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La Tribuna

¿Cuál es el origen de la Noche de San Juan? Las creencias que sobreviven en Biobío

por Millaray Hermosilla

Historias transmitidas de generación en generación mantienen vigentes antiguas tradiciones ligadas a la suerte, la renovación y el inicio de un nuevo ciclo

¿Cuál es el origen de la Noche de San Juan? Las creencias que sobreviven en Biobío / Internet

Cada año, la víspera del 24 de junio ocupa un lugar especial en la tradición religiosa y cultural del sur de Chile. La fecha conmemora el nacimiento de San Juan Bautista, figura central del cristianismo, reconocida por anunciar la llegada de Jesucristo, pero tambien da vida auna serie de costumbres y relatos populares que han perdurdo por generaciones. 

En la provincia de Biobío la llamada noche De San Juan sigue siendo sinónimo de encuentro familiar, gastronomía típica, creencias transmitidas de bica en boca y rituales asociados al cambio del ciclo que marca el invierno. Muchas de estas prácticas  encuentran sus raíces en la convergencia entre la tradición cristiana la cultura campesina y la cosmovisión de los pueblos originarios del territorio.

Para el sur de Chile San Juan no es sólo una festividad religiosa sino un hito que marca el cambio de ciclo anual. En la zona está fecha es entendida como un punto de transición asociada a la llegada del invierno y el solsticio donde confluyen tradiciones del calendario cristiano con el evento de la cultura campesina y pehuenches del territorio.

"Marca para nosotros acá en Sudamérica la llegada del invierno explicó Jaime Sanhueza gestor cultural de Santa Bárbara y fundador del Museo Rural Butalevo de Corcovado." Siempre se ha asociado San Juan el solsticio de invierno en nuestro continente y por lo tanto se complementa con muchos mitos y tradición prehispánica de los pueblos pehuenche. 

En este contexto el 24 de junio fecha en que la tradición cristiana sitúa nacimiento de San Juan Bautista también es interpretado de la cordillera de Biobío como un momento de la de renovación ligado al We Tripantu o nueva salida del sol. "Para el cristianismo  es un proceso de renovación prehispánicos, el sol empieza a acercarse nuevamente a la tierra y la tierra empieza a renovarse, entonces hay una serie de mitos y tradiciones que complementan este evento" añade el especialista.  

Jesuitas, misiones y la novena del 23  

La mezcla comenzó temprano. "Los Jesuitas llegan en el año 1602, se establecen en la cuenca del Biobío, en la frontera histórica, estableciendo misiones religiosas", relata Sanhueza. Quedó la misión Santa Fe, en lo que hoy es un sector de Los Ángeles, San Luis de Duqueco en Santa Bárbara, y la misión de Rucalhue. "La evangelización ya había llegado a estas tierras mucho antes de la fundación del fuerte de Santa Bárbara".  

Con ellos llegó la novena a San Juan Bautista. "Se celebra el 23 de junio en la noche, a vísperas del 24, donde se espera con ritos, con el rezo del rosario, con la cena y con la fiesta a San Juan". Y con la cena, el protagonista: el estofado.  

El estofado: cebolla, vino y "pajaritos"  

"Una de las características que tiene este territorio es el estofado de San Juan", describe Sanhueza. "Es una preparación muy característica que hasta el día de hoy nos marca en invierno. Lleva cebolla, carne de cerdo ahumada, la longaniza, el cuero de chancho, el pollo. En algunos casos le echan pajaritos, también conejo. Todo esto adobado en vino y con harta cebolla y también pasas".  

Se prepara en "esta noche mística y mágica, porque según la identidad tradicional campesina señala que es la noche más larga del año". Y en esa noche, afloran las supersticiones "para determinar cómo va a estar el año, como cábalas".  

Las pruebas: papas, higueras y entierros  

"Este debería ser nuestro verdadero Año Nuevo, que nos corresponde por naturaleza", plantea Sanhueza. "Lo que nosotros adaptamos es el Año Nuevo de Estados Unidos o de los países donde llega el invierno cuando a nosotros nos llega el verano".  

Por eso la noche del 23 se hacen las pruebas. La más conocida: la papa. "Es para saber con respecto a la fortuna. Se pelan tres papas: una entera, una medio pelar y la otra peluda. Se ponen bajo la cama y antes de amanecer uno tiene que sacar una papa. Depende de la que le salga, es la que va a determinar sus finanzas dentro del año".  

Por eso en la noche del 23 se realizan distintas "pruebas" asociadas a la suerte y el futuro entre ellas las vinculadas a las papas la, higuera y la búsqueda de entierros como parte de creencias populares.

Ximena Cerda, vecina de la zona, recordó otras creencias populares asociadas a la fecha como la venta de una gallina "trintre negra" durante ese día, práctica que según relatos locales estaría vinculada a la obtención de fortuna. También menciona una antigua costumbre relacionada con los árboles frutales donde se atribuía el "azote" del árbol una forma de estimular la productividad creencia que aún se transmite en sectores rurales de la zona mi amiga lo hizo y me dijo que le había funcionado nos comentó.

El baño antes del alba: purificación pehuenche y campesina 

La identidad pehuenche aporta otro rito. "Ellos celebran la nueva salida del sol, y hay una tradición muy bonita que se mantiene hasta hoy: bañarse en aguas puras y cristalinas antes de la salida del sol del día 24, para su purificación", relata Sanhueza. "Esto también se conjugó con la identidad campesina española. En la noche de San Juan, antes de aflorar el alba, uno tiene que bañarse en una vertiente, purificarse, para que de esa forma entre renovado al nuevo ciclo de la tierra".  

Todo esto convierte a San Juan en "la fiesta más popular del invierno, y que da inicio a la festividad de los santos entre junio y julio", concluye Sanhueza. Una noche donde se cruzan el rezo del rosario y el miedo al diablo bajo la higuera; el estofado que hierve con vino y la papa que decide la suerte; el bautismo cristiano y el baño pehuenche en el estero.  

Como dice Ximena, son creencias que pasaron de boca en boca. Y como advierte Jaime, son parte de una cosmovisión que entiende el 24 de junio como el verdadero inicio del año: cuando la tierra, después de la noche más larga, empieza de nuevo.

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