miércoles 16 de octubre, 2019

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Bandas especializadas arrasan con semillas y agroquímicos en campos de Biobío


 Por Claudia Robles

FERTILIZANTES

Los robos de insumos químicos para faenas agrícolas se han transformado en una pesadilla para los agricultores y fruticultores de la provincia de Biobío, que desde septiembre se preparan para enfrentar una nueva etapa en la producción.

Bandas organizadas recorren los campos de la provincia de Biobío, y se van directo a bodegas, galpones o sitios de acopio de los productos más demandados y los más caros. Seleccionan lo que buscan y escapan no sólo en movilización propia sino que además, en algunos casos, huyen con camionetas o en camiones cargados con insumos. El delito se repite no sólo en predios particulares sino que se ha extendido a empresas, que ni con todos los sistemas de seguridad, logran frenar los robos. Sin embargo, la preocupación no sólo apunta a los hechos delictuales, sino que a la existencia de un mercado negro, que apunta directamente al propio sector agrícola, dadas las características de los insumos, seleccionados por quienes comenten este tipo de fechorías.

Este tipo de delitos, ha ido en aumento en las últimas semanas en predios de las provincias de Biobío y Malleco.

En conversación con diario La Tribuna, el vicepresidente de la Sociedad Agrícola de Biobío, Boris Solar afirmó “en las últimas semanas, hemos visto un aumento en los robos de productos  que se aplican desde la primavera” entre los que mencionó agroquímicos, semillas y productos para la superficie remolachera. A ello sumó, robos anteriores de transformadores, implementación para el riego, motobombas y equipamiento que contiene composición de cobre, diseñada para habilitar los sistemas de carretes de riego.

SUMAN Y SIGUEN

En ocasiones por robo, los desconocidos sustraen implementación e insumos que superan con creces los $10 millones, sumando sólo en los últimos días, más de 35 millones. “Lo más grave es  que muchos de estos productos son de uso específico de algunos rubros, como el remolachero, por ejemplo. Por lo tanto, la única parte donde los reducidores pueden vender estos productos, es entre otros agricultores que siembran también remolacha, y que son cómplices del delito” expresó con indignación el vicepresidente de Socabío.

Agregó que los productos son comercializados sin ningún tipo de respaldo comercial. “Quienes compran están ubicados en alguna parte del país. No lo sabemos. Quienes son víctimas de estos actos delictuales deben asumir una pérdida económica importante de los productos que tienen y deben aplicar en un momento específico. El postergar el proceso provoca también un impacto, sin considerar que el stock se debe reponer, lo que implica un gasto adicional”.

Boris Solar puntualizó que la gran interrogante que circula entre quienes se ven afectados por este problema es quién está comprando estos productos robados. La respuesta es coincidente entre los afectados: agricultores, aunque en lo concreto, nadie sabe dónde llegaron a parar los productos sustraídos y comercializados probablemente a mitad de precio, sin facturas ni garantías.

“Está la desazón de que hay otros agricultores que compran a delincuentes, productos por la tentación de que están más baratos y eso, ha ocurrido en varios predios de nuestra zona, especialmente en predios frutícolas, donde los agricultores tienen un alto stock de aplicaciones, que deben realizar en esta época del año, en huertos de la provincia de Biobío y también en Malleco”.

ALERTA BIOBÍO

En huertos frutales, situados en las cercanías de Los Ángeles, también en Quilaco, camino a Antuco, hacia Cerro Colorado y Santa Bárbara, entre otros, suman y siguen los robos, algunos cometidos a plena luz del día.

Entre los más recientes, camino a Cerro Colorado fueron sustraídos 240 litros de betanal, otros 50 kgs de herbicida, 15 cajas de semilla de remolacha, ésta última, por un monto superior a los $13 millones.

A esta lista, se suma el detalle, entregado a través del grupo de WhatsApp “Alerta Biobío” por otro de los afectados, en un predio del sector El Álamo hacia Antuco. Desde un predio frutícola, fueron robadas motosierras, taladros y una camioneta Nissan Terrano, además de 200 plantas de arándanos, por parte de un grupo que actuó amparado en la oscuridad.

El vicepresidente de organización gremial de Biobío manifestó

que en el caso de los agroquímicos y semillas se trata de productos muy específicos en la agricultura, “por cuanto, lo más grave es que hay agricultores inconscientes y cómplices, que reducen estos productos, a los cuales se debe denunciar también. No necesariamente en la provincia, sino que seguramente los delincuentes los revenden en otras regiones”.

Indicó que se trata de hecho que se repiten con serio perjuicio económico “aquí hay agricultores que han realizado las denuncias y que están bastante afligidos por las pérdidas económicas. Son productos que se han comprado para realizar las aplicaciones que exige la temporada”. En tal sentido, comentó que los delincuentes, burlando todas las medidas de seguridad, ingresan a bodegas y galpones. “Existen cámaras de vigilancia, controles de seguridad en las bodegas y candados  pero aun así, logran evadir todos esos requerimientos y han entrado a robar”.

MILLONARIAS PÉRDIDAS

Más de cien agricultores se organizaron en Biobío, para solicitar no sólo la intervención de la policía y la justicia sino que además de la empresa privada, al asegurar que se trata de un robo tan específico, que es posible determinar a quiénes están comprando en el mercado informal. Las denuncias han sido presentadas formalmente ante Carabineros, PDI y directamente en el Ministerio Público.

“Aportar pistas no es tan fácil pero sí, nosotros creemos que en aquellos rubros, como en el caso de los insumos remolacheros, la empresa privada puede colaborar. Directamente solicitamos a Iansa que aplique medidas en apoyo

Y resguardo. La empresa cuenta con un catastro detallado de quiénes siembran remolacha y podrían sospechar de quiénes han alternado la superficie que tienen contratada”.

En tal sentido, acotó “no es difícil sospechar de alguien que aparezca con más superficie sembrada de la semilla que pidió a la Iansa. Por lo tanto, creemos que puede ayudar, por lo menos, en aquellos rubros relacionados con remolacha, al ser la única empresa proveedora”, al comentar que caso contrario ocurre con el maíz y el trigo, que se siembra libremente, sin contrato de por medio.

LOS ROBOS

En paralelo, al robo de agroquímicos e insumos se suma también maquinaria, al menos 4 motobombas, cada una con un valor comercial que bordea los $8 millones, al igual que cuatrimotos y motosierras, especies que en la mayoría de los casos, no han sido recuperadas.

En el caso de insumos agrícolas, “son productos bastante caros, que se aplican en bajas dosis. No tienen otro uso que no sea agrícola. Por lo tanto, la única forma de reducirlos, es entre agricultores y las cifras son millonarias tanto para los pequeños agricultores como para quienes desarrollan la actividad a mayor escala” aseguró Boris Solar.

Puntualizó que una empresa fue blanco del robo de herbicidas,

“que se aplican solo 100 gramos por hectárea. Les robaron 16 kilos, por lo tanto, es una cantidad importante de hectáreas que están involucradas y que salen a relucir, a través de los distintos agricultores que siembran maiz en esta época del año”.

En paralelo afirmó que en esta época del año es cuando más delitos de estas características se comenten, “roban a agricultores pero también a casas comerciales.  Creemos que hay gente que tiene que ser muy conocedora del manejo agrícola porque siempre roban los productos más caros. No roban los de mayor volumen y menos costo, sino que por el contrario, son conocedores de los productos y para qué sirven”.

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