suscríbete al boletín diario

Editorial

Cifras de desempleo sin datos para nuestra provincia

Me preocupa que la nueva metodología no sea la adecuada y que lo que vemos hoy sea solo un ajuste, pero más me preocupa que una vez más no se reconozca un error y que se quiera hacer algo a la fuerza y ¿por qué me preocupa?, porque no sé nada de nada. Otra vez no hay buena información.


 Por Benjamín Ahumada

Benja

Las cifras del IPC de febrero fueron el segundo error del Instituto Nacional de Estadísticas bajo el mando de Guillermo Patillo.

La gravedad de la situación costó el puesto al economista, el 18 del segundo mes del año.

Ese mismo mes, pero el 28, el INE publicó una separata dando cuenta de una nueva metodología para la medición del empleo.

A partir de marzo, entonces, las cifras de empleo entregadas a los medios de comunicación solo son regionales y nacionales, dejando de lado la realidad provincial y local de ciudades como Los Ángeles, que en tiempos “normales” registraba un desempleo de dos cifras (hoy en pandemia Chile llegó solo a 9 por ciento).

Esos son dos hechos concretos, como lo es el hecho de que hoy 14 comunas de nuestra provincia deban regirse por herramientas que no ven las identidades locales.

Para ponerlo aún más claro. La pandemia hará que el desempleo se desplome. Cada área productiva de la región deberá buscar la forma de pararse y obviamente el Estado deberá ayudar.

Con la herramienta de hoy, donde no existen datos para nuestra Provincia, me pregunto: ¿Cómo podrá auxiliarnos el Estado si no sabe cuánto desempleo hay, cuánta fuerza laboral o cuáles áreas de la economía están más dañadas?.

A reglón seguido, pienso: ¿Los administradores de nuestro Estado, sabrán que la realidad en la costa es distinta a la de la cordillera?, Pensando en las personas que viven en estos territorios, porque, al menos quiero darles ese crédito, que conocen las diferencias geográficas.

En concreto, veo una vez más, un discurso que se opone al actuar, no es lo mismo la teoría que la práctica.

Quiero decir que mientras todo el mundo habla de la necesidad de la descentralización en Chile, el Estado permite el cambio de la metodología para implementar herramientas de apoyo nacidas bajo la lógica de la mezcla de realidades sociales, geográficas, económicas y culturales muy, muy diferentes. No, no me calza, me tiene preocupado.

Al seguir pensando en una lógica, algo me detiene y pienso y ¿si este trabajo metodológico nuevo es mejor que el anterior?.

Pero no lo sabremos, no hay una respuesta clara de nadie, la metodología está implementándose recién y se pensó sin pandemia, sin esta realidad de la Crisis Sanitaria, por lo que el problema es claro, evidente y fácil de adelantar: esta metodología no se pensó para esta crisis, por lo que: ¿Se podrá usar en ella?.

Vienen tiempos difíciles, economistas y parlamentarios hablan de una cesantía que podría llegar al 15 por ciento en el país.

Cuando los ministros de Economía y Trabajo deban usar las herramientas para reactivar el mercado laboral ¿tendrán todos los datos para implementar un trabajo descentralizado o este concepto solo debe entenderse hasta la división geopolítica de las regiones?.

Me preocupa que la nueva metodología no sea la adecuada y que lo que vemos hoy sea solo un ajuste, pero más me preocupa que una vez más no se reconozca un error y que se quiera hacer algo a la fuerza y ¿por qué me preocupa?, porque no sé nada de nada. Otra vez no hay buena información.

Hay que estar alertas. Si nuestras autoridades hablan de descentralización hay que prestar atención a temas como el fin de los datos de empleo provincial o bien, con aquellos que intentan frenar a los gobernadores regionales.

Especial Coronavirus

  • Compartir:
etiquetas
BenjamínEditorial

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes