme a vivir al campo para darles un hogar definitivo", relató.

Actualmente cuida alrededor de 50 perros, muchos de ellos ancianos, con enfermedades crónicas, amputaciones o secuelas de maltrato.

"La mayoría son perros que nadie quiere adoptar. Tengo perros ancianos, con tres patitas, con dermatitis, con problemas de comportamiento o que llegaron después de los incendios y nunca fueron reclamados", comentó.

VOLVER A LEVANTARLO TODO

Tras el temporal, el balance es complejo. Las 13 casitas destruidas deberán ser reemplazadas y varias de las restantes requieren reparaciones de consideración. De las estructuras mayores, solo tres quedaron en pie, aunque también sufrieron daños.

Pese a ello, Fabiola ya comenzó a recoger materiales para reconstruir el refugio. "Todo lo construyo yo sola. Los cercos, las estructuras... casi todo lo levanté yo. Ahora tengo que construir nuevamente", señaló.

Además, hace un tiempo perdió el vehículo que utilizaba para trasladar materiales y alimentos: "Se me quemó la camioneta y estoy sin movilización. El traslado también es un problema", explicó.

EL LLAMADO A COLABORAR

A diferencia de otras campañas solidarias, Fabiola asegura que no busca reunir dinero. Su petición apunta a algo mucho más específico y urgente: recuperar las casitas donde los perros pasan las noches.

"No estoy pidiendo plata. Solamente si alguien tiene casitas que ya no ocupe y las puede donar. También podrían servir planchas de madera para reconstruir", señaló.

Explica que el zinc que logró recuperar será reutilizado en las nuevas estructuras, por lo que el mayor desafío es volver a contar con refugios individuales para cada animal.

Mientras tanto, los perros ya volvieron a recorrer libremente el terreno durante el día, como lo hacen habitualmente. Ella, en cambio, asegura que las tareas de limpieza continúan, mientras saca las cuentas del tiempo que tardará en reconstruir todo lo que el viento destruyó en apenas unos minutos. Para sumarse a la campaña, comunicarse al +56940146804.

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