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Opinión

Don Quijote de La Mancha y el regreso de un director-actor

Así ha sido el regreso del director Mario Valenzuela, que estuvo a cargo durante la década del 70 y 80 del Teatro Municipal de Los Ángeles y que ahora junto a un nuevo semillero dieron vida a un extraordinario Quijote.


 Por La Tribuna

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Se dice o sabemos que cuando el espectador presencia una obra de teatro y se emociona con la puesta en escena de los actores y actrices que la representan, es decir se involucran en los acontecimientos, que van sucediendo, esos actores y actrices se han entregado con el alma al desarrollo del rol que les ha correspondido representar.

El día jueves 8 del presente mes en el auditorio de la Universidad Santo Tomás (con un lleno total), el director y actor de teatro Mario Valenzuela, quien dirigió y actúo en la recordada y premiada obra El Hombre del burrito, en la década del 70, como también Ancestral 66, La niña en la palomera, La odisea del Nano y Katy, La pequeña historia de Chile  (durante el año 2000) y tantas otras, hizo nuevamente su arribo a las tablas después de varios años alejado, es solo un decir, nunca  ha dejado el teatro, con la obra Don Quijote de La Mancha, en un musical.

El teatro permite unir las más diversas artes, es así como nuestro reconocido poeta angelino Abel Sandoval da pie a esta presentación a través de un relato ameno, vibrante y profundo, con imágenes visuales propias en cada oyente sobre don Quijote, que permitió recordar pasajes de una obra leída hace tantos años, poniendo énfasis en la declamación de algunos hechos que allí van sucediendo y entonces… Ahí la hermosa Dulcinea de don Quijote, atendiendo a los clientes en la cantina, pues él la ve así, el resto de los parroquianos en una algarabía de burlas, y ella arisca y brava defendiéndose de los que tratan o quieren conseguir ciertos favores. El rol de cada uno, de don Quijote (Mario Valenzuela), de Sancho su fiel escudero, que sabe que su señor no está bien de la cabeza y que va tras él a todas partes, interpretan a dos voces un tema que  emociona, y así se van sucediendo los acontecimientos con el coro de voces que acompañan, la guitarra, castañuelas, baile y, el momento culminante, el clímax mismo de la obra, la emoción y sensibilidad está en cada espectador, el silencio es total: el dolor y el sufrimiento de su amada Dulcinea, pero ya él no recuerda, es el fin de lo que pudo haber sido.

Así ha sido el regreso del director Mario Valenzuela, que estuvo a cargo durante la década del 70 y 80 del Teatro Municipal de Los Ángeles y que ahora dio vida a un extraordinario Quijote junto a un nuevo semillero: Angélica Garrido, Viviana Compagnon, Dany Carrasco, Paola Torres (Dulcinea), Edmundo Vivanco (Sancho), Claudio Lagos (guitarra), Natacha Rivas y Aladín Riquelme.

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