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Editorial

Otra vez el centralismo, no hay estadio


 Por Benjamín Ahumada A.

Mandado no es culpado o si prefiere, una lavada de manos al estilo de Poncio Pilato.
Lo cierto es que en nuestra región culparon a La Moneda de la decisión de suspender la construcción del Estadio.
Pero el tema parece ser un poco más que una lavada de manos, porque nadie aparece como responsable de una decisión que parece ser política, más que necesaria, aunque yo creo ver más allá.
Los Ángeles ha registrado cifras de desempleo de dos dígitos, mucho antes de la pandemia y, en la actualidad, en medio de la crisis sanitaria, no se sabe a cuánto asciende esa cifra, porque la nueva metodología para medir el empleo, no considera datos locales ni provinciales, solo regionales.
Así, es fácil tomar decisiones que afectan de mala manera nuestra Provincia, como es la anunciada  detención de la construcción del Estadio.
Lo que más cuesta entender es cómo, si ya está todo andando, se ordena la detención y se solicita la devolución de los dineros ya depositados a la Municipalidad para usarlos en la pandemia.

Las autoridades de turno, del color que sean, están acostumbradas a prometer cosas, estampándolas en programas políticos que no se cumplen a cabalidad.
El nuevo Estadio nunca fue una promesa de Esteban Krause y se vió al líder angelino una y otra vez buscando los votos en el Consejo Regional, es decir, se le vió haciendo la pega.

Cuesta tanto entender como una y otra vez, nuestra provincia, nuestra capital provincial es tratada como el patio trasero de nuestra región.
Estamos atravesando una crisis económica, de la cual todas nuestras autoridades se llenan la boca, sin embargo salvo las excepciones de siempre, nadie alega por una metodología para medir el empleo que es 100% centralista y que nos deja en la total indefensión, a mercede de decisiones tomadas por quienes nada saben de nuestra vida, de nuestra cultura.
Entonces, sin esos números es fácil cortar las alas a un sueño que no es de ellos. Construir el Estadio de Los Ángeles no solo significa para la provincia contar con un centro deportivo de nivel mundial, significa sentirnos escuchados, significa ser importantes, significa que existimos.
Muchas decisiones políticas afectan el empleo, pero rara vez se ve que estas afecten el espíritu y lo que han hecho con todos nosotros es eso, matarnos el sueño, ya sea porque el Alcalde de Los  Ángeles está bien evaluado y se trata de un intento del Gobierno por bajar su popularidad o bien, porque no les importa reactivar el empleo post pandemia y los que es peor, los habitantes de las 14 comunas de Biobío, no son tema para ellos.
Yo me siento pasado a llevar, me siento violentado y ninguneado por una autoridad que solo fortalece el centralismo con una y otra decisión, que no logro entender.
Aquí es cuando debo valerme del panelistas+ del programa Momento Republicano, Rodrigo Daroch cuando dice: “el Gobierno le está faltando el respeto a la ciudadanía de Los Ángeles” y de toda la provincia.
Somos y seremos una provincia tranquila, trabajadora, somos un ejemplo como ciudadanos, pero a todo hay que poner un alto, no puede ser que dejemos pasar una vez otro atropello a la Provincia, debemos seguir insistiendo y si es necesario usar las leyes para reactivar una construcción que ya inició su marcha.
No es culpa de los angelinos y de los biobenses el Estallido Social ni la pandemia, así que no es llegar y romper un sueño sin importar como nos sentimos, para mi este no es un tema político, es una tema de mi dignidad y de cómo la atropellan desde Santiago, con decisiones que podría casi asegurar, son inconsultas a nuestras autoridades de Gobierno.

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