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Medio Ambiente

Llaman a implementar métodos para almacenar agua en los meses más lluviosos del año

El método permitiría bajar la carga impositiva a las municipalidades, que se han visto obligadas a hacer entrega de agua con camiones aljibe por la baja disponibilidad.


 Por Jorge Guzmán B.

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El acopio de precipitaciones en estanques prolonga el uso de éstas, acumulándolas cuando caen en los techos de las casas para utilizar el excedente en épocas más secas.

En Chile hace falta aplicar más métodos para recolectar aguas lluvia, a través de la ayuda de organismos públicos para instalar la infraestructura necesaria para esta tarea.

Así lo indicó Juan Macaya, profesor de biología y especialista en Educación Ambiental, agregando que es necesario tomar decisiones responsables y que consideren la biodiversidad del territorio al intervenir cursos de agua para su impermeabilización y mejor aprovechamiento productivo.

El especialista en medioambiente dijo que “la relativa abundancia de lluvias que se ha presentado este invierno requiere guardar en tiempos de abundancia para los tiempos de escasez, que es un principio posible de aplicar en la temporada de lluvias. En los sectores campesinos del sector de secano interior es posible establecer acumuladores de agua que permitan prolongar esta mayor abundancia hasta los meses de octubre, noviembre y diciembre”.

Según lo explicado por el especialista en Educación Ambiental, “otro método permite guardar agua en estanques, prolongando su uso, a través de la recolección de aguas lluvia que caen en los techos de las casas en estanques. Así podemos guardar en tiempos de escasez. Particularmente, en lugares donde aparecen microcuencas, es posible embalsarlas, trabajo asociado a través de juntas de vecinos que podrían haber en un sector determinado de áreas rurales”.

TRABAJO CONJUNTO

El profesor de biología recalcó que es necesario realizar un trabajo conjunto con las municipalidades, lo que “también ayudaría en esta tarea, pero lo importante es comprender que es posible guardar en tiempos de abundancia”.

Ejemplificó uno de los métodos para aprovechar las aguas lluvia con el caso de “los techos, que se lavan después de las primeras lluvias. Posteriormente es posible conectar directamente las caídas de agua a un estanque de 500 o 1000 litros cúbicos. Dicho método requiere del aporte del Instituto de Desarrollo Agropecuario, de las municipalidades o de algún organismo que vea estos temas”.

El especialista en Educación Ambiental pronosticó que de no tomarse estas medidas “si terminan las lluvias y estas familias no tienen acumuladores de agua, la municipalidad tendrá que salir nuevamente con los camiones aljibe a repartir, con un aumento de costos y en cantidades acotadas. Si se emplean los métodos señalados, con la recolección y acumulación de agua disponible para distintos usos en los tiempos de abundancia, aprovechando el recurso, se le baja la carga impositiva a las municipalidades”.

Juan Macaya indicó que “el agua es un recurso que utiliza la naturaleza en general. Los esteros y canales que conducen agua proveen a su paso a la vegetación nativa ribereña y bajo esas circunstancias es imposible pensar que todas las aguas deben ser canalizadas”.

El especialista en Educación Ambiental explicó que “la impermeabilización de estos cursos afecta a vegetación y fauna nativa en general. Además se pierde la fertilidad original del suelo aledaño. Si bien se da un mejor aprovechamiento del agua por parte del destinatario del agua, por otra parte está el impedimento de mantener la biodiversidad en el área que produce la impermeabilización”.

Junto con lo anterior, el académico clarificó que “en muchos casos, con el ánimo de aprovechar al máximo el recurso, se olvida toda una biodiversidad y fauna silvestre que no tiene la posibilidad de acceder al recurso cuando va canalizado. Si un animal quisiera acercarse al canal revestido muchas veces puede ser llevado por el agua y ahogarse, porque no se contempla la necesidad de una salida de emergencia en caso de un animal caído”, ejemplificó.

PROTEGER EL AGUA AL CANALIZAR LOS CAUCES

En relación a lo anterior, el académico sostuvo que “si se construyen estos canales no solamente se debe pensar en el mejor aprovechamiento del agua, sino que también en no alterar gravemente el equilibrio de la biodiversidad”. Añadió que “podría desaparecer fauna silvestre, así como vegetación arbustiva y arbórea”.

Considerando la reciente mayor pluviometría, el académico declaró que “este es el momento oportuno para recordar que en la medida que podamos proteger la naturaleza tenemos que hacerlo, porque ya hemos tenido demasiadas experiencias drásticas. En los años que han transcurrido y con las sequías inimaginables, tenemos que tener en cuenta que no podemos romper el ciclo del agua. Cuando intervenimos acuíferos y secamos esteros y micro cuencas por el uso irracional de estas en las áreas de infiltración tenemos que replantearnos el buen uso del territorio”. El especialista planteó que “no podemos intervenir las micro cuencas donde se originan las vertientes, donde están los acuíferos y donde están las áreas de infiltración de aguas lluvia que forman los esteros y riachuelos que son tributarios de ríos de mayor tamaño, como el Río Mulchén o el Bureo. No hemos sido cuidadosos en el uso del territorio secando napas y las vertientes que forma ese estero, desapareciendo la napa para siempre”, concluyó.


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