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Economía

Economista afirma que cambio constitucional frenaría desarrollo económico y social

En conversación con Radio San Cristóbal, la ex embajadora de Chile en Uruguay, Iris Boeninger, planteó la necesidad de tener una institucionalidad fuerte para atraer inversiones, generar más empleos y contar con fondos.


 Por Jorge Guzmán B.

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Si bien la Convención Constituyente plantea una serie de derechos, la posible división de Chile requeriría de nuevos organismos encargados de velar por ellos y nuevos lineamientos en esta materia.

La ex embajadora de Chile en Uruguay y economista Iris Boeninger, afirmó que la propuesta de una nueva Constitución dividiría a la nación, dando paso a diferencias en los derechos detentados por los distintos habitantes del país, además de ralentizar el desarrollo económico nacional, debido a la priorización de la naturaleza por sobre las actividades productivas de zonas como Biobío u otras regiones. 

En conversación con Radio San Cristóbal, la ex diplomática sostuvo que “estamos atravesando un momento histórico en nuestro país, porque tuvimos un cambio de Gobierno, en simultáneo a una Convención Constituyente, lo que puede generar una serie de desilusiones que no son las mejores”. Entre dichos desaires, Boeninger mencionó “la diferencia entre un programa de Gobierno y una Constitución. Un programa de Gobierno es de alguien por quien eliges, pero la institucionalidad de un país es crucial para hacer cualquier cosa”.

La ex embajadora explicó que “la Constitución es el ordenamiento jurídico de un país, es el orden de una casa. Lo necesitan las personas como individuos, la sociedad y los países lo tienen en la Constitución. El mismo Presidente que nos gobierna actualmente tiene garantizadas herramientas que aportan a la institucionalidad y calidad de la democracia, gracias a la actual Constitución”, indicó.

CARTA MAGNA Y DESARROLLO DEL PAÍS

Iris Boeninger dijo que “esa institucionalidad uno tiene que cuidarla, si no se tiene la casa en orden es muy difícil que vengan inversionistas y que se hagan inversiones”.

Declaró que “al vivir en un mundo global, dependemos de otros países y otros países dependen de nosotros. Por eso uno necesita que vengan inversiones, tener fondos en el extranjero a través de la exportación. Uno necesita un ciclo de la economía más virtuoso, donde aumente el empleo y aumente la exportación para hacer frente a las necesidades y este ordenamiento jurídico es lo que es la Constitución”.

La economista añadió que el proyecto de Carta Magna “nos preocupa y lo hemos venido analizando, hasta este sábado, que a través de Christian Warnken, líder de Amarillos por Chile anunciamos un rechazo con esperanza, basado estrictamente en las situaciones que nosotros vemos como complejas para esta constitución”. Respecto al desarrollo de áreas como la ganadera, agrícola y forestal con lo propuesto por la Convención Constituyente, la economista opinó que “nosotros tenemos que cuidar nuestro ambiente y de hecho Chile está muy comprometido en las políticas en ese sentido”.

A juicio de la ex embajadora, “otra cosa es que no se aprovechen todas las superficies de la tierra y es muy complicado limitar esta actividad. Tratar de retrotraer el área a lo que era hace muchos años atrás es complejo porque éramos menos. Cuando se prioriza a la naturaleza y al ciudadano se cae en contradicciones, hay que buscar el camino del medio, para llegar a la producción necesaria, o arriesgamos tener muchos menos alimentos”.

Boeninger añadió que “se ha llegado a una cultura indigenista en varias materias en esta constitución que complicaría el desarrollo, si bien defiendo la pluriculturalidad. Todas las culturas de nuestro país son de una riqueza enorme. La plurinacionalidad dividiría a Chile en varias naciones, con autonomía financiera y su propio sistema judicial, que es lo que defiende a los ciudadanos, por eso tenemos que tener un solo poder autónomo”.

CAMBIO EN LA INSTITUCIONALIDAD NO ASEGURA MÁS DERECHOS

En su análisis, Iris Boeninger dijo además que “me parece que en materia de derechos no hay una igualdad para todos los chilenos en lo que se propone en la Convención. Es importante mesurar, cuidar el medioambiente y reconocer a nuestros pueblos indígenas, pero primero debemos ser un país unido, no varias naciones. El desarrollo es un camino que se va construyendo y Chile ha avanzado muchísimo, se debe generar una institucionalidad férrea de manera que las personas quieran invertir en Chile, eso significa más empleo, más recaudación  y más fondos”. Al mismo tiempo, criticó el hecho que “en el borrador del texto constitucional se establece además el derecho a vivir en paz, pero eso no está pasando, la gente tiene miedo, en todo Chile. ¿Cuáles son las herramientas que tienen para garantizarle la paz a los ciudadanos y que no se convierta en letra muerta? Proponen el fin del estado de excepción, volviendo a las contradicciones entre lo necesario y lo posible”, cuestionó. En su experiencia “la enumeración de derechos es una cosa, y que ésta obligue al Estado es otra. La misma división de Chile en naciones va a requerir nuevos organismos, nuevas direcciones y más empleo público”.


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