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¿Por qué la avenida Sor Vicenta se llama así?

La religiosa que dio el nombre a una de las principales arterias viales de Los Angeles fue todo un personaje en la ciudad en la primera mitad del siglo pasado.


 Por Juvenal Rivera

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Si le menciono el nombre de Sinforosa Carrasco Lillo, es altamente probable que no le suene a nada. Pero si le digo “Sor Vicenta”, inmediatamente lo relacionará a la denominación de una de las principales avenidas de acceso a la cuidad de Los Angeles desde los sectores norte y norponiente.

Hay que aclarar, eso sí, que el nombre de la religiosa no tiene mucho que ver con esa avenida. Por el contrario, está vinculado a una historia de amor y trabajo por la infancia más desvalida y que tomó forma en el Hogar de Niñas, creado por Sor Vicenta en octubre de 1951 para acoger, en ese entonces, a las menores huérfanas. Dicho hogar se sitúa a la vera de la referida avenida, en un lugar donde se sitúa el paradero que representa a la toca usada por la religiosa.

Primero, hay que entender el contexto. En el siglo pasado, las enfermedades e infecciones de todo tipo estaban a la orden del día y diezmaban por igual a niños y adultos. La extrema pobreza y el hacinamiento multiplicaban esas fatales consecuencias en la población más desvalida.

Cuando las víctimas eran los progenitores, era una verdadera tragedia. Esos hijos muchas veces quedaban vagando sin rumbo alguno, a expensas del frío, el hambre y los peores abusos posibles. En eso, fue vital el Hogar de Niñas de Sor Vicenta porque acogió a las menores sin familia que sobrevivían mendigando por las calles de la ciudad.

Y justamente, esa encomiable labor le valió el reconocimiento público a Sinforosa Carrasco Lillo, religiosa de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, conocida como Sor Vicenta, quien estuvo radicada 68 años en la ciudad de los 71 en que ofició de religiosa.

Buena parte de ese tiempo, los dedicó a la acción social, particularmente en el hogar de niñas que sigue operando en la actualidad a un costado de la avenida que lleva el nombre de su fundadora. También cumplió funciones como administradora en el hospital de Los Angeles donde granjeó fama por su carácter rígido y exigente.

Fue un verdadero personaje público para su tiempo. Solía relacionarse con las autoridades y las familias más pudientes de su tiempo para, a punta de aportes y colaboraciones filantrópicos, sacar adelante su obra benéfica.

Sor Vicenta, que había nacido en 1878 en la provincia de Ñuble, falleció en 1964 a la edad de 88 años. Por supuesto, los homenajes no se hicieron esperar. Primero, fue la Compañía de las Hijas de la Caridad que levantó un recordatorio justo en el acceso al hogar, en el costado sur de la avenida, y que se caracteriza por tener la forma de una toca en su parte superior.

Al año siguiente, en junio de 1967, la Municipalidad de Los Angeles, por acuerdo unánime del alcalde y los regidores, resolvió bautizar a la avenida con el nombre de la religiosa.

A partir de esa determinación, el 19 de julio de 1967, se realizó la ceremonia en que una de las principales avenidas de acceso a la ciudad fue bautizada como Sor Vicenta, denominación que sigue así hasta nuestros días.


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