suscríbete al boletín diario

Opinión

Los niños y niñas primero


 Por La Tribuna

Macarena Yancovic

En medio de la crisis sanitaria generada por la pandemia de Covid-19 y el progresivo aumento de contagios en Chile recibimos la confirmación de que se realizará la prueba nacional Simce.

En la actualidad los establecimientos educativos están luchando por implementar y readecuar una enseñanza que ha sido históricamente presencial a una enseñanza a distancia, mayoritariamente de carácter online o de trabajo en base a material enviado para que los estudiantes desarrollen en casa. Esto ha afectado tanto a docentes como estudiantes.

Por una parte, los docentes han tenido que adaptar sus formas de enseñanza y aprender a la vez a desempeñar su labor a través de herramientas digitales, todo con el fin de poder apoyar a sus estudiantes en la promoción de competencias y habilidades necesarias para que puedan desenvolverse de manera óptima en un futuro.

Por otra parte, los estudiantes han debido aprender a tener clases en casa, donde sus espacios de reunión familiar, juego o descanso se han transformado en mini aulas, lugar donde trabajan realizando sus guías o asistiendo a clases a través de algún dispositivo que se lo permita.

Pero ¿qué pasa con el desarrollo socioemocional? ¿los lazos con sus docentes? Estos aspectos se han hipotecados en aquellos casos en que los estudiantes no tienen acceso a conectarse online o han mutando a una nueva forma de relacionarse.

Sin duda el aspecto socioemocional está mermado y es algo que debe ser trabajado una vez que comience el retorno presencial a las aulas: reencontrarse, volver a jugar con sus pares, conocerse (en el caso de aquellos niños que se estaban integrando a un curso y colegio), desarrollar lazos con sus compañeros y docentes, apoyarlos a comprender lo vivido desde cada una de sus propias historias, entre otras, para poder así comenzar a levantar nuevamente un aspecto que es fundamental para la promoción del aprendizaje.

Las prioridades deben estar centradas en los estudiantes y en aquellos aspectos necesarios de trabajar para que puedan desarrollar las competencias requeridas. En ese sentido, la realización de una prueba censal, que ha estado altamente cuestionada en los últimos años, es un factor de estrés adicional para los docentes y sus estudiantes que resulta innecesario en momentos como este.

En tiempos en que los establecimientos educacionales y sus actores van a estar adaptándose una vez que se retomen las clases presenciales, en que van a estar aprendiendo una nueva forma de trabajo y de relación, los esfuerzos deben priorizarse. En ello el primer esfuerzo debe ser formar comunidad y el desarrollo socioemocional de cada niño y niña, que son la base para que el proceso de aprendizaje sea óptimo y efectivo.

Especial Coronavirus

  • Compartir:
etiquetas
niños y niñasSimce

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes