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Editorial

Arte en tiempos de pandemia


 Por La Tribuna

Durante el último año, el sector de la cultura y las artes se ha visto fuertemente golpeado por los efectos de la pandemia. Situación que ha dejado esclarecido, más que nunca, que este mundo es indispensable para la vida de todos.

La creación y la cultura son esenciales para dignificar nuestras vidas, para llenarnos de motivos para creer y para soñar, además de ayudarnos transversalmente a enriquecer nuestra realidad.

Aunque no lo veamos a simple vista, la cultura constituye el entramado de nuestras relaciones. Es allí donde creamos el encuentro y conseguimos imaginar otras realidades posibles.

A través de los últimos meses, todo tipo de centros culturales han optado por suspender actividades, atendiendo el llamado de la autoridad y desde una posición de responsabilidad social.

Sin embargo, ha sido con el compromiso de reagendar a la brevedad posible los eventos establecidos con los artistas o buscar otras maneras diferentes y creativas de llevarlos a cabo.

En estos momentos de reactivación segura, pero intermitente debido a las nuevas apariciones de variantes del Covid-19, los ingresos de los gestores culturales son los que más sufren con la recurrencia de las medidas restrictivas.

Para que los artistas y sus gestores puedan llegar a un nuevo punto de cohesión, deben situarse dentro de un nuevo prisma, donde ciertamente el cambio en la forma de entregar las expresiones culturales y artísticas deberán dar un vuelco hacia las tecnologías digitales, sin perder de vista que constituyen un bastión fundamental para el desarrollo del país, independientemente de las limitaciones existenciales.

Es innegable que las predicciones en torno a la economía no son auspiciosas para los próximos meses, por lo que las alternativas de la autorrealización ayudarán a mantener vivas las expectativas, para lo cual solamente se necesita la disposición de abrirse a la posibilidad de que vendrán nuevos paradigmas que se alinearán para fortalecer el alma de las personas desde el arte y la cultura.

Al final de esta crisis no vamos a encontrar grandes galerías llenas de obras artísticas. Sin embargo, la creatividad, ideas, transformaciones y reflexiones causadas por y durante la pandemia, sin duda, serán convertidas en grandes y pequeñas manifestaciones artísticas que, en su turno, asombrarán a futuras generaciones por su escala, valor económico y significado cultural.

El arte puede colaborar en muchas áreas de nuestras vidas. Pero su principal valor es su capacidad de humanizarnos. El arte no puede forzosamente cambiar comportamientos. No es una pastilla o una clase. La empatía no se produce con tan solo mirar un cuadro o una obra de teatro, sino que implica un trabajo para el cual el arte entrega lúcidos materiales.

Especial Coronavirus

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