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Crónica Ciudadana

Angelino quiere patentar novedoso invento que extraería energía del mar

El inventor ha dedicado más de cuarenta años a la investigación en ciencia y tecnología, por lo mismo asegura que su creación puede entregar una solución a una posible crisis energética.


 Por Nicolás Muñoz

Mesa de trabajo 1
“Si, por ejemplo, colocamos cien turbinas en una extensión de un kilómetro, estas van a comenzar a mover grandes generadores, lo que podría generar una obtención de millones de megawatts”, aseguró Esteban Aguayo.

Hasta las inmediaciones de diario La Tribuna llegó Esteban Aguayo, de 70 años, ingeniero en Mecánica Automotriz e inventor, para dar a conocer tanto su historia de vida como uno de sus recientes inventos.
Don Esteban nació en la región de La Araucanía en la localidad de Puerto Domínguez. Y a pesar de criarse en una vida más cercana al mundo rural, desde muy pequeño demostró gran interés por la ciencia y la tecnología.

Con respecto a su historia de vida, contó que “en la época en que terminé la enseñanza básica mi papá falleció. Entonces me quedé al cuidado de los animales que criábamos”. No obstante, a pesar que ese era el único mundo que conocía, sus ansías por seguir investigando en el mundo de los inventos lo llevó a mudarse a la gran capital, Santiago.

“Vendí corderos y con la plata que generé me fui a Santiago a trabajar y estudiar. Ahí llegué a la Escuela Industrial de Quinta Normal -actualmente Liceo Bicentenario Industrial Vicente Pérez Rosales- donde permanecí por dos años”, contó.

“Después encontré una escuela que tenía electrónica, la Escuela Industrial Anglo-Chilena de Electrotecnia -actualmente Liceo Bicentenario Industrial Ramón Barros Luco-. Ahí llegué a tercero medio y fue donde, finalmente, me encontré con la electrónica, que es lo que yo quería. De ahí no paré”, confesó.

Tiempo después, sus ganas por aprender y especializarse en el mundo de las invenciones lo llevaron a postular a la Universidad Técnica del Estado, mismo lugar donde alcanzó a estudiar poco más de un semestre.

Por diversas razones que le impidieron continuar tuvo que buscar nuevos horizontes y es así como ingresó a perfeccionarse en otra institución de educación. “Terminé entrando a Inacap y logré hacer mi especialidad. Primero el nivel técnico, con motores, electricidad y sistemas electrónicos. Luego llegó la ingeniería y ahí estudié ingeniería en Mecánica Automotriz”, aseveró.

Con el conocimiento que ya manejaba comenzó a probar suerte realizando clases particulares. De esta forma terminó retornando al sur, específicamente a la comuna de Los Ángeles, donde llegó a impartir clases en el Liceo Industrial Samuel Vivanco Parada y en el Colegio Polivalente Don Orione.

Lamentablemente, el inventor reconoce que durante sus años de labores hubo varias lagunas, por lo que los ingresos que percibe actualmente son bastante precarios. No obstante, eso no es impedimento para seguir desarrollándose en el área de la investigación, tal como lo evidencia uno de sus más llamativos inventos.

UNA PARTICULAR TURBINA

En relación a su labor como inventor, don Esteban detalló en exclusiva a diario La Tribuna en qué consiste su reciente invención.

“Mi propuesta, a raíz de una investigación, se basa en que del mar se está obteniendo muy poca energía. Resulta que Chile tiene toda una costa con una extensión aproximada de 6.400 kilómetros, y la mayoría de sus regiones tiene conexión con el mar (…) Además de la existencia de la conocida Corriente de Humboldt que pasa por nuestro país. Todo eso es energía”, expresó.

“Lo que hice fue analizar turbinas, una Francis, una Pelton, una Kaplan”. De esta forma, el inventor aseguró que no existía una turbina que le permitiera trabajar de la forma en que él buscaba; por lo mismo, se dio a la tarea de crearla.

En relación a su funcionamiento, explicó algunos detalles que permiten orientar a las personas en esta materia. “Un metro cúbico de agua del mar pesa mil kilos aproximadamente. Si dejamos caer en cincos metros un metro cúbico generamos una tremenda potencia (…) Si, por ejemplo, colocamos cien turbinas en una extensión de un kilómetro, estas van a comenzar a mover grandes generadores, lo que podría generar una obtención de millones de megawatts”, aseguró.

Prototipo de la turbina creada por el inventor Esteban Aguayo.

BUSCANDO APOYO

Tal como comentó al inicio de la entrevista, don Esteban no tiene un gran poder adquisitivo que le permita autofinanciarse, por lo mismo solicita colaboración para sacar este proyecto adelante.

“Lo que quiero es solicitar una patente en Chile (…) Pero he ido a consultar a un abogado y de partida me cobran cien mil pesos. Estudiamos la ley y me hacen un escrito, quinientos mil pesos más. Lo presentamos al tribunal y otros quinientos más”, detalló el inventor quien asegura no poder costear dicho servicio.

“Necesito un abogado que me pueda orientar o un subsidio de parte del gobierno para lo económico (…) Y de esta forma que me den la oportunidad de exponer mi investigación al Presidente. Aún no envío la carta, pero porque me falta tener la patente”, complementó.

Finalmente, para quienes deseen colaborar o contribuir de alguna forma a Esteban Aguayo, pueden comunicarse con él al +56972071698.


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