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Equidad de Género

Érika Arriagada, TENS:  "Si uno quiere lo que hace, todo se hace más fácil”

Como Técnico en Enfermería de Nivel Superior (TENS), Érika Arriagada Lizama destinó gran parte de su vida laboral a vacunatorio, lo que más le gustaba hacer, con una breve experiencia en el área de control sano.


 Por Claudia Fuentes

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“Yo, cuando salí de cuarto medio, hice mi curso de arsenalera. Después estudié paramédico en esos años, en Laja, y después como según decían no era como muy reconocido, tuve que volver a estudiar. Entonces hice el curso, en el hospital de Laja, de auxiliar paramédico. Después, con los años, regularicé el TENS en el instituto Valle Central”.

Empezó trabajando en el “Seguro viejo”, el 4 de enero de 1990. Lo hizo tiempo después de culminar una pausa relevante en su vida, que la tuvo radicada en Venezuela algunas temporadas. “Cuando llegué, postulé (…) estuve 3 meses trabajando y me contrataron inmediatamente, hasta completar 32 años de servicio”.

Érika tuvo una feliz estadía laboral: “Yo amaba mi trabajo, de hecho, yo creo que uno lo que hace, lo hace por amor. Es difícil de entender, pero yo jamás en mi vida laboral tuve algún problema, lo pasé muy bien; tuve colegas muy buenas, jefas muy buenas, entonces para mí fue pura satisfacción. Mi trabajo me dio mucho, pude formar a mis hijos, tengo una familia preciosa, 4 nietos”.

Si bien reconoce que el retiro no es algo simple, advierte que es una oportunidad para recuperar el tiempo perdido a nivel familiar, antes postergada por el deber. “Uno tiene que ir quemando etapas y todas las etapas son bonitas. Ahora, la familia, es lo primordial”.

Lo que más extrañará del trabajo será a sus colegas y los procesos de vacunación masivas, como el de la influenza, ya que a través de ellos podía interactuar con personas mayores y niños. “Si tenía que entrar las 7:30, yo entraba a las 7:30; o si tenía que hacer extensión horaria hasta las 20:00, la hacía hasta las 20, yo feliz, para mí nunca fue un obstáculo”.

Compromiso, amar lo que se hace, ser empático y la responsabilidad son aspectos que nunca se deben perder y así lo recomienda a sus colegas. “Si uno quiere lo que hace, todo se hace más fácil, todo se hace con cariño. Se termina el día y uno feliz con lo que hizo”.

Sus nietos llenan gran parte de su existencia y cultivar sus plantas, la completan. Por lo mismo, pasa mucho tiempo con ellos, con sus hijos y con su marido.

Su legado en la Atención Primaria de Salud de Los Ángeles lo continuará su hija –Carolina Arroyo-, enfermera y actual directora del Cesfam Nuevo Horizonte. “Es mi orgullo, jamás pensé que iba a estudiar Enfermería, que iba a postular y que seguiría estudiando, preparándose”. Le hace muy feliz que ella persiga lo que le gusta, con tanta entrega, dedicación y con el valor primordial inculcado en casa: el respeto por los demás. “Porque en el trabajo todos somos iguales, todas las personas somos una sola, porque el fin es uno: aportar y ayudar a quienes más lo necesitan”.

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