lee nuestro papel digital

Opinión

El autocontrol: una herramienta de gestión ambiental que no funciona

El Estado es garante de que vivamos en un ambiente libre de contaminación, sin embargo si éste delega en gran porcentaje el control de las emisiones a las propias industrias, seguirán aconteciendo situaciones de tal magnitud.


 Por La Tribuna

23-09-2018_18-55-321__felipe_meza1-1

El pasado 5 de septiembre, con ocasión de la serie de intoxicaciones sufridas por habitantes de Quintero y Puchuncaví, la Superintendencia del Medio Ambiente formuló cargos en contra de ENAP Refinerías S.A., específicamente por las operaciones de su terminal marítimo de Quintero. Los cargos, no hacen más que dar a la luz pública algo que es totalmente conocido: el control de las emisiones, tanto al aire, agua y suelo, realizadas por los propios establecimientos industriales, no está funcionando. La fiscalización es sólo correctivo y no preventivo. ¿Tendrá que suceder otro problema de igual o mayor magnitud para que conozcamos en detalle que una empresa no cumple lo estipulado por su propia Declaración de Impacto Ambiental (DIA)? ¿Cuántas otras empresas tendrán que tener fallas en sus procedimientos para ser fiscalizados?

De la resolución, y de acuerdo a lo que allí se describe, queda claro que el sistema de tratamiento de residuos industriales líquidos (RILes) se utilizó a una carga superior a su diseño, lo que generó que sustancias altamente volátiles estuvieran, por más de lo habitual (lo que llamamos tiempo de residencia), expuestos a la atmósfera. Todo ello conjugado con las condiciones ambientales reinantes en dicha semana, por sobre todo velocidades del viento bajas que evitaron la dispersión de los compuestos de la familia de los hidrocarburos.

Queda claro que lo acontecido fue una falla operacional que, lamentablemente podría volver a suceder, puesto que para tender a cero dicha falla (sobrecarga del sistema de tratamiento de riles), TODO el personal propio, contratistas y subcontratistas deben conocer lo declarado en la DIA y lo aprobado por la RCA (resolución de calificación ambiental).

Es por eso que el autocontrol se debe mejorar y/o eliminar e migrando a una fuerte y robusta fiscalización, todo acompañado de instrumentos que, de manera integral evalúen la calidad de los factores ambientales y los ayuden a mejorar. ¿Cuántas veces falló o fue sobrecargado el sistema de tratamiento de riles y la ciudadanía o la autoridad no se enteró? Preguntas sin respuestas.

El Estado es garante de que vivamos en un ambiente libre de contaminación, sin embargo si éste delega en gran porcentaje el control de las emisiones a las propias industrias, seguirán aconteciendo situaciones de tal magnitud.

Ahora fue el aire, mañana el agua, que sabemos que tiene altas concentraciones de arsénico, y mañana el suelo…

lee nuestra edición impresa

  • Compartir:
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes