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Opinión

¿Por qué ir al psicopedagogo?


 Por Paula Urra, Psicopedagoga y docente del Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica. Santo Tomás Los Ángeles

Paula columna

Fue Emilio Galli, quien en 1911 menciona al profesional psicopedagogo como el indicado para elaborar y llevar a la práctica exámenes psicopedagógicos en un proceso de evaluación diagnóstica.  De ahí en adelante, este profesional se ha transformado en el idóneo para abordar el proceso de aprendizaje a lo largo de la vida del ser humano. Cumpliendo una labor en la estimulación, prevención, evaluación, diagnóstico e intervención del proceso de aprendizaje. Además, la psicopedagogía aborda las habilidades cognitivas, las variables socioemocionales y el aprendizaje como parte del desarrollo humano.

Una de las cualidades del psicopedagogo es la amplitud etaria que tiene su quehacer, ya que puede interactuar desde el vientre materno hasta la vejez. En el embarazo podemos abordar técnicas de estimulación para el feto, más adelante realizar estimulación temprana al lactante, en la niñez podemos ser parte del equipo multidisciplinario del establecimiento educativo y también realizar atención particular individualizada. En la adolescencia elabora planes de estudio, realiza actividades de intervención enfocadas a la motivación, confianza, seguridad e independencia del joven.  En los adultos se enfoca en su desarrollo laboral, identificando habilidades y debilidades en su desempeño y realizando una intervención en ellas, pero ¿y en la vejez?, ¿puede ser útil un profesional que se encarga del aprendizaje en un adulto mayor?, pues mi respuesta es sí. En la vejez cambia el enfoque del trabajo, aquí se concentra en estimular sus habilidades cognitivas, con el fin de conservar y retardar su deterioro. El psicopedagogo tiene por objetivo ser un profesional facilitador, persiguiendo mejorar la calidad de vida de la persona, independiente de la etapa del desarrollo humano en la que se encuentre.

Este es un profesional que desempeña su trabajo en diversos ámbitos de la sociedad; el más común es su labor en el ámbito educacional. Pero también puede cumplir un rol fundamental en el área de la salud, trabajando en aulas hospitalarias y formando parte de un programa en un recinto de atención primaria como el programa Chile Crece Contigo. En el área socio comunitaria, por ejemplo, participa en talleres dirigidos a la prevención de dificultades psicosociales o cognitivas que puedan desarrollar personas de mayor riesgo en la comunidad.  Aquí también encontramos el área penal, donde, formando parte del equipo interdisciplinario, puede cumplir un rol orientador y enfocarse en las variables socioemocionales de las personas privadas de libertad. También puede desempeñarse en la empresa privada, realizando capacitación laboral, y en el área Judicial, realizando evaluaciones o interviniendo en alguna causa en los Tribunales de Familia.

En síntesis, los psicopedagogos somos mucho más que profesionales que resolvemos una dificultad pedagógica en el ámbito educacional, más bien, somos el experto idóneo para apoyar y facilitar el proceso de aprendizaje a lo largo de la vida de una persona.

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