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Cartas

Que su muerte no sea en vano


 Por Catherine.

Estimada directora:
Es imposible no reaccionar al terrible “crimen” ocurrido la madrugada del miércoles recién pasado, en el que por un video nos enteramos del cruel e inhumano atropello a un perrito en un servicentro de nuestra ciudad.
Imágenes que fueron rápidamente viralizadas y que conllevaron incluso la cobertura de medios nacionales, el anuncio por parte de la autoridad local de una querella contra los responsables y una ola de repudio por parte de la comunidad, que apuntan a la búsqueda de justicia, para una criatura inocente y noble.
“Soñador” como fue bautizado el perrito por parte de un grupo de animalistas voluntarios, es uno de los tantos canes que a diario sufren el abandono y maltrato en nuestra ciudad.
Con el tiempo muchos se han acostumbrado a ver deambular por la ciudad a perros de raza, mestizos, seniors y cachorros, todos victimas del abandono e irresponsabilidad de las personas.
Nos hemos ido acostumbrando a ver publicaciones todos los días en las redes sociales de perros extraviados, hembras abandonadas a su suerte con sus cachorros recién nacidos y otras víctimas del maltrato. Al cual a diario responden las mismas personas de siempre, voluntarios que, dejando otras responsabilidades de lado, asumen la difícil misión de ir en socorro de ellos, quedando en la mayoría de las veces endeudadas en clínicas veterinarias, teniendo que acudir a la caridad de otros que con colectas cooperan para saldar las elevadas cuentas de tratamientos.
Es por todo esto que es imposible no reaccionar, no indignarnos con el nivel de maldad de quienes cometieron este horrendo e inexplicable crimen.
Urge que las autoridades tomen en serio el rol que les corresponde en el maltrato animal, urge que las instituciones cumplan con su rol de aplicar la legislación vigente.
Que el dolor, impotencia y consternación, no nos dure un par de días y después volvamos a nuestra pasividad de siempre.
La muerte de “soñador” debe hacernos reaccionar, debe hacernos entender que los perros, gatos y otros animales, son seres sintientes, son seres que merecen el cuidado y sobre todo respeto, su vida no vale menos que la nuestra.
Catherine.


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