Editorial

Inteligencia artificial aplicada al rubro agroforestal

inteligencia artificial, Pixabay
inteligencia artificial / FUENTE: Pixabay

Los Ángeles fue escenario esta semana de un interesante diálogo sobre el futuro de la agricultura y sector forestal, reuniendo a pequeños agricultores, grandes empresarios, expertos y autoridades para explorar cómo la inteligencia artificial (IA) puede impulsar estos rubros.

En la actividad, organizada por el Proyecto FIC Capital Humano Avanzado en Inteligencia Artificial para el Biobío y en la que también se enmarca el Doctorado en Inteligencia Artificial desarrollado en consorcio por las universidades del CRUCH Biobío-Ñuble, se avanzó en una visión muy clara: la tecnología debe hacer los procesos más eficientes y asegurar que la región mantenga su competitividad a través de la digitalización y el manejo inteligente de datos.

Países como Estados Unidos, China e India ya están a la vanguardia, utilizando desde tractores autónomos hasta drones que vigilan cultivos y aplican técnicas de mejoramiento genético asistidas por IA. Europa también avanza, con Alemania incrementando su adopción en más de un 13% en el último año.

En Latinoamérica, Chile lidera la inversión, con más de $8.000 millones destinados a infraestructura, formación y apoyo a las pymes. A nivel nacional, la IA ya alcanza un 80% de adopción en el agro, superando el promedio mundial, aunque en la región del Biobío esta cifra baja a un 60%. Pese a ello, es sabido que las empresas más grandes tanto del rubro agrícola como forestal sí ocupan con mucha intensidad este tipo de tecnologías, por lo que el gran desafío es cómo ampliar su utilización a los segmentos de pequeños y medianos productores, de tal forma que se reduzca la brecha tecnológica.

La agricultura es un sector complejo, con múltiples variables que influyen en la toma de decisiones, lo que dificulta la innovación. Sin embargo, se debe reconocer que se trata de un sector que -gracias al empuje y visión de quienes la desarrollan- siempre ha sabido adaptarse a los cambios, siendo un puntal fundamental del desarrollo local.

Hay señales positivas que destacar. Por ejemplo, programas como "Fortalece Pyme" han apoyado a más de 200 empresarios agrícolas con diagnósticos y asesorías para su transformación digital, mostrando avances concretos en digitalización y uso de datos.

Es evidente que Biobío debe seguir avanzando en la senda de una profunda transformación agrícola y forestal impulsada por la IA. El compromiso de diversos actores y el potencial de esta tecnología abren un horizonte prometedor para el desarrollo regional.

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