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Cartas

Armas


 Por Raúl Jiménez Araya

Señora  directora

Llama la atención la obsesión que tiene el gobierno y algunos parlamentarios para desarmar a los civiles honestos como si fuéramos la causa de la violencia desatada en grandes  áreas  del país. El gobierno acaba de sacar un eslogan “menos armas, más seguridad”. La principal violencia está instalada en la “macro zona sur” donde grupos terroristas organizados se aprovechan de  la  causa mapuche para asesinar, quemar y destruir, sus objetivos son acabar con el estado de derecho para realizar impunemente sus actividades ilegales como el robo de madera, tráfico de drogas  y otros negocios ilegales, sus armas no se pueden vender legalmente en el país (fusiles y armas automáticas) por lo tanto no corresponden a armas robadas a civiles pacíficos. Otro foco de violencia desmedida corresponde al narcoterrorismo, a estas alturas se pasean en público jactándose de sus armas (y disparándose entre ellos en guerras de bandas), muchas de ellas de alto poder de fuego, tampoco se pueden comprar legalmente, por lo que tampoco somos responsables los civiles pacíficos. Otro foco de fuerte violencia es la de los mal llamados estudiantes que atacan todo lo que se pone a su paso en el centro de Santiago, en este caso su arma son las “bombas molotov”, ¿los políticos nos van a prohibir el uso de bencina por la fabricación de estos artefactos?

No señor, los civiles no somos responsables de la negligencia de los políticos de no cumplir su misión de asegurar la paz, el estado de derecho  y  la tranquilidad. Ellos solo se han preocupado de cuidar los derechos humanos de los delincuentes y nos dejan en total abandono a los ciudadanos pacíficos que trabajamos y pagamos impuestos. Ellos han avalado la destrucción del orden público persiguiendo junto al poder judicial a nuestras policías y a nuestras fuerzas armadas cuando han debido realizar acciones de fuerza contra vándalos y/o asesinos y/o terroristas, con ello han inhibido su accionar.

Sin duda la única forma de terminar con el terrorismo en la macro zona es enfrentando a los terroristas con armas de fuego ¿alguien cree que un uniformado va a hacer este trabajo arriesgando su vida cuando sus colegas son perseguidos judicialmente por responder el fuego a delincuentes como le sucede hoy a los dos infantes de marina procesados y perseguidos por un fiscal torcido?

Por otra parte, ¿por qué no se hacen operativos en los focos criminales del narcotráfico para requisar las armas?, la respuesta es simple: la policía va a tener que disparar a matar, y ellos saben que serán perseguidos por el mismo poder judicial y serán condenados rápidamente por los gobernantes.

No olvidar que los políticos validaron la violencia del estallido, los matinales los glorificaron, ¿quién fue el malo? Los policías que intentaron controlar a los desalmados que quemaron, destruyeron y pasaron por encima de los derechos humanos de los ciudadanos impidiendo el tráfico y libre movimiento.

No señor, los civiles tenemos derecho a tener nuestras armas para defender a nuestra familia de los delincuentes, el estado ha demostrado ampliamente que no hace su trabajo de brindar seguridad y será responsable de un estallido delictual con graves consecuencias.

Raúl Jiménez Araya


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