suscríbete al boletín diario

Cartas

Convención Constitucional


 Por Prensa La Tribuna

Señora directora:

Se puede hacer una amonestación tras la primera semana de funcionamiento de la Convención constitucional, en donde se hizo un llamado a “refundar Chile” y se ha promovido una amnistía a quienes son considerados como “presos políticos”.

El desapego a las funciones atribuidas a los convencionales y la justificación de la violencia política constituyen los principales vicios de buena parte de la Convención. Se puede asociar esta actitud con lo que el filósofo británico Roger Scruton considera como la “falacia del mejor caso posible”, que consiste en la primacía de la esperanza sobre la razón cuando se está ante una decisión importante. Esta se manifiesta a través de visiones utópicas que aluden a un estado futuro en el cual los conflictos y problemas de la vida humana han sido resueltos por completo y la gente vive en unidad y armonía, ya que todo está ordenado de acuerdo con una única voluntad, la del cuerpo social. La crítica más importante que se le puede hacer a este sistema de pensamiento es que por perseguir una solución única, simple y completa a los desacuerdos humanos ―como podría ser el trabajo de la Convención o una nueva Constitución―, se destruyen aquellas instituciones que precisamente nos ayudan a resolver los conflictos de uno en uno, perjudicando a la democracia y a la libertad de las personas.

Martín Durán F.

FPP Concepción.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes