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Rector de Instituto Profesional Virginio Gómez: “aportamos al desarrollo de las regiones y del país”

Rolando Hernández, rector del instituto profesional, se refirió a los desafíos de esta casa de estudios superiores en sus 33 años de experiencia.


 Por Juvenal Rivera

Instituto Virginio Gómez en Los Angeles (3)

Vinculado estrechamente con la Universidad de Concepción, el Instituto Profesional Virginio Gómez nació para impartir carreras técnicas y profesionales que la Universidad dejaría de dictar.

Su fundación se basó en la figura de uno de los precursores y visionarios de la identidad universitaria de Concepción y la Región del Biobío, el doctor Virginio Gómez González, quien además fue el impulsor del Hospital Clínico Regional “Dr. Guillermo Grant Benavente”.

Abrió sus puertas en Los Ángeles un 24 de noviembre de 1988. En 1990 inició sus operaciones en Concepción, en lo que antes fueron las instalaciones de odontología de la UdeC. En 1994, se inauguró la sede de Chillán, replicando las mismas sedes de la sede universitaria.

Hoy, con la división regional, el instituto tiene presencia en las regiones del Ñuble y Biobío, y cumple 33 años de vida e historia, aportando al desarrollo del país, a través de la formación de personas en el ámbito técnico profesional, con una impronta regionalista.

En estos años de historia ha aportado al mercado laboral más de 33 mil titulados, en más de 50 planes de estudio, que abordan las principales actividades del entorno socio productivo del país.

Cuenta con laboratorios especializados, destacando las carreras de técnicos de Energías Renovables, el más moderno en el centro y sur del país, que le permite ser pionero en el desarrollo de estos aprendizajes.

La construcción, en sus tres sedes, abarca más de 26 mil metros cuadrados implementados con moderna tecnología y laboratorios de última generación para impartir sus carreras en jornadas diurna y vespertina.

Dentro de los talleres y laboratorios institucionales, destacan las instalaciones del Laboratorio de Técnicos en Energías Renovables, uno de los más avanzados en el país. Conectado a la red, en él se puede trabajar con paneles fotovoltaicos autónomos que funcionan a través de batería, turbina eólica para medición de variables como velocidad del viento o dirección de los ángulos de las palas y también cuenta con un conector solar, paneles fotovoltaicos portátiles y un calentador de agua solar. 

Actualmente, cuenta con 7 mil estudiantes y más de 33 mil titulados que buscan conquistar sus sueños. Para apoyarlos, y cumplir ese objetivo, se desarrollan continuamente mecanismos de aseguramiento de la calidad vinculándonos permanentemente con la sociedad, el medioambiente y el sector productivo, de modo tal, que los cuerpos curriculares de los programas impartidos vayan a la par de las necesidades de la sociedad.

Al respecto, el rector Rolando Hernández, se refirió a los desafíos en estos 33 años de existencia de esta casa de estudios superiores.

-El Instituto Profesional Virginio Gómez está cumpliendo 33 años de trayectoria ¿Qué hitos destacaría usted en el desarrollo de la institución en estas más de tres décadas?

Después de 33 años seguimos consolidándonos como una Institución de calidad que aporta al desarrollo de la región y del país. Somos una casa de estudios con presencia en dos regiones importantes de nuestro país: Biobío y Ñuble. Lo que sin duda respalda nuestro sello regionalista, es decir contribuir al país, pero desde las regiones.

Además, contamos con una acreditación avanzada y ofrecemos más de 50 programas de estudios, entre carreras técnicas de nivel superior e ingenierías de ejecución.

Por otro lado, somos el IP que nació en la región y que más titulados ha entregado al sector socio productivo, son más de 33 mil titulados, que hoy forman parte del capital de trabajo de nuestras regiones y del país.

Finalmente, esperamos para el año académico 2023 adscribirnos al sistema de gratuidad, hemos trabajado para ello y cumplimos con los requisitos para poder hacerlo, lo que sin duda beneficiará a nuestros estudiantes y aquellos que en el futuro decidan continuar sus estudios con nosotros.

En lo educativo, ¿qué logros del instituto relevaría, que hayan ayudado a mejorar la calidad de la educación impartida por ustedes y cómo la acreditación ha influido en ese aspecto?

Alcanzar la calidad en la formación de nuestros estudiantes es un trabajo sistemático y profundo que se desarrolla día a día y que forma parte de nuestro foco. Esto responde a nuestro modelo educativo por competencias y claro, también se debe a las personas que trabajan con nosotros y que le dan vida a la institución, a nuestros docentes, que están constantemente perfeccionándose y buscando nuevas metodologías que fortalezcan la formación de nuestros estudiantes.

Igualmente, buscamos siempre incentivar la mejora continua de nuestros procesos internos, lo que nos permite ir evaluando nuestro trabajo y realizar los cambios necesarios para garantizar nuestro sello de calidad.

Actualmente, estamos abocados a potenciar la innovación y el emprendimiento como un sello formativo para nuestros estudiantes, con especial énfasis en la transferencia tecnológica con las empresas, lo que permite a nuestros estudiantes resolver problemáticas reales de la industria y aplicar tantos sus conocimientos técnicos como sus competencias, entregando soluciones viables y realistas para las empresas. Esto, además, permite que conozcan el mundo laboral antes de egresar de sus carreras, lo que sin duda los hace más competitivos y pertinentes.

¿De qué manera influyó en la labor del instituto toda la contingencia vivida en los últimos años?

La verdad de las cosas, es que cuando uno analiza lo que ha ocurrido en nuestro país y alrededor del mundo, a primera vista se ve todo negativo, pero a nivel Institucional, como muchos, hemos tratado de ver nuestras fortalezas e ir superando esta adversidad con una mirada positiva.

Pese a la pandemia, trabajamos y adaptamos nuestras clases al formato híbrido, capacitamos a nuestros docentes en nuevas metodologías de enseñanza en ambientes virtuales. Además, de apoyo en becas de conectividad, equipos y seguro Covid para nuestros estudiantes.

Igualmente, tuvimos que sortear un proceso de Acreditación en medio de la pandemia y logramos obtener 4 años, lo que nos califica como una Institución con Acreditación Avanzada.

Por otro lado, hemos invertido en equipamiento y hemos ampliado el número de nuestros laboratorios. Por lo que cuando retornen totalmente nuestros estudiantes en forma presencial estaremos preparados para recibirlos.

Desde su perspectiva ¿cuál es la relevancia de la educación técnico profesional en el Chile actual?

La relevancia de la educación técnico profesional, debiera haber sido siempre especialmente importante a nivel país. Cuando uno tiene una matriz productiva son las fuerzas de trabajo de los técnicos y profesionales de ejecución los que dan vida a todo eso. Actualmente, tenemos una falta de personas con respecto a la demanda. Es por ello, que, si queremos transformar al país, hacerlo más competitivo y mejorar nuestra economía tiene que ampliarse esta matriz productiva, tenemos que ampliar tanto en los productos que generamos y la cantidad de valor agregado que le ponemos a ellos mismos, esto nos hará más eficientes y efectivos en el mercado y permitirá un crecimiento competitivo de los futuros técnicos y profesionales.

¿Cuáles son los proyectos y desafíos más importantes para el futuro del instituto?

Cuando uno tiene desafíos, es porque uno tiene sueños y una visión, y esa visión debemos transformarla en proyectos específicos y concretos para que el conjunto de los resultados de esos proyectos permitan alcanzar la visión que uno tiene. Sin lugar a dudas, uno de los desafíos es fortalecer nuestra sustentabilidad financiera. Asimismo, queremos seguir potenciando la calidad en la formación de nuestros estudiantes y trabajar por alcanzar una acreditación de excelencia.

Por otro lado, queremos seguir impulsando y profundizando la innovación y la transferencia tecnológica, potenciando nuestra vinculación con el sector socio productivo de las regiones, siendo un aporte en el desarrollo regional y nacional.

La gratuidad es aún un tema pendiente ¿Cuándo podría hacerse realidad?

Es un tema pendiente lamentablemente producto de la pandemia se postergaron las fechas y nos encontrábamos en proceso de acreditación, por lo que no pudimos presentarnos para postular a la gratuidad para el año 2022. No obstante, actualmente contamos con cuatro años de acreditación y cumplimos con los requisitos para adscribirnos al sistema de gratuidad para el año 2023, lo que sin duda beneficiará a un gran porcentaje de nuestros estudiantes actuales y a los futuros estudiantes que nos elijan.

¿De qué forma seguirán potenciando la educación técnico profesional en las regiones donde están presentes.

Seguiremos trabajando como lo hemos realizado durante estos 33 años de historia, queremos incorporar nuevos elementos determinantes en las áreas de innovación tecnológica y transferencia tecnológica. Además, de fortalecer el área de Vinculación con el Medio, acercándonos aún más al sector socio productivo.

VICERRECTORA

Al respecto, la vicerrectora del IPVG, señaló que “nuestro proyecto educativo institucional pone el foco en nuestros estudiantes y desde ahí se construye una relación con el docente”.

Para ello, añadió, “ofrecemos un programa permanente de capacitamos para garantizar un aprendizaje efectivo y de calidad para nuestros alumnos, donde adquieren competencias técnicas y transversales para el saber hacer” . Además, se realiza una revisión permanente del currículum, lo que se suma al desarrollo de nuevos proyectos que impulsen una vinculación efectiva del estudiante con el medio profesional y en ese sentido, “nuestros nuevos planes apuntan a seguir trabajando en torno a lo curricular, a lo pedagógico, a los servicios estudiantiles y por sobre todo a esa vinculación desde el ámbito de la innovación y transferencia tecnológica”

Todo esto se enmarca “en nuestro modelo de aseguramiento de la calidad que nos impulsa a revisar permanentemente nuestro quehacer, a través de la mejora continua de nuestros procesos e impulsar la revisión permanente de ellos, con una mirada crítica en torno al mejoramiento de nuestro quehacer, para ello tenemos mecanismos de evaluación de nuestros procesos y resultados”.

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