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Crisis del azúcar impacta en Biobío

La compañía confirmó que aunque la decisión de cerrar la planta de Linares se tomará en la reunión del directorio el próximo 26 de julio, no recibirá remolacha en 2019.


 Por La Tribuna

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La crisis del azúcar y el anunciado cierre de la planta Iansa en Linares también provocaría un fuerte remezón entre los productores remolacheros de la provincia de Biobío.

A través de un comunicado de prensa, la compañía salió del hermetismo, puntualizando "Comprendemos y lamentamos profundamente la inquietud que genera desconocer el destino de la planta de Linares. Esta es una decisión que le compete al directorio de Iansa y que será tomada en la próxima reunión, citada para el 26 de julio, en virtud de todos los antecedentes y proyecciones que se han desarrollado para analizar la situación de Linares".

Se agrega que la planta de Linares "no recibirá remolacha el año 2019, por lo que la compañía sólo operará las plantas de Los Ángeles y San Carlos". "Esto, con el objetivo de mejorar la eficiencia operacional del negocio azucarero de Iansa y la competitividad frente a las importaciones.

En conversación con radio San Cristóbal, el presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío, Socabío, José Miguel Stegmeier calificó de grave la caída de un nuevo cultivo para los agricultores de la zona, derivado esta vez, por el anuncio de cierre de la planta agroindustrial Iansa. “La verdad es que será muy grave para Biobío porque el cultivo de la remolacha depende efectivamente de que tengamos las plantas funcionando. Ojalá las tres plantas por siempre” manifestó Stegmeier sobre el funcionamiento de Iansa en Los Ángeles; Cocharcas en Chillán y en Linares, esta última planta con anunciado cierre.

Agregó “con esta situación, lo que va a pasar es que vamos a bajar la superficie; vamos a restar importancia al cultivo a nivel nacional y eso, sin duda, provocará un deterioro en la producción local, pensando también que aquí, cuando hay hartas hectáreas sembradas, uno consigue además, insumos a mejores valores”.

Agregó que la crisis que derivará producto del cierre de la planta, provocará un grave deterioro en la cadena productiva a nivel nacional, puntualizando que en Los Ángeles y en otras comunas de la provincia, hay superficie remolachera, y que por lo tanto, el gremio conoce del dramático impacto que tendrá en Linares, el cierre de la planta. “Nosotros estamos hablando de una importante cantidad de hectáreas que la Iansa contrata en nuestra zona, y eso, ha ido cayendo con el tiempo. Ahora, el hecho que se cierre otra planta más y que baje Linares su superficie, insisto, va a significar que, como cultivo, a nivel de nuestra zona, ya tenga menos importancia”, dijo Stegmeier en entrevista radial.

SE SUMA A LA CAÍDA DE OTROS CULTIVOS

Hasta hace unos años, en la zona había una mayor superficie destinada a la siembra de raps, trigo y lentejas, cultivos que han ido disminuyendo en el último tiempo, a lo que ahora se suma el rubro remolachero por el impacto derivado del cierre de la planta Iansa, en la región del Maule.   

Según José Miguel Stegmeir “lo que pasa es que hemos tenido pérdidas importantes de cultivos que antes eran mucho más abundantes. Hemos bajado superficie de trigo, hemos tenido problemas con los cultivos de raps; se ha ido perdiendo el cultivo de las lentejas, lo perdimos hace tiempo ya por las importaciones de Canadá”. Entonces estamos quedando cada vez con menos cultivos anuales, lo cual afecta terriblemente mal a las zonas, que se dedican a estos cultivos y no solamente a lugares en particular sino que a todo Chile”.

El presidente de Socabío agregó que dado el panorama actual, Chile cada vez dependerá más de otros países “porque en definitiva, estamos siendo cada vez más dependientes de las importaciones de este tipo de productos y eso claramente, puede significar, en algún momento, que los consumidores paguen mucho más por los productos a que si los produjéramos localmente”.

Añadió “hoy día, es muy grave que se nos caiga otro cultivo, que es tan importante en la zona nuestra, y que además de entregar trabajo en los campos a los agricultores, genera  trabajo a mucha gente en torno a la industria en el ámbito de los servicios y también como empleados directos de fábrica. Todo esto, hace entonces que desde el punto de vista del impacto local de la economía un cierre de una planta puede ser muy grave porque se complica el comercio y todos los sectores que de alguna forma tienen que ver con el desarrollo productivo de las regiones”.

Asimismo, dijo confiar en la gestión del ministro de Agricultura, que solicitó de manera personal a la firma inglesa a cargo de controlar la empresa, ED&F Man, que aplace al menos en dos años la decisión de cerrar la planta en Linares, comprometiendo gestiones para evitar que el cierre sea realidad.

“Espero que efectivamente lo que señaló el ministro de Agricultura sea efectivamente lo que ocurra. Que se postergue el cierre, que se mantenga la planta de Linares, que confiemos en que el precio del azúcar va a mejorar y que tengamos expectativas distintas los agricultores respecto del rubro” expresó.

El cultivo de la remolacha es uno de los que más aporta al empleo y al desarrollo económico y social, siendo el sector agrícola en el que más se ha invertido en tecnología, investigación y riego.

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