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Factor coronavirus fue fundamental para término de huelga legal en Promasa

El presidente del sindicato reconoció que, en términos concretos, “no ganamos nada. Solo nos dieron la facilidad de un préstamo por parte de la empresa”.


 Por Juvenal Rivera

Protesta de trabajadores de Promasa

Razones de seguridad sanitaria estuvieron detrás de la decisión del sindicato de trabajadores de la empresa Promasa para poner término a la huelga legal, paralización que se prolongó por 43 días.

La decisión fue tomada en una asamblea del sindicato realizada hace unos días y que se materializó en la jornada del lunes cuando Claudio Higueras, presidente de la organización laboral, declaró escuetamente que “ya no hay más huelga, se terminó. Cuarenta y tres días llegan a su fin”.

Esto significó que en la jornada de ayer martes se retomaran las labores normales, en los dos turnos de trabajo de la fábrica elaboradora de molduras y ventanas.

La movilización se inició el 23 de abril – justo cuando se estaba produciendo un sostenido aumento de casos – cuando la empresa y el sindicato no llegaron a acuerdo, en el marco de proceso de negociación colectiva.

Los trabajadores sindicalizados – poco más de 400 sobre un total de mil 200 que laboran en la compañía – solicitaban una serie de beneficios y mejoras salariales.

Higueras admitió que hubo un acuerdo con la compañía pero que “no era lo que queríamos. Ya no hay que seguir la huelga por motivo de seguridad debido al virus”.

Cuando se le pidió ahondar en los alcances del acuerdo con Promasa, el dirigente sindical reconoció que, en términos concretos, “no ganamos nada. Solo nos dieron la facilidad de un préstamo por parte de la empresa”.

FACTOR VIRUS

Sin embargo, Claudio Higueras atribuyó al avance en el número de contagiados por el coronavirus en la comuna de Los Ángeles como la principal motivación para deponer la huelga legal.

A su juicio, las convocatorias a protestas y movilizaciones en los accesos a las dos plantas de la compañía, exponían a los trabajadores movilizados a contraer el Covid-19. A lo anterior, se sumaban las bajas temperaturas, a la fuerte presencia policial y a los grupos de operarios que, paulatinamente, se fueron bajando de la movilización.

Según el dirigente, la situación era insostenible, más aun con la perspectiva que en Los Ángeles se pudiera decretar la medida de cuarentena obligatoria.

“Tomamos una decisión como dirigencia y asamblea y había que jugársela por algo. Ya no se podía estar ahí en esas condiciones. Lo más seguro para la gente, para todos nosotros, era volver a trabajar, aunque no se lograra nada”.

Higueras sostuvo que la empresa nunca se allanó a buscar un punto de entendimiento con los trabajadores movilizados y afirmó que los únicos acercamientos que hubo durante la huelga fueron gestionados por el ex presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez, con los máximos representantes de los empresarios.

Esta acción coincidió -afirmó- con las gestiones de la Dirección Regional del Trabajo que apuntaban a que las partes volvieran a sentarse a la mesa a negociar.

LA EMPRESA

La empresa Promasa se refirió al término de la movilización de los trabajadores sindicalizados por medio de una escueta declaración de prensa de solo dos puntos.

En el primer punto, ratifican que “en horas de la noche de este lunes, finalmente se puso término a la huelga legal iniciada por su sindicato, el cual representa a alrededor del 30% de sus trabajadores”.

A continuación, aseguran que “empresa reitera que las urgentes prioridades son cuidar la salud de sus trabajadores en el contexto de pandemia, y redoblar esfuerzos para mantener los puestos de empleo y la viabilidad de la actividad durante esta dura crisis sanitaria”. 

INCIDENTES

Los más de 40 días que duró la huelga legal de la empresa Promasa estuvieron marcados por los violentos incidentes entre los trabajadores movilizados y fuerzas policiales.

A lo anterior, se sumaron varias denuncias y querellas de la empresa ante del Ministerio Públicos por los ataques y destrozos a sus instalaciones, además de los apedreos a buses destinados al traslado de personal.

De hecho, solo en la jornada de este lunes hubo un nuevo choque con fuerzas especiales de Carabineros en que se usó el carro lanza-aguas para dispersar a los movilizados.

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