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Agroforestal

Adelantan que nieve caída este año dará paso a un escenario auspicioso para el riego en Biobío

No obstante, el gerente de la Asociación de Canalistas del Laja, Héctor Sanhueza, criticó la falta de embalses para almacenar los excedentes de agua lluvia de la temporada invernal, asegurando que los que existen no son suficientes para aprovechar el vital recurso.


 Por Jorge Guzmán B.

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De haber un cambio radical en la tendencia climática regional y que no llueva durante los meses de agosto y septiembre, la crisis hídrica volvería a ser un problema para este verano.

La caída de lluvia registrada esta temporada y la acumulación de nieve permitirá enfrentar una temporada de riego agrícola menos ajustada que en años anteriores, señaló el gerente de la Asociación de Canalistas del Laja, Héctor Sanhueza. No obstante, indicó al mismo tiempo que hacen falta mayores inversiones en infraestructura de aprovechamiento y acumulación de aguas para periodos más secos.

En entrevista con diario La Tribuna, Sanhueza señaló que “la información de la que se dispone no es muy exacta todavía, considerando que la medición de la acumulación de nieve se hace en un sector que es inaccesible, solo se puede conocer a través de información satelital”.

El vocero de la agrupación de regantes contó que dichas cifras “se recopilan con el centro de medición que tiene la Dirección General de Aguas en Alto Mallines, que está aproximadamente a 1.700 metros sobre el nivel del mar. Esa muestra hasta el 12 de julio, tenía una medición de alrededor de 1,50 metros de nieve, que en la misma fecha del año pasado tenía solo 36 centímetros. Es decir, tenemos prácticamente el triple de nieve acumulada en comparación al año pasado”, observó, aclarando eso sí que “respecto a un año normal, eso puede ser aún un tanto bajo”.

ESPERANZA EN UN AÑO MENOS AJUSTADO

Respecto a la seguridad que brinda la acumulación del recurso hídrico, Héctor Sanhueza expresó que la cifra es “tres veces mejor que el año pasado. La acumulación de nieve que teníamos hasta el 12 de julio equivale aproximadamente a 160 milímetros de agua lluvia, mientras el año pasado equivalía solo a alrededor de 60 milímetros”.

Las mejores condiciones climáticas y de agua en relación al periodo anterior, según el gerente de la Asociación de Canalistas del Laja, le da a la cuenca “mejores expectativas de que el proceso de deshielo, que debiera darse en la primavera, contribuya positivamente a la temporada de riego por la mayor acumulación de agua en el Lago Laja”.

Lo anterior “permitiría recuperarlo de su estado actual, que aún es bastante bajo. Por otro lado “el deshielo de primavera permitiría que el río Laja y otros cauces que nacen en la cordillera tengan mejores caudales y permitan abastecer la demanda de riego hasta bien entrado el verano”, agregó.

El vocero de los regantes explicó que “eso implicaría que ocupáramos menos el Lago Laja hacia la parte final de la temporada. En la normalidad, si se considera normal los últimos 40 años, debiera estar algo más alto de lo que está hoy, pero no mucho más. Cabe aclarar que estamos recién en julio y todavía queda mucho en juego”.

El gerente de los canalistas del Laja detalló que “el clima de lo que resta del mes de julio, el de agosto y el de septiembre hará variar este panorama. Si eso mantuviera la tendencia que ha tenido este año podríamos estar hablando de una temporada bastante normal y auspiciosa. De tener un cambio radical y no lloviera en agosto y septiembre volvemos a una situación de crisis”, alertó Sanhueza.

El dirigente se refirió también al desarrollo de infraestructura de aprovechamiento y resguardo de agua para la región. “Siempre hemos dicho que el gran déficit de Chile es su capacidad de embalsar las aguas de excedente de invierno. Somos un país relativamente angosto, con una diferencia de cuota muy alta entre la cordillera y el mar”.

ESCASEZ HÍDRICA Y EMBALSES

Debido a lo anterior, explicó Sanhueza, “las precipitaciones que se producen llegan con mucha rapidez al mar, excepto la de nieve, que queda postergada para los deshielos que se producen en primavera, pero no obstante, no alcanzan a cumplir la temporada de riego completa. El gran déficit de Chile es la capacidad de acumulación, particularmente en nuestra región también los hay. El Lago Laja es un embalse natural bastante importante”, rescató Sanhueza.

Dijo asimismo que a pesar de lo anterior “en Biobío los embalses que existen no son lo suficientemente grandes como para regular todo el río Biobío. También en el caso del Duqueco pudieran haber lugares de embalsamiento para aprovechar los excedentes de invierno. En la provincia en particular siempre serían bienvenidos los embalses”, indicó. Respecto al ente u organización llamada a desarrollar embalses para la acumulación de las aguas conseguidas a través de las lluvias o los deshielos que ocurren en la región del Biobío, explicó que “esa es una función que tiene principalmente el Ministerio de Obras Públicas a través de la Dirección de Obras Hidráulicas. Contribuye también de manera importante la Comisión Nacional de Riego”. Este último actor participa “a través de estudios y desarrollo de proyectos, pero las obras de embalse son muy importantes en cuanto a estudios y a su materialización física, implican una gran inversión y por lo tanto tienen que ser abordados por el Estado”, concluyó.


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