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Opinión

Sobre las nuevas bases curriculares


 Por La Tribuna

La reciente noticia sobre las nuevas bases curriculares para Tercero y Cuarto Medio que entrarán en vigencia a partir del año 2020 provocó revuelo en redes sociales, sobre todo en lo que toca a las asignaturas de Historia y Educación Física. Conviene, sin embargo, tener presente algunas consideraciones previas que nos permitan tener una perspectiva más amplia del alcance de esta propuesta.

En primer lugar, nuestro currículum nacional requiere de forma imperiosa una mayor flexibilidad. Al presente, nos encontramos sometidos a un currículum rígido, que no da cuenta de las inquietudes de los estudiantes y que les entrega un escaso espacio para que construyan su propio aprendizaje, hecho que se hace más patente en los años terminales de la formación escolar, momento en que requieren explorar distintas alternativas para tomar sus decisiones de futuro. Visto así, la nueva propuesta curricular construida sobre una base mínima de saberes obligatorios, pero con un amplia oferta de conocimientos y experiencias disponible según intereses es un gran avance en la modernización de la educación, línea que sería deseable se ampliara a los demás niveles escolares. No se pueden tener ciudadanos capaces de hacerse responsables de su propio desarrollo y del desarrollo de sus comunidades si antes no se le entregan herramientas de construcción de aprendizaje y exploración

Un segundo punto a destacar de la nueva propuesta curricular es la ampliación de la asignatura de Filosofía para todos los establecimientos de Educación Media. Al preguntarnos por qué resulta beneficiosa esta medida, podemos señalar la decidida posición de la Unesco respecto a la necesidad de impartir Filosofía en todo el currículum, por ser su enseñanza «necesaria e indispensable» (2011). Todo ello porque la filosofía crea las condiciones intelectuales para el ejercicio libre y consciente de la ciudadanía, la preservación de la democracia y la consolidación de las instituciones como entes al servicio de la ciudadanía.

Respecto a los puntos que han resultado más controvertidos, recordemos que actualmente en la asignatura de “Historia, Geografía y Ciencias Sociales” no se ven contenidos propiamente de “historia” en Cuarto Medio, sino de “ciencias sociales” tales como el ejercicio de la ciudadanía, la globalización y el mundo del trabajo. Contenidos que a simple vista son de primera importancia para jóvenes que se insertarán de una manera más activa en la vida social. Que se amplíen tales contenidos a Tercero Medio no puede sino ser visto una noticia positiva. Queda por cierto el desafío de asegurar los contenidos históricos en los niveles previos, cuyo vacío se hace sentir muchas veces en la conversación cotidiana.

Quizás sea un mayor problema el relevo de la asignatura de Educación Física a un carácter electivo, sobre todo teniendo presente los niveles de obesidad y sedentarismo de nuestra población. Con todo, también cabe preguntarse qué ocurre con los estudiantes que después de diez años de asignatura no hayan adquirido hábitos de vida saludable. Dos años más de asignatura, ¿harán la diferencia?

De esta manera, la responsabilidad por el propio aprendizaje, el ejercicio crítico de la filosofía, la ampliación de contenidos de formación ciudadana son herramientas de alto valor para la construir una ciudadanía responsable, solidaria y comprometida con el desarrollo social y moral del país. Es de esperar que las dificultades asociadas a su implementación práctica puedan ser resueltas de forma anticipada y justa, sin espacio a improvisaciones.

Cristian Escares Inzunza

Licenciado en Educación, profesor de Filosofía

Diplomado en diseño curricular y metodología de aprendizaje

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