Regístrate Regístrate en nuestro newsletter
Radio San Cristobal 97.5 FM San Cristobal
Diario Papel digital
La Tribuna

Cuando se roba el esfuerzo de toda una comunidad

por La Tribuna

"Nos quitaron dos años de esfuerzo": director relata robo de millones en escuela de Los Ángeles / La Tribuna

Hay hechos delictuales que trascienden el valor económico de lo sustraído, no porque el dinero carezca de importancia sino porque detrás de cada pérdida existe una historia de trabajo, compromiso y esperanza que resulta imposible cuantificar. El robo que afectó a la Escuela Aguada de Cuel en Los Ángeles, es uno de esos casos.

Durante una madrugada marcada por la lluvia y el viento, delincuentes ingresaron al establecimiento y sustrajeron equipos tecnológicos, material educativo e implementos deportivos adquiridos tras meses de gestión y esfuerzo. Lo que desapareció en unas pocas horas fueron recursos destinados a fortalecer el aprendizaje de niños y niñas, herramientas que representaban oportunidades concretas para una comunidad que había trabajado arduamente para conseguirlas.

Por ello el daño no puede únicamente cuantificarse en los cerca de 20 millones de pesos que fueron robados, sino en el significado de esos recursos para los estudiantes y sus familias. Cada computador, cada tablet y cada implemento deportivo era el resultado de proyectos, postulaciones y gestiones desarrolladas para entregar mejores condiciones educativas a quienes más lo necesitan.

Particularmente doloroso resulta que este hecho haya ocurrido en un establecimiento rural. En sectores apartados, donde los recursos suelen ser más escasos y cada avance requiere un esfuerzo adicional. Las escuelas rurales son mucho más que espacios de aprendizaje; son centros de encuentro, identidad y desarrollo comunitario. Son lugares donde se construye tejido social y donde muchas veces convergen los anhelos de generaciones completas.

En tiempos donde tanto se habla de equidad, oportunidades y desarrollo territorial, resulta indispensable proteger los espacios educativos y valorar el trabajo que existe detrás de cada avance. Las comunidades rurales conocen bien el significado de construir con sacrificio, saben que cada logro es fruto de la perseverancia y del compromiso compartido.

Duele, por tanto, que la delincuencia arrasa en una noche con aquello que tomó años conseguir, porque cuando se roba una escuela, no solo se llevan equipos o infraestructura, se arrebata parte del esfuerzo, la confianza y la esperanza de toda una comunidad.

Y esa es una pérdida que ninguna cifra puede reflejar y es lo que no se puede permitir como sociedad.

banner redes
banner redes banner redes banner redes banner redes banner redes

¿Quieres contactarnos? Escríbenos a [email protected]

Contáctanos
En Vivo

Más visto