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Equidad de Género

Gina Ríos, asistente social: “Hay mucho de lo que mi mamá sembró en mí”

Yo no tenía como prioridad Servicio Social y fíjate que mi mamá me dijo ‘¿por qué no pones Servicio Social?’, desconociendo muchísimo yo de qué se trataba la carrera. Hoy puedo decir que fue la mejor decisión. Conoce la historia aquí:


 Por Claudia Fuentes

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 “Cuando yo postulé a la universidad, no tenía contemplado Servicio Social y, en ese tiempo, había que postular como a 10, 12 carreras, había que completar todo el tarjetón. Yo no tenía como prioridad Servicio Social y fíjate que mi mamá me dijo ‘¿por qué no pones Servicio Social?’, desconociendo muchísimo yo de qué se trataba la carrera”.

Como casi siempre Gina le hizo caso a su amada madre –quien falleció recientemente, a causa del Covid-19- y, luego de poder optar también por Nutrición, se inclinó por lo que ha llenado su vida y que le permitió desempeñarse en el área privada y, en los últimos 13 años, en la Atención Primaria de Salud de Los Ángeles.

“Nunca tuve dudas, después, con que ésa era mi carrera y nunca dudé de que en eso me iba a desempeñar, pero siento que ahí hay mucho de mi mamá, de lo que mi mamá sembró en mí. Ella tenía mucho esto de ayudar, fue voluntaria por muchos años del Hogar de Cristo y tenía la sensibilidad de que había que ayudar a la gente más desvalida”.

Luego de varios años en Temuco, Gina retornó a Los Ángeles con la firme convicción de culminar su etapa laboral ejerciendo en lo más esencial de su profesión. Así, en la que califica como una “enriquecedora” experiencia en la salud comunal pudo servir en el Cecosf Las Azaleas y en el CESFAM Norte, por 13 años.

“Para mí salud, indudablemente, es una de las áreas donde te puedes desempeñar o que nos permite a los asistentes sociales desempeñarnos en todas las líneas, es donde podemos desplegar lo que nosotros conocemos y en lo que nosotros nos formamos, en todas las áreas y en todos los niveles. Eso se cumple potente y a cabalidad, en el área de salud. En el plano de individuos, en el plano comunitario, en grupos; abarcamos todas las instancias”.

Señala que trabajar con los equipos es algo que extrañará. “Cuando llegué no conocía a nadie y logré integrarme sin problemas, nunca tuve complicaciones, ni confrontaciones; ni con mis colegas, ni con los otros profesionales, ni con las direcciones (…) y donde pude aportar, por supuesto que lo hice y es lo más valioso que me llevo”.

Considera que quienes trabajan en Atención Primaria de Salud deben estar “encantados” con lo que realizan, aprender lo que sea necesario y, de no ser así, buscar otras opciones de desarrollo, en otras áreas, alternativa totalmente válida y a la vez honesta, tanto para sí mismo como para las personas que requieren los servicios.

Respecto de lo que viene, lo primero que tiene claro es “que no me quedaré en la casa”. A continuación, crear una fundación dedicada a niños, adolescentes o personas mayores, donde pueda aportar part time; o colaborar en la elaboración de iniciativas sociales, es una idea latente que espera materializar en el mediano plazo.

Además de cuidar su jardín, ya está participando en un taller literario. Pretende escribir un libro donde pueda estampar sus vivencias y que le ayude a sobrellevar el duelo latente, relacionado con la pérdida de su mamá.

Viajar nuevamente a Europa, junto a algunas de sus amigas más queridas de la universidad, es otro de sus proyectos que ejecutará próximamente.   

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