suscríbete al boletín diario

Noticias

Profesora narra su mala experiencia con el CAE: “si se van a endeudar, que lo hagan a conciencia”

A juicio de Lilian Montoya, es importante informarse, evaluar los mecanismos de financiamiento e incluso optar a carreras más cortas para evitar deudas demasiado abultadas.


 Por Juvenal Rivera

131, Lilian Montoya

Lilian Montoya partió pagando poco más de 50 mil pesos mensuales por concepto de la cuota del Crédito con Aval del Estado (CAE). Al cabo de cinco años, el monto supera ya los 90 mil pesos. Sin embargo, cuando Lilian debió pagar la cuota 61, el panorama fue bastante poco feliz: la mensualidad se había elevado a 116 mil pesos.

A ese ritmo, con desazón advierte que en el próximo lustro, la cuota se empine sobre los 200 mil pesos. Lo peor es que, de acuerdo a su proyección, es que aún le quedan 15 años más por delante para ponerse al día con el crédito.

Es que fue el año 2006 cuando ella suscribió el contrato del CAE para poder estudiar la carrera de educación en una universidad de Los Ángeles. No tenía otra forma de hacer frente a los elevados aranceles que endeudarse, en un mecanismo que se había echado a andar poco antes como la gran alternativa para cursar estudios superiores.

“Mi necesidad era estudiar porque quería salir adelante. En mi casa no se podía hacerlo de otra manera. Como joven, tenía presente que debía devolver ese préstamo y supuse que las cuotas iban a ser fijas, pero no fue así. Estoy muy decepcionada con todo esto”, señala con desazón.

Es que teme que en cinco años más, el valor de la cuota llegue a los 200 mil pesos mensuales. No quiere ni pensar cuánto deberá pagar el día en que expire su crédito, allá por el año 2035.

Lilian es parte de los miles de personas que suscribieron el Crédito con Aval del Estado. Es que antes que se instaurara la gratuidad en la educación, el CAE era la única alternativa para cursar alguna carrera técnica o profesional.

En Chile, los deudores por este concepto llegan a los 559 mil con un promedio de adeudo de entre los 3 y 7 millones de pesos, y un valor de la cuota promedio de 40 mil pesos, aunque hay casos en donde el monto pactado llega a los $200 mil mensuales.

Sin embargo, un estudio de mayo de la Fundación Sol arrojó un aumento de la morosidad entre los deudores del CAE, desde un 40,1% en 2018 a un 44,5% en el 2019. Eso se traduce en que los deudores bordean los 250 mil, cifra que podría incrementarse por los efectos económicos de la pandemia del coronavirus.

Entre los deudores CAE que egresaron de sus carreras, la morosidad llega al 35%, lo que equivale a 151 mil 293 personas, mientras que entre los desertores se disparó a un 76,8%, con una deuda promedio de $4,5 millones, cifra que aumenta sobre la base de los intereses, que llegan al 6% en caso de atraso en el pago de créditos adquiridos antes de 2011.

Lilian, que ahora está ejerciendo en un establecimiento educativo de Los Ángeles, muestra el contrato que suscribió en 2006 sin que, en ese momento, entendiera con claridad lo que estaba firmando.

Por eso, dice que antes de firmar cualquier contrato, es importante “averiguar en qué consiste el Crédito con Aval del Estado. En mi caso, pedí el 100 por ciento. Independiente de la carrera a la que se acceda, la deuda se divide en 240 cuotas, equivalentes a 20 años”.

A su juicio, es importante evaluar otros mecanismos de financiamiento, incluso de optar a carreras más cortas para evitar deudas demasiado abultadas, “y si se van a endeudar, que lo hagan a conciencia porque las cuotas siempre van a ir subiendo por el reajuste del IPC”.

Lilian Montoya insiste en la importancia, para los jóvenes que pretendan llegar a la educación superior, de informarse y también pedir asesoría para tomar una decisión lo más segura posible y a sabiendas de lo que implica esa vía de financiamiento.

ALTA MOROSIDAD

Aunque Lilian Montoya se esfuerza por estar al día en sus pagos, el estudio de la fundación Sol estableció que hay una elevada morosidad, lo que se traduce en un fuerte desembolso para el Estado debido a que los bancos –que han entregado entre 2006 y 2019 más de 3 millones de créditos CAE (nuevos y renovados)– cobran la garantía estatal de, al menos, un 50% de los créditos CAE entregados a más de 900 mil estudiantes, desde su creación.

La morosidad se disparó en aquellos deudores que no pudieron terminar su carrera, al igual que los montos adeudados. Los desertores al día tienen una cuota del CAE de $44 mil y un monto total de deuda de $3,8 millones, mientras que para los desertores morosos su cuota mensual –en promedio– llega a los $39 mil y su deuda total a $4,5 millones, a lo que hay que sumar los intereses y gastos de administración de los bancos. Entre los egresados y egresadas, el monto total de deuda puede variar entre $6,4 millones para los morosos y $7,3 millones en el caso de los que están al día.

La morosidad se concentra en los que estudiaron en Institutos Profesionales (IP) y Centros de Formación Técnica (CFT). En el caso de los CFT, están moros el 78,3% de sus estudiantes con CAE que desertaron, mientras que entre los que egresaron, la cifra de impagos llega a un 43,9%, que implica un total de 46.484 personas. En los institutos profesionales, los porcentajes son similares, pero dada la alta concentración de estudiantes en estos centros educacionales, el número total de morosos se dispara a 114.054 personas, concentrando el 45% de los morosos.

En el caso de los estudiantes de universidades, la mayor cantidad de deudores CAE morosos se concentra en las instituciones privadas no tradicionales, las que no son parte del Consejo de Rectores: 67 mil de sus egresados o desertores con CAE se encuentran en mora, el equivalente a un 35% de morosidad total de este tipo de institución.

En las universidades del Estado, la morosidad llega al 33%, equivalente a 9 mil estudiantes, y en las privadas del CRUCH es de un 29,9 por ciento.

A nivel regional, los territorios con mayores niveles de morosidad son: Arica y Parinacota (55,5%), Coquimbo (48,8%), Tarapacá (48,7%), Magallanes (48,7%), Biobío (48,7%) y Antofagasta (47,5%).

En el caso del Biobío, la morosidad se registra en 35 mil estudiantes. Pese a que Valparaíso y la Región Metropolitana tienen menores porcentajes, su tamaño poblacional hace que concentren una gran cantidad de estudiantes morosos. En Valparaíso, la cifra se empina sobre 26 mil estudiantes y más de 99 mil en el caso de la RM.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes