lunes 19 de agosto, 2019

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Opinión

Nicanor Parra y el Teatro

Roberto Poblete, diputado de la República de Chile.


 Por LESLIA JORQUERA

13-02-2018_20-41-391__RobertoPoblete

Parece que a los Parra se le da esto del teatro, así como Roberto nos propuso sus versos para “La Negra Ester” la obra más exitosa de nuestro país en los últimos años, Nicanor nos regaló entre muchas otras cosas, una magnífica traducción del “Rey Lear” en los años 90.

Conocimos a Nicanor Parra aquí en Los Ángeles el año 1970, un grupo de estudiantes tuvimos la oportunidad de escuchar sus poemas, y ser testigos de un singular encuentro/debate entre el flamante Premio Nacional y un joven poeta angelino.

Pero mi verdadero descubrimiento de Parra me lo dio el teatro, a partir de una obra que encontré en la biblioteca de la Escuela de Teatro de la UC, allá por el año 1973: “Todas las colorinas tienen pecas o sólo para mayores de 100 años”, este provocador texto nacido del Taller de Creación Teatral de la UC, a partir de “Obra Gruesa” del escritor, nos abrió la cabeza, nos aseguraba que el único límite del ser humano estaba en su propia imaginación…  “la muerte tal vez, funerales no”.

Hubo un nuevo gran encuentro, en la obra “Hojas de Parra” de la compañía La Feria, que en plena dictadura y en formato de circo, nos entregaba una propuesta nueva, un espectáculo delirante, alborotador. De hecho, quemaron la carpa donde se realizaba y Parra fue duramente interrogado y amenazado, así de provocador, de contundente es Parra en el teatro.

Más tarde, en 1983, Nicanor nuevamente nos convoca con un personaje místico, popular y tragicómico, predicador y denunciante. Notable trabajo de Raúl Palma basado en los “Sermones y Predicas del Cristo Elqui” nos hablaba ya en ese entonces del engaño y el lucro en clave carnavalesca y acusadora.

Parece que a los Parra se le da esto del teatro, así como Roberto nos propuso sus versos para “La Negra Ester” la obra más exitosa de nuestro país en los últimos años, Nicanor nos regaló entre muchas otras cosas, una magnífica traducción del “Rey Lear” en los años 90.

Parra desde cualquier escenario, advierte que “Los vicios del mundo moderno” lo han convertido en una gran cloaca, pero nos alivia diciendo que: “La verdad, como la belleza no se crea ni se pierde, Por todo lo cual, Cultivo un piojo en mi corbata Y sonrío a los imbéciles que bajan de los árboles”.

Volvemos a Los Ángeles, enero 2018. Cierre de la Escuela de Teatro y Circo del grupo Perfiles y Siluetas en la Plaza de Armas de Los Ángeles, cientos de personas asistiendo, de pronto, algo especial, un momento mágico, en las palabras de un joven actor aparecen los versos del poema “El hombre imaginario”, otra vez Parra estremeciéndonos en el teatro, quizá, porque todo, la vida, los sueños y los deseos, la política y la filosofía del hombre contemporáneo, se resume en sus versos, que van directamente al corazón del entendimiento.

Gracias don Nicanor por tanto artefacto y poema y antipoema. Gracias por enseñar a mirarnos y entendernos más allá del análisis sicológico o sociológico. Usted nos enseñó a redescubrir nuestro país, porque eso es para mí, usted don Nicanor Parra, la epifanía de Chile… de todas maneras.

Roberto Poblete, diputado de la República de Chile.

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