martes 18 de febrero, 2020

noticias por comunas

suscríbete al newsletter

Noticias

Colegio de Abogados retomará tratativas para que Los Ángeles tenga Corte de Apelaciones

Aprovechando que el nuevo presidente de la Corte Suprema inició su carrera judicial en nuestra capital provincial, el gremio de abogados local le hará un planteamiento al titular del máximo tribunal del país para llevar adelante un proyecto que lleva casi medio siglo postergado. El presidente del Colegio de Abogados, Sergio Troncoso, abogó por contar con un respaldo ciudadano importante a la hora de hacer ese planteamiento.


 Por Juvenal Rivera

8, guillermo Silva, presidente de la Corte Suprema

Corría el mes de junio de 1973 cuando se promulgó la ley 17.939 que creaba una sala de la Corte de Apelaciones para Los Ángeles, gracias a las gestiones realizadas en su tiempo por el diputado comunista por la zona, Luis Tejeda. Sin embargo, tres meses después ocurrió el golpe de Estado, y lo que era un avance en el acercamiento de la justicia a las personas, quedó convertido en letra muerta.

Aunque en las décadas siguientes hubo gestiones de todo tipo para retomar la iniciativa de contar con una sala del tribunal de alzada, los resultados no han sido positivos. Pese a que se ha involucrado a autoridades locales, a los legisladores de la zona y a representantes de la comunidad en campañas por una sala del tribunal de alzada, la respuesta siempre ha sido la misma: no.

Y si bien en 1973 la población angelina sumaba 80 mil habitantes, ahora el número se elevó a más de 200 mil, quienes pueden, potencialmente, tener requerimientos en materia de justicia.

La última negativa llegó de parte del secretario regional ministerial de Justicia, Sergio Vallejos, quien en mayo de 2018 declaró a Diario La Tribuna: “como angelino me encantaría que hubiera una Corte de Apelaciones en Los Ángeles, pero no es una prioridad”. ¿La razón? Básicamente, que no hay recursos para que prospere una iniciativa de esa naturaleza.

Sin embargo, ahora se produjo una coyuntura muy particular que podría cambiar ese escenario poco favorable: hace un par de semanas asumió el nuevo presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva Gundelach, magistrado que inició su carrera judicial en Los Ángeles, específicamente como secretario del tribunal, a poco de haberse titulado como abogado de la Universidad de Concepción (ver recuadro).

De hecho, el flamante titular del máximo tribunal del país aún no cumplía un año en sus funciones cuando se promulgó la ley que creaba la Corte de Apelaciones en Los Ángeles, la que nunca se ha materializado aunque ha pasado ya casi medio siglo desde aquel proyecto de ley.

COLEGIO DE ABOGADOS

La nueva coyuntura quiere ser aprovechada por el Colegio de Abogados de Los Ángeles para volver a la carga con la idea de contar en la capital provincial con una sala del tribunal de alzada, que deje atrás lo que ahora es la normalidad: continuos y onerosos viajes para realizar los trámites en la Corte de Apelaciones de Concepción.

Sergio Troncoso, presidente del gremio en la capital provincial, aseguró que su directiva ya ha conversado la posibilidad de solicitar una entrevista con el ministro Silva, opción que podría ocurrir en marzo próximo, cuando se retomen las actividades normales del Poder Judicial.

Sin embargo, hizo ver que se necesita un compromiso mayor a lo que pudiera ser la simple voluntad de los abogados angelinos, planteando que deben sumarse otros actores, como las autoridades políticas (diputados), alcaldes de la provincia, dirigentes de organizaciones sindicales y medioambientales, así como representantes de entidades sociales de la zona.

La idea es generar un movimiento a nivel de la provincia de Biobío que dé cuenta del apoyo transversal que tiene una iniciativa de esta naturaleza. Aunque Troncoso reconoció que el proyecto de la Corte de Apelaciones siempre se ha enfrentado a dificultades de financiamiento, destacó que cuando existe voluntad, es posible superar esas barreras.

Además, recalcó que la creación de una sala del tribunal de alzada permite enfrentar un tema relevante: la desigualdad en el acceso a la justicia. A modo de ejemplo, mencionó que muchas personas desisten de continuar cuando los casos pueden llegar a la Corte de Apelaciones, simplemente porque no pueden asumir los elevados costos de abogados que los representen en la ciudad de Concepción.

Para Sergio Troncoso, marzo será un mes clave tanto para sumar apoyos como para gestionar la reunión con el presidente de la Corte Suprema, de quien esperan su respaldo y compromiso para dar forma a una nueva sala del tribunal de alzada.

LOS NEXOS DE GUILLERMO SILVA CON LOS ÁNGELES

Guillermo Silva Gundelach, oriundo de Penco, llegó en noviembre de 1972 a Los Ángeles para asumir como secretario del tribunal de esta ciudad. En agosto de 1974 fue nombrado juez del Juzgado de Letras de Mulchén. En 1977 retornó a la capital de la provincia de Biobío, ahora como magistrado titular del Segundo Juzgado del Crimen.

En ese cargo, le tocó llevar la investigación en uno de los casos más mediáticos en la historia judicial local. Como juez del crimen, debió sustanciar el brutal crimen perpetrado el 17 de noviembre de 1978 por Yolanda Campos Beroíza, alias “la Yoli”.

La mujer, con solo 19 años, admitió ser la única responsable del triple asesinato ocurrido en la madrugada del 17 de noviembre y que costó la vida de Liliana Olivares (40 años), y de su hijo Claudio, de solo cuatro años. También, de Virginia Pérez Vazarte (79), quien quedó herida de gravedad y falleció días después en el hospital regional de Concepción. Herido de gravedad quedó Álvaro, de tres años.

Fue el juez Silva Gundelach quien debió lidiar con las distintas declaraciones contradictorias que entregó “la Yoli” a lo largo de la indagatoria. Fue también quien ordenó la reconstitución de escena en la calle de la calle Colón 768, donde se produjeron los hechos, en medio de centenares de personas que querían hacer justicia por sus propias manos.

Al cabo, el magistrado la condenó a una pena de 20 años de presidio por el triple homicidio, la máxima condena posible en ese tiempo después de la pena de muerte. Su condición de embarazada la habría salvado del patíbulo.

Poco tiempo después, en octubre de 1980, Silva dejó Los Ángeles para asumir como juez del Segundo Juzgado de Letras de Concepción. De ahí en adelante, sigue progresando en su carrera en el Poder Judicial, siendo nombrado ministro de la Corte de Apelaciones de Talca y después de la de Concepción, llegando a ser el presidente de esta última.

Hacía 11 años que integraba la Corte Suprema de Justicia, siendo elegido por sus pares como el nuevo titular del máximo tribunal del país, marcando el punto más alto de su trayectoria en el Poder Judicial, la que inició en Los Ángeles en un lejano diciembre de 1972.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

lo más leído

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes