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Opinión

En el ocaso y hacia el nuevo comienzo


 Por Luis Rozas Mardones. Psicólogo.

Luis Rozas Mardones

Muchas veces me hice esta pregunta, pero nunca logré la respuesta deseada, qué viene detrás de la colina, qué misterio se encierra al final del camino… hoy, he llegado a ese misterioso lugar y luego de un largo caminar, puedo sentirme pleno y realizado.

Pero cuando llegamos al final de un camino, la pregunta inevitable que se nos viene es, ¿Es realmente el final? O en verdad ¿sólo se trata del inicio? La verdad es que le he dado vueltas a esa idea y después de más de treinta años de incertidumbre, desde la cumbre de esa colina, sólo puedo decir que desafiante, se aprecia otra, pero con una mezcla de desafío a vencer y nuevo logro a exhibir.

Es así entonces que cuándo cumplimos una etapa o culminamos una tarea, lo que nos debe mover no es el abatimiento, sino pensar en un presente y futuro, pues precisamente en esos lugares del tiempo, en el aquí y ahora, como también en el mañana, está todo lo que sí podemos hacer;  en cambio, en el ayer, sólo encontraremos hechos consumados que no podremos cambiar.

Viene entonces un nuevo reto, que se presenta casi como una ley de la vida, en el que debemos entender, que la vida sigue, que se presentan nuevos desafíos, nuevas alegrías y nuevas posibilidades de ser felices. Cuando cumplimos una etapa, sólo se cierra una puerta, pero se abre un universo, lleno de esperanza y posibilidades.

El tiempo va dejando huellas imborrables en nuestro ser y plasmando a fuego vivencias dulces y tristes, que van conformando nuestra personalidad. Es así entonces que en esta visión positiva del final (que a mi juicio es el comienzo), citaré las palabras de un célebre dibujante argentino José Salvador Lavado, conocido bajo el pseudónimo de Quino, que partiera hace poco de este mundo y que fue el creador de la tira cómica Mafalda, que a la letra dice:

“La vida debería ser al revés; Se debería empezar muriendo y así ese trauma está superado; luego te despiertas en una residencia mejorando día a día… después te echan de la residencia porque ya estás bien, y lo primero que haces es cobrar tu pensión! Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro… Trabajas 40 años hasta que seas lo bastante joven como para disfrutar de tu retiro laboral; entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo y te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el colegio, jugando con tus amigos sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Y te pasas los últimos nueve meses flotando tranquilo, con calefacción central, servicio de habitaciones, etcétera. Y al final abandonas este mundo en un gran orgasmo”.

La vida es bella, es una oportunidad diaria para ser un poco mejores que el día anterior, es tanto lo que podemos hacer que con toda seguridad, cuando aprendamos a ver el mundo de manera positiva y aprendamos a ver el vaso medio lleno, seguramente nuestra cosmovisión dará un salto cualitativo y seremos los seres humanos que siempre proyectamos…esforcémonos; está en nosotros la fuerza que puede generar un cambio de paradigma y aspirar a una mejor humanidad.

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