miércoles 13 de noviembre, 2019

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Mujeres rurales: una lucha diaria por surgir en un entorno olvidado

Este martes 15 de octubre se conmemora un nuevo aniversario del “Día de la mujer rural”, realidad que en nuestra provincia se vive cada día.


 Por Marcela Vidal

TEMPORERAS Y FRUTILLA (4)

Según expresa ONU Mujeres, las mujeres rurales garantizan la seguridad alimentaria de sus comunidades. Generan resiliencia ante el clima y fortalecen las economías. Sin embargo las desigualdades de género como también las leyes y normas sociales discriminatorias, junto con un panorama económico, tecnológico y ambiental que cambia rápidamente, limitan su pleno potencial, situándolas muy por detrás de otras mujeres y los hombres.

Realidad que es rememorada este 15 de octubre en un nuevo Día de la Mujer Rural, fecha en que se conmemora la realidad que enfrentan diariamente aquellas que viven y enfrentan este entorno, que muchas veces pareciera olvidado, sin embargo refleja el sacrificio y esmero de muchas.

Sobre esta realidad, en nuestro país, un estudio realizado el año 2018 por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, en su capítulo sobre “Violencia Hacia las Mujeres Rurales e Indígenas Rurales” dio a conocer que este segmento no sólo ha permanecido invisible para la opinión pública, sino que con ello, para el Estado.

En este documento se da conocer que ninguno de los ministerios oficiados en Chile poseía información desagregada por etnicidad y ruralidad vinculada a temas de violencia contra la mujer, tampoco existen documentos oficiales provenientes de reparticiones públicas responsables del tema.

En otro escenario, organismos como la ONU y aquellos que estudian este ámbito social incluyen en dicho rango a todas las mujeres y niñas que influyen de manera significativa en la agricultura, seguridad alimentaria, nutrición y todo lo que implica los recursos naturales, que cada día parecieran ser mucho más escasos.

Las mujeres se han visto afectados de gran manera por el deterioro del medio ambiente, cuando los recursos naturales se ven amenazados y según explican desde la Organización Mundial de la Mujer, una de cada tres mujeres empleadas en el mundo trabajan en el rubro de la agricultura, lo que implica manipulación de alimentos o procesos productivos tales como la recolección, escenario que la provincia conoce en profundidad, puesto que cada año, miles de mujeres trabajan en esta área, sobre todo en la temporada de frutas, hortalizas entre otros productos.

PROVINCIA DE BIOBÍO, UN EJEMPLO

En el sector cordillerano de Alto Biobío, sin duda se emplazan decenas de casos de esta índole, donde muchas mujeres forman parte de esta realidad y sienten cómo la sociedad las tiene marginadas por vivir en zonas remotas y por desenvolverse en un ámbito complejo.

Un ejemplo de esto es la historia que relata Miriam Cárcamo Aguilar. Ella vive en la cordillera, sin embargo lucha cada día por hacer su voz más presente en diversas actividades. Ella preside el comité de agua potable rural y también es presidenta provincial del Partido Socialista, donde participa activamente entre muchos referentes.

Al conversar sobre este tema, explicó que también en su rol como docente y viviendo por casi 40 años en la comuna, el que dice es su pueblo, ha sido testigo de la violencia hacia la mujer rural.

“Lamentablemente por el hecho de ser rural a veces esto no se visibiliza demasiado, sin embargo dados diferentes estudios e incursiones que han hecho diferentes organismos, se ha ido dando a conocer, ya que es algo que obedece indudablemente a muchos factores que no son cosas aisladas ni porque se quiera hacer por la idiosincrasia del pueblo pehuenche”, expresó.

Miriam reconoce que la situación converge de muchos factores, entre ellos, la pobreza muy marcada, el aislamiento y abandono. “Si son abandonados los hombres con mayor razón lo son las mujeres porque la mujer indígena sufre muchos tipos de discriminación, desde género, hasta económica”, enfatizó esta luchadora.

Entre ellos, destacan la falta de oportunidades como uno de los integrantes más resaltantes, porque eso surge desde la sociedad, quienes cometen violencia de manera casi intrínseca, la que comienza con la apropiación de los territorios, agua, represas, educación, entre otras cosas.

“Me duele como mujer, como docente, como ciudadana, la falta de más oportunidades para expresarnos, para trabajar y que no tengamos cómo solventar necesidades. Principalmente porque no está basado en los fundamentos que nosotros tenemos como sociedad occidental, tal vez una mezcla perfecta que pueda ser armoniosa en ese sentido de encuentro de culturas”, agregó Miriam, quien apeló a la necesidad de la educación de los pueblos originarios, la que debiera estar incrustada en la educación actual.

Sobre esto, el alcalde de Alto Biobío Nivaldo Piñaleo comentó desde su mirada como representante de esta comuna su opinión respecto a aquellos informes que refleja la violencia a este sector.

Sobre ello, fue enfático en decir que esto llegó a romper el hielo para que mujeres pudieran hablar por medio de un trabajo territorial donde se ha escuchado a todas las voces femeninas, para olvidar cualquier tipo de actos de violencia en la comuna de Alto Biobío.

Yo he sido testigo y eso me preocupaba, pero también debo decir que la respuesta para solucionar este tipo de violencia es lento, se hace el trabajo pero es pausado y el Estado debe implementarlo”, interpretó el alcalde, quien apeló a la realidad de justicia que se realizaba antes en las comunidades antecesoras.

Sobre el rol de la mujer en su comuna, el jefe comunal agregó que hoy sin dudas llegan para ser líderes y entregar apoyo a una comunidad.

PROYECCIONES NACIONALES

Según un estudio de Sernameg titulado “Mujeres rurales en Chile: sistematización de algunos elementos”, en nuestro país el ámbito rural para la mujer muchas veces está marcado por un entorno donde existen bajas remuneraciones, pobreza y menor participación por parte de estas mismas.

Realidad que llega para dar un claro mensaje de cómo el mundo hoy se proyecta a esta realidad que significa mejorar las condiciones para las mujeres en un mundo que crece significativamente y donde se estima según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el 2020 que las mujeres en la categoría rural deberían alcanzar más de un millón 130 mil mujeres que cada día beben luchar por crecer en este complejo escenario, que muchas desearían cambiar para una mejor vida. Sobre esto, la directora de Sernameg, Lissette Wackerling, comentó que “en el contexto de este día, queremos decirles que como servicio a las mujeres que cada día estamos trabajando en diversos programas. Sabemos que existe un aumento de mujer jefa de hogar, por lo que conocemos la importancia de reforzar los conocimientos y tener una mejor calidad de vida”.

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