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Entre planos y versos: Constructor civil angelino sorprende publicando poemario escrito durante su adolescencia

por Jeremy Valenzuela Quiroz

Felipe Rocha Arriagada (43) lanzó recientemente: "Cuando creíamos ser eternos", una obra de 128 páginas que recopila 100 poemas escritos durante su enseñanza media en el Liceo de Hombres.

Entre planos y versos: Constructor civil angelino sorprende publicando poemario escrito durante su adolescencia / Diario La Tribuna

Tras 17 años dedicado a las obras civiles, el profesional busca derribar prejuicios sobre la sensibilidad en el rubro y ya proyecta un futuro libro inspirado en el mundo de la construcción.

En el imaginario colectivo, el rubro de la construcción es sinónimo de rigidez: hormigón, cálculo estructural, ruido de maquinaria y cascos blancos.

Sin embargo, para Felipe Alfredo Rocha Vega, un constructor civil angelino de 43 años, entre las faenas y los presupuestos siempre habitó una sensibilidad distinta, una que permaneció guardada en viejos cuadernos escolares por décadas y que hoy, finalmente, ve la luz.

Hace apenas unos días, Rocha concretó un sueño postergado desde su juventud: la publicación de su primer libro, titulado "Cuando creíamos ser eternos".

Se trata de un poemario de 128 páginas que reúne, casi como una cápsula del tiempo, 100 escritos rescatados directamente de sus días como alumno del emblemático Liceo de Hombres de Los Ángeles.

EL RESCATE DE UN TESORO LICEANO

La génesis de esta obra se remonta a los pasillos de la enseñanza media. "Son poemas que tenía guardados desde la época escolar", relata Felipe con la nostalgia de quien revisita su propia historia.

En aquellos años, la inspiración no pedía permiso: aparecía en medio de una clase o en los recreos, obligándolo a escribir en los márgenes de los cuadernos de asignaturas o en cualquier hoja suelta para no perder la idea.

Sus versos abordaban el amor juvenil, la música y la vorágine propia de la adolescencia. Fue un profesor de aquella época quien, al notar su talento tras ganar un concurso para el anuario escolar, le dio un consejo clave: "Guárdalos".

Felipe obedeció, conservando los manuscritos originales hasta que, impulsado por el deseo de cerrar un ciclo, decidió digitalizarlos y publicarlos.

SUS INFLUENCIAS LITERARIAS

Entre sus influencias literarias de juventud destacan gigantes chilenos como Nicanor Parra y Vicente García-Huidobro, pero hubo una figura internacional que marcó su estilo: Bob Dylan. Felipe recuerda con humor una anécdota que hoy suena profética:

"Me tocó hacer una disertación en clases de castellano sobre Bob Dylan. Al final, le dije a mi profesor: 'Yo le aseguro que él va a ganar el Premio Nobel de Literatura'. El profesor se rió a carcajadas, burlándose de mi predicción", cuenta entre risas.

Años más tarde, la Academia Sueca le daría la razón al estudiante angelino, aunque Felipe lamenta no haber podido recordárselo al docente.

Con raíces profundas en la identidad angelina. Hijo del rigor y las letras -de padre carabinero y madre profesora normalista, ya jubilados-. Felipe forjó su carácter en el servicio y el esfuerzo.

Las limitaciones económicas para salir de la ciudad y la falta de becas de la época lo llevaron a seguir los pasos de su hermano que por aquellos años estudiaba arquitectura. Así, entró al mundo de los números y la construcción, carrera que ejerce profesionalmente hace ya 17 años.

AUTOGESTIÓN Y RUPTURA DE ESTEREOTIPOS

Para "Cuando creíamos ser eternos", Felipe optó por la libertad creativa. Lejos de buscar una editorial tradicional que pudiera editar la esencia de sus textos, decidió autopublicar a través de la plataforma Amazon a principios de febrero. Quería que los poemas se mantuvieran fieles, tal y como fueron concebidos por ese adolescente soñador.

La recepción ha sido sorpresiva y cálida. En su red profesional de LinkedIn, la noticia de su libro ya acumula más de 1.500 visualizaciones, recibiendo felicitaciones de colegas, ingenieros y constructores.

"En el rubro de la construcción hay mucho talento escondido. Muchos piensan que es un ambiente rudo, pero hay colegas con una gran sensibilidad artística que no siempre se atreven a mostrar", reflexiona Rocha.

NUEVA POESÍA: FUTURO DE HORMIGÓN

Lejos de cerrar el capítulo literario, este lanzamiento ha encendido una nueva chispa en el constructor. Felipe, hoy casado y padre de una niña de seis años, ya proyecta un segundo trabajo con un giro inédito: poesía inspirada en las obras civiles.

"Después de tantos años, no he visto a ningún escritor hablando de la construcción. Es un rubro donde se ven tantas realidades que da para inspirarse totalmente", asegura.

Felipe Rocha demuestra que nunca es tarde para desempolvar los sueños y que, a veces, bajo el casco de un ingeniero estructurado, siguen latiendo los versos de un poeta que solo esperaba el momento justo para volver a hablar.

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