Regístrate Regístrate en nuestro newsletter
Radio San Cristobal 97.5 FM San Cristobal
Diario Papel digital
La Tribuna
Columnista

Vecinos de la región del Biobío

Gastón Saavedra Chandía

Senador

por Gastón Saavedra Chandía

Llegamos al final de un año, pero también al cierre de un ciclo: cuatro años que pusieron a prueba al país y a nuestra región. Fueron años marcados por la incertidumbre, por la desconfianza, por una economía golpeada y por un debate político muchas veces más ruidoso que honesto. Pero también fueron años donde, en el Biobío, se hizo algo fundamental: se gobernó.

Porque mientras algunos prefirieron el eslogan fácil o el relato apocalíptico, aquí optamos por los hechos. Y como decía mi tío Pepe: dato mata relato. Y los datos del Biobío son claros, contundentes y difíciles de ignorar.

En infraestructura pública, nuestra región vivió una de las mayores inversiones de su historia. Solo desde el Ministerio de Obras Públicas se ejecutaron más de 1,2 billones de pesos, con niveles de ejecución que superaron el 95% anual. Eso no es una promesa: son caminos, puentes y bordes costeros que conectan personas.

En vivienda, las cifras hablan aún más fuerte. La meta inicial era ambiciosa: 18.900 viviendas. Pero no nos conformamos. Hoy el Biobío supera las 25 mil soluciones habitacionales, con una inversión cercana a los 600 mil millones de pesos. Detrás de cada número hay una familia que dejó la incertidumbre, un campamento que empezó a desaparecer, un barrio que se ordena y vuelve a ser comunidad.

Ante la falta de empleo, respondimos con decisión y visión de futuro. Impulsamos el Plan de Fortalecimiento Industrial de la Región y aseguramos el plan de construcción continua de ASMAR. Hoy es el escotillón; mañana serán fragatas. Un encadenamiento productivo que inyecta millones de dólares a la economía regional de manera permanente, generando trabajo, conocimiento y soberanía industrial.

Y todo esto se logró en un contexto económico complejo, donde Chile tuvo que ordenar la casa. Hoy podemos decir, con responsabilidad, que el país cerró este período con equilibrios macroeconómicos recuperados, inflación contenida, responsabilidad fiscal, crecimiento sostenido y confianza reactivándose. No fue magia. Fue decisión política. Fue entender que sin orden no hay justicia social, y que sin crecimiento no hay derechos que se sostengan en el tiempo.

Este gobierno cumplió porque entendió algo esencial: que el desarrollo no se grita, se construye. Que la estabilidad no es un favor a los mercados, sino una protección para las familias. Y que el Estado no sobra cuando hace bien su trabajo; sobra cuando se abandona o se debilita.

Sabemos que quedan desafíos, pero hoy el Biobío enfrenta el futuro desde un lugar distinto: con obras ejecutadas, con viviendas entregadas, con inversión concreta y con una base sólida para avanzar.

Chile no se cae a pedazos, aunque algunos insistan en repetirlo como consigna. Nunca se ha caído a pedazos. Ni los desastres naturales más duros, ni las crisis económicas, ni la violencia, ni persona alguna han logrado quebrar a nuestro país. Y menos aún a nuestra región del Biobío.

Un abrazo fraterno

Gastón Saavedra Chandía

Senador

Síguenos: Google News
banner redes
banner redes banner redes banner redes banner redes banner redes

¿Quieres contactarnos? Escríbenos a [email protected]

Contáctanos
EN VIVO

Más visto