suscríbete al boletín diario

Noticias

Vecinos abogan por recuperación del fuerte histórico de San Carlos de Purén

La presidenta de la junta de vecinos aseguró que ahora que se han iniciado los trabajos de instalación del alcantarillado para los residentes, el paso siguiente será gestionar la pavimentación, luego de lo cual retomarán las tratativas para recuperar el recinto como un punto de atracción turística.


 Por La Tribuna

61, las ruinas del fuerte San Carlos de Purén esperan convertirlas en un punto de atracción turística

La junta de vecinos de San Carlos de Purén, situado 12 kilómetros al sur de Los Ángeles, anunció su intención de retomar las gestiones para recuperar el fuerte español de la localidad, el cual tiene la categoría de monumento histórico nacional.

El recinto fue el primero en Los Ángeles que tuvo esa categoría que otorga el Consejo de Monumentos Nacionales. El reconocimiento le fue otorgado en 1975, año en que también fue sometido a una serie de reparaciones para recuperar el esplendor de antaño.

Sin embargo, de ahí en adelante, la fortificación ha sabido más de un olvido permanente e inexorable que de recuerdos, pese a la potente historia que le otorgaba su privilegiada ubicación en las posesiones más apartadas de la corona española y de la naciente nación chilena.

Luz Sánchez, presidenta de la junta de vecinos de la localidad, contó que es habitual que al lugar lleguen personas buscando conocer las ruinas del fuerte, tal como sucede en otros puntos del país en que se ha hecho un rescate de ese tipo de patrimonio. Sin embargo, añadió, solo se encuentran con matorrales y abandono.

La dirigenta aseguró que ahora que se han iniciado los trabajos de instalación del alcantarillado para los residentes, el paso siguiente será gestionar la pavimentación, luego de lo cual retomarán las tratativas para recuperar el recinto como un punto de atracción turística.

Sánchez anticipó que una de las primeras acciones será la compra del terreno donde está emplazada la fortificación en beneficio de la comunidad. Actualmente, el recinto pertenece a un propietario particular que lo ha intentado vender, sin éxito, en varias ocasiones. Dicho propietario, sostuvo la presidenta de la junta de vecinos, es uno de los socios del proyecto hidroeléctrico de la central Frontera, que se considera ejecutar unos cinco kilómetros de la localidad, justo sobre el cauce del río Biobío.

La dirigenta adelantó que una vez que consigan la propiedad del terreno, emprenderán la tarea de recuperar el fuerte de San Carlos de Purén para convertirlo en punto de interés histórico y turístico para zona de Los Ángeles y la provincia de Biobío.

MÁS DE DOS SIGLOS DE HISTORIA

La actual ubicación del fuerte de San Carlos fue la tercera y definitiva. Antes, se situó en la margen norte, luego en la ribera sur del Biobío y finalmente en el actual emplazamiento, dominando el valle que se forma en torno al citado curso fluvial.

Fue trasladado a esa ubicación por orden del gobernador de la época, Ambrosio O’Higgins, con el título de San Carlos de Purén. La construcción se inició en mayo de 1776 y culminó en marzo del año siguiente.

Existen distintos planos de este particular emplazamiento (1779, 1793 y 1855) donde se reproducen los distintos cambios en el diseño de su planta.

Su ubicación era vital en la línea de fuertes construida a orillas del río Biobío cuyo fin era articular el sistema defensivo del conquistador español frente a las incursiones mapuches desde la otra ribera del río. Era la zona de la frontera y los dominios hispanos debían marcar presencia en un territorio particularmente hostil.

Sin embargo, pasado ese tiempo, fue abandonado luego de las guerras de la Independencia y sólo se le usó muy ocasionalmente hasta mediados del siglo XIX.

Pese a esta situación, el 31 de julio de 1975, mediante el Decreto 630 del Ministerio de Educación, el sitio y ruinas del fuerte San Carlos de Purén fueron declaradas Monumento Histórico Nacional. Como ya fue reseñado, fue primer lugar en tener esa categoría en Los Ángeles (luego se sumó la capilla del hospital como monumento histórico).

Por la misma razón, entre 1975 y 1977 hubo trabajos de reconstrucción en los muros exteriores que dan al foso. Sin embargo, la técnica usada en el canteo de las piedras no correspondería a la del siglo XVIII. De igual manera, otras labores interiores, como el relleno de los baluartes, también contribuyeron a alterar el sitio original.

A la falta de rigor en los trabajos de restauración, se sumó la desidia y el olvido, unido al hecho que el fuerte está en una propiedad privada. Hace algunos años, su propietario incluso publicó avisos

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes