suscríbete al boletín diario

Editorial

El homenaje a las hermanas Mirabal


 Por La Tribuna

El inicio de este año 2020 estuvo marcado por un hecho trágico. En Mulchén, Ana Viveros fue brutalmente asesinada por su conviviente quien después quemó la vivienda que habitaban y se quitó la vida.

Su caso fue uno de los tantos sucesos trágicos que se informan de manera periódica y que revelan que la violencia contra la mujer está todavía muy lejos de erradicarse.

Una temática que cobra mucho más importancia debido a que justo ayer se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que recuerda un episodio violento y trágico ocurrido en 1960 de República Dominicana cuando militantes y activistas en favor del derecho de la mujer lanzaban sus protestas ante la violencia de género. Las hermanas Mirabal, tres de esas activistas políticas, fueron brutalmente asesinadas por orden del gobernante dominicano, Rafael Trujillo. De hecho, en el lugar en que ocurrió el crimen

Dos años antes (1979), en las Naciones Unidas se aprobó la Convención para eliminar de todas las formas de discriminación contra la mujer. Sin embargo, la realidad es que la violencia contra mujeres y niñas continuó y sigue siendo un grave problema a nivel mundial.

En 1993, la ONU publicó una resolución que incluye la emblemática “Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer”, sentando las bases para un futuro libre de violencia de género.

En el ámbito de la concienciación, la Asamblea General adopta en el año 2000 la resolución, que designaba el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y a ONG a tomar manos en el asunto y coordinar actividades todos los años sobre esta fecha que eleven la conciencia pública.

Esta problemática, llevada al nivel local, revela que las cifras de agresiones, ataques y crímenes contra las mujeres no decrecen. Sin embargo, ahora existen organismos públicos que permiten enfrentar esta situación. El Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg), a través de varios municipios de la provincia, cuenta con oficinas para atender a las víctimas de dicha violencia.

Se trata de un espacio para que las agredidas puedan recibir asesoría legal y apoyo psicológico y así superar los episodios de violencia que no solo se pueden remitir a los golpes, sino que a las distintas formas de maltrato. De acuerdo los datos del Sernameg, las víctimas se demoran hasta siete años en denunciar la violencia, lo que da cuenta de todo un proceso siempre tortuoso en que se vive.

Por lo mismo, también se han habilitado números telefónicos para hacer denuncias anónimas. A nivel nacional, el número gratuito es el 1455, al que se puede llamar desde cualquier celular, incluso sin saldo. A nivel local, es el 43 23 20 822.

Sin embargo, aún resta mucho por hacer tanto desde el punto de vista de la reparación de las víctimas como de prevención y generación de conciencia sobre este flagelo con campañas que internalicen y evidencien lo que se calla.

Pero todavía queda un largo camino que recorrer a nivel global. Hasta la fecha, solo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, mientras que en 37 estados todavía no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima. Además, en otros 49 estados todavía no existe legislación que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes