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Los Ángeles

Fabián Navarro: El arte a disposición de los angelinos

Viviendo casi toda su vida en Europa, ahora entrega toda su experiencia a la provincia.


 Por La Tribuna

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Por Sebastián Díaz Sandoval

sdiaz@latribuna.cl

Fabián Navarro Martínez es un reconocido artista de 46 años radicado en Los Ángeles.

Fabián nació en Santiago en 1971, pero a los dos años de edad su familia se trasladó a Alemania, donde pasó toda su infancia en la ciudad de Karl-Marx-Stadt (actualmente Chemnitz). “Estuve hasta el grado 3 de la escuela en Alemania, después nos mudamos a otros países, estuve en Bélgica, pero al final mis estudios los hice en Suecia, Estocolmo”, detalló.

De su niñez, recordó los largos inviernos, aunque siempre alegres y la califica como una buena niñez.

Asimismo, explicó que “de chico siempre me gustó pintar, jugar con los colores, como a todos los niños, ya después más mayor empecé a estudiar arte para desarrollarme en eso”.

A los 16 años hubo un grupo social en Estocolmo, donde se juntaron cerca de 20 jóvenes y comenzaron a escribir un libro sobre el racismo y se editó un libro llamado “Niño de la calle o no”, en forma de protesta.

“Ahí empezó mi encanto por la parte cultural, por lo que hoy se ve allá, con diferentes nacionalidades, de Africa, latinos, de Arabia, cosas ‘multiculti’, todo muy cultural”, dijo.

Pese a ello, contó que comenzó a practicar artes marciales, esto por el miedo a ser agredido, considerando lo que era el racismo en Suecia en esos tiempos. “Habían suecos, que por ejemplo agredieron a una señora turca que caminaba, la pillaron sola y le pegaban, entonces había que saber defenderse”, relató.

VUELTA A CHILE

En 1990 con la idea de conocer el país, regresa a Chile, aunque dicha estadía sólo duró tres años. “Postulé para entrar a la Universidad de Chile a estudiar sicología, pero no me adapté al país.

Llegué a Santiago, hubo un choque fuerte entre culturas. Mis padres siempre me hablaban de Chile, en castellano, pero yo hablaba alemán, pocas palabras en español y cuando llegué no me adapté, principalmente por el idioma y por cosas culturales”.

Además, comentó que mucha gente le preguntaba por qué había vuelto, si el futuro en Suecia sería mejor, pero nadie entendió cuando él contestó que quería conocer Chile.

En ese sentido, destacó que “es mi país, a mí siempre me inculcaron que Chile era mi país”.

Luego de ello, volvió a Suecia, donde ingresó a una universidad especialista en arte y estudió para dedicarse a esto, luego que en Santiago se diera cuenta que eso quería para su vida.

Fueron años perfeccionándose y mostrando sus obras en distintas galerías, todo con el anhelo de mejorar.

Ya el año 2009 “un amigo me dijo ‘Fabián, la gente ahora está aceptando más a los que han estado mucho tiempo fuera del país’, por eso decidí volver. Una de las razones es que llegó la ‘tradición’ que había en Suecia, de dejar botados a los ancianos y a una tía abuela la fueron a dejar a un asilo en Santiago, que por más que digan que son buenos, no lo son, así que me dediqué a cuidarla hasta que murió. La gente no entendía como dejé todo allá para venir a eso, pero era una forma de agradecerle a ella, porque era muy dulce”.

Así el 2010 llegó a Santiago, se acercó a el Palacio La Alhambra, un lugar de arte en la capital, donde mostró sus obras y para el terremoto.

“Con el tiempo encontré que Santiago está muy saturado de gente, yo extrañaba los bosques, el verde y se me da la oportunidad de venir a Los Ángeles”, relató.

LLEGADA A LOS ÁNGELES

Fabián es sincero y explica que antes de llegar no había escuchado de Los Ángeles. “Llegué partiendo de cero, conocía a nadie. En ese momento hicimos amistad con la señorita Yasna (Salcedo) con la que trabajo ahora. Ella era fotógrafa, me hablaba del fotoclub de Los Ángeles y empezamos a comparar la vida cultural que hay aquí con otros países y nos damos cuenta que hay pasión hacia el arte y la cultura y una de las primeras cosas que empezamos a hacer fue una actividad que se llamaba ‘el día de Picasso’, donde 250 personas empezaron a pintar en la plaza de armas”.

A su vez, relató que “siento que hay una especie de clasismo, porque como los artistas no han estudiado, los miran  en menos y me di cuenta de eso acá en Los Ángeles. Con Yasna estamos tratando de derribar ese mito, o sea estudiar ayuda, pero hay un crítico importante de New York que dice que lamentablemente han salido muchos artistas de las universidades, pero les falta esa esencia de haber vivido, de aferrarse a sus vivencias”.

Asimismo, explicó que con la Galería 14 (proyecto que le daba espacio a artistas de las 14 comunas de la provincia), se dio cuenta que hay mucha gente que no se les han dado las oportunidades. “Uno ve las obras y son expresiones plenas del alma de la persona, pero que no salen porque ellos creen que no saben hacerlo y eso es arte”.

ARTE LEÓN Y NAVARRO

La agrupación Arte León y Navarro parte con la idea, precisamente de evitar el clasismo y mejorar las condiciones para los artistas de la zona.

“Encontraba raro, porque el arte acerca a las personas, no las aleja”, dijo.

Así, a futuro existen ya varios proyectos interesantes, aunque dijo que “se deben hacer en conjunto con las municipalidades y habría que juntarse, hacer una clase de clínica”.

Por último, dejó en claro que ya está totalmente adaptado a Chile y la provincia de Biobío. “Una de las formas es hablar con la gente, para conocer las opiniones y proyectarse con ideas. La provincia debería tener un lugar importante en el arte”, sentenció.


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