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Opinión

La Democracia Cristiana


 Por Mario Ríos Santander

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¿Habrá democracias diversas? ¿O es una sola? O mejor dicho, la cuestión es otra, ¿habrá democracias cristianas en el mundo? Musulmanas, está claro que no las hay. Tampoco democracias budistas.
¿Qué es la democracia? Es un sistema político que establece en el pueblo la soberanía que les da derecho a elegir y controlar a sus gobernantes. ¿Y esto es todo? Sí, nada más y es suficiente. ¿Y qué tiene que ver el cristianismo con la democracia? La verdad, que nada. Jesús fue muy claro frente a esta cuestión. “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. La democracia le pertenece al poder temporal. La Biblia no dice nada al respecto. Podrán haber interpretaciones diversas de algunos pasajes que proclamen por ejemplo el libre albedrío y en ello construir una interpretación relacionada con la democracia en la cual, efectivamente el ser humano hace uso de ese libre albedrío proclamado en las escrituras. Pero estrictamente, la democracia tiene que ver con la República, (manifestación política de la Nación). Algunos podrán recordar que hubo un partido confesional católico, el Partido Conservador y ello lo comprometía con esto de la democracia. En realidad, no es así. Los Conservadores católicos (ahora están los conservadores evangélicos), proclamaban tal condición religiosa pero no establecían un conducto religioso para una cuestión temporal, ni menos, cuando esta, la democracia, servía para elegir al gobernante, al Cesar. Simplemente eran católicos y punto. En este caso, la Democracia Cristiana, proclama en su identidad su condición cristiana (que a estas alturas es bastante poco creíble), y por tal motivo la compromete en sus actos propios de la temporalidad de la política y peor aún, sus líderes, proclaman diversas vocerías, algunas claramente fuera de toda doctrina cristiana. Por ahí leí, que querían “refundar” el partido. Algunos llegaban a sostener que “hay que cambiarle el nombre”.
Ya lo recordábamos. De 84 diputados que llegan con Frei Montalba, hoy se encuentran en las antípodas, tienen seis. Y lo peor es que no hay luces que permita suponer una vuelta a la gloria demócrata y cristiana. Genaro Arriagada, imagen fundacional de la Falange, se fue, “no me voy porque ganó Boric”, expresa algo apesadumbrado, “es porque es mejor así” (¿?).
Los comunistas, con su astucia reconocida, son los campeones de hacer leso a sus cercanos y la DC, a pesar de que le gusta estar a medio camino de ninguna parte, termina cobijándose en la sombra que da el árbol marxista, hoy con 12 diputados el doble DC que tiene seis. Yasna, quinta en la elección presidencial, fue tanto el requiebro que manifestó con los marxistas, que terminan confundiéndola como una hija más de Teillier.
Ahora viene la elección de su nueva directiva. Carmen Frei se cansó. Está abrumada con la derrota. Uno de los que la quieren reemplazar, proclamó que “la DC debe ser verde y feminista”. Nuestra Johana Pérez y un afiatado equipo está en carrera por la presidencia de la DC. Toda la familia Illanes del sector Las Quintas, camino a Las Trancas, está feliz. Son todos parientes de la diputada y están muy orgullosos. Debiera ganar la elección y transformarse en Presidenta de la Democracia Cristiana. ¿Con quién estará Pinilla?

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