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Editorial

La sentencia del Presidente de la República

La educación no es cosa de un solo gobierno, eso está más que claro. Cada cual puede aplicar su ideología respecto a la forma en que consideran que debe ser entregada a la población, pero la calidad requiere de un trabajo transversal, en donde una nueva administración no arrase con lo de la anterior. Eso, es comportarse como subdesarrollado.


 Por La Tribuna

22-05-2018_20-13-541__1

Los últimos cuatro gobiernos, han estado marcados fuertemente por las demandas estudiantiles, tanto de secundarios como universitarios, que han logrado colocar en primera línea el debate en torno a la forma en que se administran las instituciones, los mecanismos de medición, el lucro y la calidad de las mallas curriculares que se imparten.

 

Sin embargo, una vez que la política se inmiscuye, el último punto antes mencionado, pasa siempre a segundo plano.

 

Por esta razón es que las declaraciones esgrimidas por el Presidente de la República, Sebastián Piñera, son dignas de análisis, pero desde todos los sectores políticos y sociales del país. Según sus palabras "con la calidad en la educación que tenemos hoy día Chile nunca va a ser un país desarrollado”.

 

Ante esta situación, cabe preguntarnos ¿qué estamos haciendo a nivel institucional para generar políticas que apunten directamente a que los estudiantes de colegios y liceos, salgan preparados y que la educación superior esté en buen nivel? ¿A qué estándar están los profesores que se titulan de las universidades o institutos profesionales? ¿En qué situación se encuentra la infraestructura de escuelas, liceos y hasta de colegios particulares? ¿Cómo se han adaptado las formas de entregar los conocimientos a los alumnos con las nuevas herramientas tecnológicas? ¿Qué seguimiento se les hace a los alumnos con menos rendimiento? Hay una larga lista de etcéteras en materia de preguntas, pero son pocas las respuestas concretas que se pueden encontrar.

 

La educación no es cosa de un solo gobierno, eso está más que claro. Cada cual puede aplicar su ideología respecto a la forma en que consideran que debe ser entregada a la población, pero la calidad requiere de un trabajo transversal, en donde una nueva administración no arrase con lo de la anterior. Eso, es comportarse como subdesarrollado.

 

Hay que recoger lo mejor de cada uno y comenzar a sentarse a la mesa. Las discusiones de las autoridades en los últimos tiempos no han estado a la altura de las circunstancias, salvo en el trabajo por la infancia, pero ya sea en este o el próximo gobierno, las oposiciones y los oficialismos, deben buscar el consenso… por el bien de todos… por el bien del futuro.

 

 

 

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